Capítulo 68

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El día anterior, Zayn, Karen y Dan habían pasado la mañana de compras. Además de porque necesitaban los ingredientes para la gran cena de esa noche, también porque pensaron que Karen y Zayn necesitaban comprar compulsivamente para olvidar el mal trago de esa mañana. Se rieron y compraron mucho. Karen conocía al chico desde que era muy pequeño, pero ahora más maduro, le pareció un muchacho muy sensato, con el que le gustaba hablar. Daniel, también disfrutó con sus charlas y estrategias de venganza contra los hombres insensibles.

La tarde había sido igual de divertida. Todos habían estado en casa reunidos, charlando y riendo. Valentín y Karen contaron su historia de amor a todos, y aunque era algo incómodo, todos escucharon atentamente. Justin bromeó con la idea de que le gustaba más ser el hermano mediano que el mayor.

-Hermanito, te paso toda la responsabilidad de ser un ejemplo a seguir -le había dicho el italiano, fingiendo seriedad.

Aún les quedaba mucho para sentirse como hermanos, pero estaban intentando no ponerles barreras. Como el mismo Daniel había dicho "era difícil negar que eran hermanos cuando había tanto parecido entre ellos". Con solo mirarse, la comodidad de la relación iba aumentando.

Esa mañana, los encargados de cocinar se habían reunido para comenzar a preparar la cena de Nochevieja. Se colocaron un delantal, repartieron las tareas y comenzaron a parlotear sin descanso. Los demás habían protestado por dejarlos solos. Para lo que Zayn había tenido una respuesta perfecta.

-Tranquilo cariño, que después ustedes harán lo mismo, cuando les toque fregar todo esto -había dicho Zayn, señalando los cientos de cosas sucias por toda la cocina.

Liam había huido y no había vuelto más. Ellos se habían reído y proseguido con su charla. Aunque Karen tuviera una cocinera que preparaba todas sus comidas, deseaba hacer esta personalmente, con ayuda de su hijastro y su yerno. Estos habían aceptado encantados y habían añadido un plato de su cosecha.

El día anterior juntos y esa mañana de cotilleos, había creado una confianza especial entre ellos.

-¿Ya se ha arreglado lo que fuera que pasara entre Liam y tú, para que hubieras decidido hacer la maleta y marcharte? -preguntó Karen a Zayn probando la salsa que le servía éste- ¡Uhm! ¡Deliciosa!

-¡Gracias! Es un experimento que hice hace algún tiempo. Me gusta probar cosas nuevas en la cocina -explicó Zayn antes de responder a la pregunta.

-Bueno -dijo Daniel, encaminando la conversación- Es evidente que te ibas a marchar por lo grosero que fue en la cena, antes de que todo pasara. Y te quedaste para apoyarlo.

-Así es Dan. Pero después no hemos tenido oportunidad de hablar del tema -afirmó Zayn, dejándose invadir por la tristeza.

-Pero ¿qué ocurre entre ustedes? -preguntó Karen preocupada- Olvida que soy su madre. Hoy seré solo una amiga.

Zayn sonrió y miró a ambos, inseguro. No sabía cómo explicar todo aquello. Se supone que debía seguir fingiendo ¿O no? No tenía nada claro lo que había entre ellos. Y entonces recordó lo que había pasado la noche anterior.

Después de dejar a todos tras la cena, habían subido juntos a dormir. Y efectivamente, solo habían dormido. Pero Liam lo había abrazado y envuelto con todo su cuerpo, sin dejarlo separarse ni un centímetro. Había sentido sus caricias hasta que se había dormido. Entrelazando una pierna entre las suyas. Y hundido el rostro en su pelo.

Cuando solo eran amigos, muchas veces había dormido en sus brazos y Liam le acariciaba el cabello hasta que se dormía. Pero no era lo mismo después de admitir que lo amaba. Todo había cambiado tras haber sentido esas manos por todo su cuerpo ¿Se supone que Liam deseaba recuperar lo que una vez tuvieron? ¿Era así como lo estaba tratando? ¿Como un amigo? Aunque pudiera parecer que fuera algo más, siempre lo había tratado así cuando solo eran amigos. Por eso la gente pensaba que había mucho más que una amistad. Podría ser que Liam volviera a verlo como el mismo de antes. Que el tiempo hubiera curado su herida y viera quién era él en realidad, haciendo que Liam deseara tenerlo de nuevo como amigo.

Eso debería alegrarlo. Pero no lo hacía. No lo quería de amigo. Bueno,... sí ¿O no? Estaba confundido. Lo quería a él. De cualquier forma. Siempre que lo tuviera cerca.

