Capítulo 72

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Los minutos pasaban y ellos eran incapaces de moverse. Se besaban una y otra vez. Eran incapaces de hablar, más que en susurros de amor.

-Te adoro, estás tan bello -susurró una vez más Liam.

Zayn volvió a besarlo otra vez como respuesta. Tenía el corazón acelerado de felicidad, y notaba que Liam estaba en el mismo estado. Aún no podía creer que de verdad estuviera pasando. Lo abrazó una vez más para asegurarse que no era un sueño.

-No sabes lo que agradezco que compartamos habitación esta noche -bromeó Liam, besándole el cuello.

Ya no tenían que fingir ser pareja ¡Lo eran! Liam tenía ganas de gritárselo al mundo entero. Zayn era todo suyo. Y le daba igual cuan posesivo sonara eso.

¡Oh, sí! Agradecía que toda su familia pensara que eran pareja desde antes. Así podría dedicar toda la noche a deshacerse de ese precioso traje y besar cada centímetro bajo él. Era fabuloso poder pensar en ello y no sentirse culpable por sus pensamientos. Zayn deseaba estar con él y aunque no entendiera el porqué, Liam estaba feliz de que así fuera.

-¡Dejen de armar una escena porno aquí en medio! -se burló Justin mientras pasaba de largo, con un chico bajo el brazo.

-Ese -dijo Liam señalando al chico- ¿es el mismo de antes?

-¡No! -exclamó Zayn, observando al moreno que se contoneaba junto a su cuñado.

-¡Oh! ¿Me pegarás si digo que lo admiro? -preguntó burlón Liam mientras sonreía con malicia.

-¡Oh sí! -afirmó Zayn sin dudar.

-¡Que cerdo! ¿Cómo puede estar con dos en la misma fiesta? -bromeó Liam sin dejar de reír.

Como respuesta Zayn lo golpeó en el brazo. Liam lo agarró y apretó contra él. Y de nuevo se besaron con pasión.

-¿Se la están pasando bien? -preguntó Daniel, acercándose.

Había desaparecido nada más llegar y todos dieron por hecho que el motivo de su fuga era el chico con el que había tenido un acercamiento aquella primera noche en la playa.

-Fantásticamente bien -afirmó Liam abrazando a Zayn.

-Pero si lo único que han hecho toda la noche es besarse sin parar -protestó el chico- Podrían intentar bailar o tomar algo.

-Me parece bastante más divertido el besar a mi novio -aclaró Liam, besándolo fugazmente.

¡Su novio! ¡Oh, sí! Ya era oficial. Nada de fingir o de malinterpretar. Zayn tuvo que esforzarse por dejar de sonreír como un estúpido y obligar al adolescente que daba saltos de alegría en su cabeza, que se estuviera quieto. Pero en realidad, quería ser él el que estuviera dando saltos de pura felicidad.

-Bastante más divertido -corroboró Zayn, abrazándolo por la cintura.

Liam no se había dado cuenta del miedo que tenía de que Zayn lo rechazara, hasta que dijo en voz alta lo que más deseaba ¡Que fuera su novio! Y al fin lo era. Un novio real, al que podía amar y mimar. Consentir sin importarle lo que todos dijeran. No quería pararse a pensar en el motivo por el que Zayn había aceptado. Un hombre como él no podía amarlo. Lo conocía y sabía que así era. Pero Zayn tendría sus motivos para aceptar y no iba a ser él quien los criticara.

-¡Vayan a un cuarto y dejen de dar envidia! -bufó Daniel irritado.

-¿El asno ese te rechazó? -preguntó su hermano sorprendentemente protector.

-No. Solamente aceptó a otro -explicó el chico cabizbajo.

-¿Qué? -gruñó Liam, soltándose de su abrazo.

Si Zayn no lo hubiera agarrado se habría ido a buscar al imbécil que había hecho daño a su hermano menor. Aunque apenas lo conocía, un sentimiento tierno y hogareño le calentaba el pecho cada vez que lo veía. No dejaría que ningún idiota le hiciera daño. Miró al chico de ojos llorosos y lo abrazó para consolarlo.

