Capítulo 65

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Zayn se descalzó y acomodó una almohada tras su espalda. Sentado relajadamente sobre la cama, veía a Liam dar vueltas por la habitación.

-No te irás a ninguna parte -bramó Liam, sin dejar de caminar de un lado para otro.

-De acuerdo -aceptó Zayn sin resistencia.

-¡No te irás! -afirmó contundentemente, mientras volvía sobre sus pasos.

-Lo he escuchado la primera vez -aclaró Zayn con una sonrisa paciente.

-¡Bien! -exclamó Liam, parándose al fin.

Aún mirando al suelo y con el ceño fruncido, se dejó caer sobre la cama. Hundiendo el rostro entre sus manos, con expresión abatida. Le iba a estallar la cabeza. Había tanta información nueva que digerir, que era incapaz de asimilar nada. Toda su vida había cambiado en unos minutos. Su madre no era una egoísta y mentirosa, sino que había hecho todo lo posible para mantenerlo y darle un hogar. El que pensaba que era su padre no era el desdichado que él pensaba. Su verdadero padre... ¡No! No quería pensar en él, se dijo Liam, sintiendo que le estallaría la cabeza. Tampoco quería pensar en que nunca había sido hijo único. Tenía un hermano de su edad y uno menor. Y sin duda no quería pensar en los coqueteos que se habían procesado, su hermano y él ¡Todo aquello era una pesadilla!

-¡Ven aquí, gordito! -ordenó Zayn risueño, mientras lo agarraba por un brazo y tiraba de él para que callera tendido, junto a él.

Liam se dejó arrastrar y se tendió junto a él. Cuando Zayn volvió a tirar para que subiera lo suficiente para abrazarlo, Liam lo miró, por primera vez desde que entraron al cuarto. Todo el caos de su mente giró a una velocidad que lo mareó y se echó en los brazos del moreno. Zayn lo meció suavemente en su regazo y le acarició el cabello.

-No tienes que encontrarle una solución -le aseguró Zayn, como si leyera su mente- No son problemas, es la realidad ¡No hay soluciones! Solo te queda asimilarlo. Pero no hace falta que lo hagas esta noche ¡Duerme un poco!

Lo abrazó más fuerte y le besó la frente. Zayn tenía razón, no había soluciones. No podía cambiar el hecho de que Valentín era su padre y Daniel y Justin sus hermanos. No podía cambiar el pasado y rectificar su mal comportamiento con su madre. No podía hacer nada para que todo lo que había escuchado esa noche no fuera verdad. Y sin duda, no podía hacer nada para dejar de amar a Zayn, se aseguró Liam emborrachándose con la fragancia del moreno.

-¡Liam, duérmete! -le reprobó Zayn, al notar una oleada de placer cuando Liam hundió el rostro en su cuello.

Liam se alejó un poco de la tentación de su cuello, con una sonrisa y se apoyó sobre su pecho para intentar dormir, aferrándose a Zayn, levantando levemente su pierna para colocarla encima del moreno, pero su rodilla dio con la entrepierna de Zayn, intentó moverla, pero fue como si lo estuviera acariciando.

¡Mala idea! le dijeron todas las alarmas de su cuerpo. Todo su cuerpo se tensó y se quedó inmóvil, maldiciendo por no poder alejarse. En ese momento habría agradecido que su sangre continuara regando el cerebro y pensando en los miles de pedazos en los que había estallado su vida. Pero no, toda su sangre había emigrado al sur. No debería excitarse en un momento así. No debía aprovecharse de Zayn de nuevo. Zayn lo estaba consolando y si él comenzaba un contacto más íntimo, el moreno no lo pararía ¡No podía aprovecharse de nuevo de él!

Zayn se estremeció de placer al notar el aliento de Liam sobre su cuello y reprimió un gemido al notarlo sobre él. Pero sabía que se estaba conteniendo, podía notar la tensión de todos sus músculos. Y era lo mejor, se aseguró Zayn convencido. Tenía mucho en lo que pensar y una noche de pasión no le ayudaría en nada. Aunque lo podría dejar exhausto y así dormiría, dijo una vocecita maliciosa en su mente ¡Pero, no! ¡No lo haría!

Más Que Amigos, Menos Que amantes. Ziam¡Lee esta historia GRATIS!