-No sé si me podré alejar de él -pensó en voz alta.

Dan y Karen lo miraron sorprendidos y dejaron lo que estaban haciendo, para ir junto a Zayn.

-¿Por qué desearías dejarlo? - dijo Karen, mientras que Daniel apoyaba la pregunta asintiendo efusivo y confundido.

Zayn suspiró y miró atentamente a cada uno. Podía confiar en ellos para hablar del tema. Además, necesitaba hacerlo.

-Cuando empezamos con esto, ninguno estaba muy seguro. Fue todo muy extraño. De pronto somos los mejores amigos y al día siguiente, hay una explosión de sentimientos desconocidos entre nosotros -explicó Zayn cabizbajo.

-Tiene que haber sido muy duro para ustedes. Eran amigos con una intimidad definida y ahora todo cambia –afirmó Daniel, comprensivo- Supongo que si se quieren de verdad, solo tienen que adaptarse a la situación.

-Que haya otros ámbitos de su relación que se hayan agregado, desconcertándolos, no significa que sea lo único entre ustedes -aconsejó Karen, leyéndole la mente- Pueden compartir las mismas cosas que cuando eran amigos, aunque hayan descubierto que se aman.

-Pero él no me ama -afirmó Zayn con tristeza.

-¡OH, por Dios! ¡Vaya estupidez! -exclamó Daniel abrazándolo- Yo no lo conozco mucho. Pero es evidente que te adora. Besa el suelo que pisas.

-¡Siempre lo ha hecho! -comentó Karen.

-¡Exacto! Me trata como siempre ha hecho. Me abraza, besa y cuida como un amigo -explicó Zayn removiendo la salsa con la cuchara nerviosamente.

-No te trata como un amigo -aclaró Daniel.

-Sí, sí lo hace. Él ha sido así conmigo siempre. Desde que éramos pequeños. Celoso, posesivo y muy cariñoso. Puede llevar a confusiones, pero esa era su manera de tratarme cuando solo éramos amigos -explicó Zayn- Y es así como me trata ahora.

-Pero eso no quiere decir que ahora no te quiere. Sino que siempre te ha querido -anunció Karen, haciendo que un escalofrío de placer recorriera a Zayn.

-Me quiere sí, pero no me ama -se negó Zayn a tener esperanzas.

Sus amigos se miraron impotentes y decidieron no involucrarse más.

-Dile lo que sientes -aconsejó Daniel.

-Y pregúntale a él por sus sentimientos. No des nada por hecho -aconsejó también Karen.

Dejaron de preparar la cena, para hacer algo de comer. Almorzaron junto a los demás. Estos notaron que ellos estaban algo serios y procuraron animarlos. Los cuales les aseguraron que todo estaba bien. Y al final de la comida, ya se habían dejado embriagar por las constantes bromas de Justin. Después, los que no habían cocinado habían insistido en recoger y limpiar todo, antes de que ellos volvieran para asegurarse de que sus platos iban como debían, y no acabaran quemados o incomestibles.

-Estaban muy serios -afirmó Valentín aclarando los platos bajo el grifo.

-Y Zayn parecía triste -añadió Justin, mirando a su hermano, mientras secaba un plato.

-Yo no le hice nada -espetó a la defensiva Liam mientras buscaba donde guardar unos vasos.

-¿Han hablado después de la pelea en la que casi se va? -preguntó su padre, adivinando la respuesta.

-No, no hemos tenido la oportunidad -contestó él ceñudo.

-Pues ve ahora, que ni esta noche ni mañana podrás. Y no es aconsejable que lo dejes para cuando se vayan -aconsejó Valentín, indicándole que se fuera a buscarlo.

-¡Oh, no! Que vaya cuando ya hayamos terminado ¡Nada de arrancarse! -protestó Justin burlón.

-Sí, mejor voy después -aceptó Liam, en un suspiro.

-¡Cobarde! -espetó su hermano con burla.

No quería hablar con Zayn. Había visto el dolor en su perfecto rostro. Y no quería escucharlo decir lo mucho que había sufrido por su culpa. Si Zayn quería alejarse de él para siempre lo aceptaría con resignación. O se emborracharía hasta que algo parecido a la aceptación apareciera. Aprovecharía lo poco que le quedaba con él. Menos de dos días y no lo volvería a ver. Emborracharse cada vez le parecía mejor opción. No creía que pudiera ser capaz de aguantar sobrio el perderlo para siempre.

Más Que Amigos, Menos Que amantes. Ziam¡Lee esta historia GRATIS!