Capítulo 61

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Al atardecer, Liam seguía huyendo de Zayn, como había hecho durante todo el día. No quería quedarse a solas con él y tener que explicar lo que había pasado la noche anterior. Tampoco se fiaba mucho de su autocontrol. Estaba seguro que acabaría echándosele encima. Frustrado y ansioso, lo había evitado durante horas. Y aunque había sido hábil para excusarse durante el almuerzo, no le quedaba más remedio que asistir a la cena.

Pero la idea de subir a su habitación le hacía palidecer. Pensar que podría encontrárselo semidesnudo, cerca de la cama...

Recriminó a su cuerpo por reaccionar de nuevo ante esa imagen. Daba igual que no lo viera. Lo tenía grabado en su piel. En su alma. No habría manera de poder borrarlo de su ser. Y Zayn se iría y lo abandonaría pronto.

Se había repetido sin cesar durante todo el día que podría seguir adelante. En ningún momento se lo creyó. Y la frustración de la pérdida inminente hizo que todo su cuerpo se llenara de ira, cólera ¡Odio! ¡Lo odiaba por querer abandonarlo! A Zayn no le importaba nada en el estado deplorable en el que lo dejaría. Zayn con su sonrisa radiante y su mirada traviesa...

Golpeó la pared más cercana ¡Era malditamente perfecto! Sería mucho más fácil para él odiarlo si no lo fuera. Podría aferrarse a cualquier defecto hasta que desapareciera de su vida. Pero no. Zayn para torturarlo aún más tenía que demostrarle que era más inteligente, bello e ingenioso que el resto.

Pero si tenía un defecto. Un maldito defecto que lo sacaba de la perfección. No lo amaba y lo abandonaría haciéndolo añicos. Si eso no era un defecto, que bajara Dios y se lo dijera personalmente, porque dudaba que fuera a creer a cualquier otro.

Se sentía más dolido y afligido cuanto más amable se mostraba Zayn. Pensar que podía tratarlo con tanto cariño y después desecharlo, le hacía arder de rabia.

Sí, tenía un maldito defecto. Un gran defecto. El peor de los defectos. Gruñó y refunfuñó una y otra vez, consiguiendo enfadarse con el mundo. Y sobre todo con Zayn, por desear abandonarlo en escasos días.

Dándose por vencido fue a su habitación. Dio gracias al cielo por encontrársela vacía. Se duchó apresuradamente con la esperanza de que no volviera, y se vistió aún con más velocidad.

Zayn había buscado a Liam por todas partes antes de bajar a cenar. Si tenía que fingir ser el novio de alguien, mínimo él tendría que aparecer en escena. Fuera cual fuera la gran crisis que pasara ahora por el enfermizo estado de humor de su ex amigo, amante, o como él se quisiera denominar. Zayn ya había aceptado que cambiar de estado de ánimo en Liam era tan normal como en un embarazado. Así que lo ignoraría y aguantaría un poco más. Unos días y sería libre, se dijo el joven con esperanza. Se alejaría de las acusaciones, malos entendidos, corazones rotos y amor no correspondido. Podría superarlo. No se había dejado derrumbar con anterioridad y no lo haría entonces.

Pensó en su pasado amoroso y se irguió con seguridad y aplomo. Lo que estaba viviendo en esos momentos no era ni la mitad de desolador de lo que había sentido hacía ya muchos años. Solo y abandonado. Así se había sentido. Así lo habían dejado. Pero ya no estaba solo, o no se sentiría así. Tenía un futuro brillante por delante y montones de amigos que lo apoyarían en lo que necesitara. No volvería nunca más a esconderse bajo las sábanas y llorar durante semanas sin que nadie entrara a preguntarle cómo se encontraba. Alimentándose lo imprescindible y sintiendo que su corazón nunca se recuperaría.

Pero él no había estado enamorado entonces y aunque le había costado darse cuenta, lo había superado. Podría ser que con el tiempo pensara lo mismo de Liam. Podía ser solo un enamoramiento o un encaprichamiento. O...

O podría estar total y completamente enamorado y no superarlo jamás, se dijo irritado cuando entró en la habitación y se encontró con el magnífico hombre. Tenía el pelo húmedo y parecía salir de un anuncio de moda. Todas sus defensas se pusieron en guardia. No podía perder su tembloroso autocontrol. Liam no debía saber cuáles eran sus sentimientos.

Más Que Amigos, Menos Que amantes. Ziam¡Lee esta historia GRATIS!