-Recuerda hermanito que es tu hermano menor. Si quieres hacer un trío te aconsejo que busques a otro con el que no te juzguen de incesto -se burló Justin mientras pasaba junto a ellos abrazado a un pelirrojo.

Todos lo miraron mientras se alejaban. Liam y Daniel abrieron la boca intentando expresar con palabras su confusión, a la vez que señalaban al exuberante hombre que se alejaba con él.

-¡Sí! -afirmó Zayn leyendo sus mentes- Es uno distinto.

Hasta Zayn empezaba a admirar al joven. O la estupidez de algunos hombres. Zayn estaba a favor de divertirse sin ataduras. Pero apoyaba más la idea de que el hombre tenía que conservar su dignidad entretanto.

Sacudió la cabeza con desaprobación. Había pasado mucho tiempo deshaciéndose de tipos como él. Donjuanes que lo tomaban como un reto, para conquistarlo. Y cuando todos se habían hecho una idea de que él era quien elegía con quien estar, había pasado aún más tiempo espantándolos de los alrededores de Harry. Su amigo podía llegar a ser muy ingenuo y Zayn era muy protector con él.

¡Cuanto lo echaba de menos! Tenía tanto que contarle. Al día siguiente volverían a casa y en cuanto llegaran lo llamaría para una sesión de cotilleo y café. Solo que sustituirían el café por cerveza.

-¿Qué te ocurre? -preguntó Liam preocupado.

La cara de Zayn se había ido entristeciendo con cada pensamiento. Y el miedo había empezado a inundar a Liam. Temía que estuviera reconsiderando lo que había pasado entre ellos.

-Echo de menos a Harry -sollozó Zayn, abrazándolo.

Liam suspiró aliviado y le devolvió el abrazo.

-¿No han hablado en toda la semana? -preguntó él, frotándole suavemente la espalda.

-No. Me olvidé el teléfono en casa -explicó Zayn cabizbajo.

-Podrías habérmelo dicho o llamar desde la casa. No creo que a Valentín le importara -dijo Liam, acariciándole la mejilla.

-No quise molestar -aclaró Zayn con media sonrisa.

Liam lo atrajo hacía él y lo besó con más pasión de lo que pretendía. Quería mostrarle ternura, para que supiera cuanto admiraba todo lo que había tenido que soportar esos días. Zayn se había ido allí con un tipo que lo trataba como una basura y le había ayudado en todo sin exigir nada a cambio. Era el hombre más espectacular que nunca conocería. En todos los sentidos posibles.

-¡Agh! En serio, vayan a la casa y enciérrense en su cuarto. Todos seremos más felices -dijo Daniel con cara de asco.

-Que mala es la envidia -afirmó Justin acercándose. Para la sorpresa de todos, solo.

-Chico, eres patológicamente rápido -bromeó Zayn, cuando él se paró frente a ellos.

-Si me estás acusando de eyaculación precoz, te diría que te lo demuestro cuando quieras, pero probablemente acabaría con un ojo morado -supuso el italiano.

-No -aclaró Liam- Optaría por patearte las pelotas, para que se te quitaran las ganas.

-Es bueno saberlo -comentó el joven agarrándose las susodichas- Les tengo demasiado cariño como para arriesgarlas.

Todos rieron con las bromas de Justin y las respuestas ingeniosas de Zayn. Hasta que estos dos se unieron para darle venganza a Daniel. El chico que se atrevió a jugar con él, se arrepintió de tal cosa, ambos se encargaron de ello. Y aunque deberían tener pena por el estado en el que lo dejaron -semidesnudo en el jardín, unos minutos antes de hacer que toda la fiesta saliera a contemplarlo, atado y amordazado-, no la tenían. Por el contrario, decidieron que escribir sobre su pecho, con un pintalabios "estoy orgulloso de tenerlo pequeño", era más divertido.

Daniel y Liam se mantuvieron al margen. Básicamente porque eran incapaces de hacer nada con el ataque de risa que tenían. Sabían que Justin y Zayn eran traviesos e ingeniosos, y no les cabía la menor duda de que podían ser malévolos, pero cada día se sorprendían más de lo que eran capaces de hacer. 

Más Que Amigos, Menos Que amantes. Ziam¡Lee esta historia GRATIS!