Capítulo 75

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La semana pasó más rápido de lo que ninguno pudo imaginar. Entre los trabajos y preparativos para la fiesta, no tuvieron tiempo de pensar en nada más. Apenas estaban juntos por las noches y las aprovechaban para demostrarse todo su amor, aunque fueran incapaces de admitir cuanto se amaban en voz alta. Liam rogaba por escucharlo decir que deseaba vivir con él. Pero no quería presionarlo, así que se limitaba a esperar y desesperar. Dudaba a cada minuto de los motivos por los que Zayn quería estar con él, pero después lo tenía entre sus brazos y nada importaba. Lo amaba y no lo iba a dejar escapar. Si Zayn necesitaba tiempo, se lo daría. Aunque esto le hiciera tanto daño que era incapaz de respirar cuando pensaba en la posibilidad de que lo rechazara. Siempre lo había tenido a su lado, e imaginarse sin él, era completamente insoportable.

Zayn pensaba en la idea de vivir juntos a cada segundo. Lo amaba más que nada en el mundo. Siempre lo había sido todo para él. Pero aún recordaba el pasado. Él ya sabía lo que era que lo abandonaran. Y se juró que nunca más lo harían. Prometió que nunca se involucraría con nadie que pudiera hacerle daño. Y sin duda, Liam era la persona que más daño podía hacerle. No soportaría que se fuera ¡Otra vez!

Año Nuevo llegó. Zayn y Liam invitaron a sus hermanos a cenar con la familia de Zayn. La madre del moreno estaba emocionada con la nueva pareja. Siempre había adorado a Liam e insistía a menudo para que tuvieran algo más que una amistad. Pero a Zayn le había parecido absurdo. No porque no le gustara ¡lo adoraba! Sino porque nunca se imaginó de novio con él. Pero allí estaban en una cena familiar, cogidos de la mano, como una pareja formal. Justin y Daniel se acomodaron en el departamento de Liam, que aunque no estaba listo del todo, era más grande que el de Zayn.

Tras la cena llegaron, al fin, a la fiesta. Habían reformado el local para la ocasión. Sedas blancas caían en cascadas desde el techo, abrazándose a pilares de diseño. Un número superior de hombres, acompañaban a las bailarinas sobre pequeños escenarios. Toda la minimalista decoración era blanca y fresca. Las luces apenas iluminaban el lugar, pero los cuerpos bronceados de bailarines brillaban bajo una capa de brillantina. El enorme lugar se vería completamente vacío si no fuera por el gentío que lo inundaba y una enorme piscina en el centro. Una especie de acuario improvisado, en el que una chica practicaba una mezcla de natación sincronizada y baile sensual. Los antifaces blancos y sombreros inundaban el lugar, homogeneizando a todos, haciendo que ninguno fuera reconocible. Apenas acababa de empezar y todos hablaban del éxito que estaba siendo.

Zayn estaba orgulloso de los resultados, aunque no dejó de arreglar problemas desde que llegó. Miró a Justin que coqueteaba con un bailarín que descansaba, y después a Daniel que charlaba animadamente con un empresario exitoso, que él mismo le había presentado. Sin separarse un segundo de Zayn, Liam lo acompañaba a la última disputa que se había organizado.

- No deberías meterte en las peleas de borrachos -protestó Liam abrazándolo por detrás y hundiendo el rostro en su cuello.

- Sí, si los borrachos son dos de los actores más cotizados del momento. Sus managers me matan si les pasa algo a sus caras -explicó Zayn medio en broma.

- Entonces ¿nos vamos a llevar toda la noche separando a famosos? -preguntó malhumorado.

- No. También me tengo que encargar que no armen un escándalo o cometan un error incorregible. Hace un minuto tuve que convencer a ese cantante que tanto te gusta, de que no se fuera a Las Vegas a casarse con una de mis camareras -comentó Zayn, resignado.

- ¡Uhm, que gran idea! ¿Por qué no vamos nosotros a casarnos? Siempre he querido ver Las Vegas –bromeó Liam, besándole el cuello.

- Es una buena manera de asegurarme que no me dejas. Así si lo intentas, te dejo en calzoncillos con el divorcio –se burló Zayn, deseando que pudiera ser verdad una alianza sin fecha de caducidad.

Más Que Amigos, Menos Que amantes. Ziam¡Lee esta historia GRATIS!