Capítulo 58

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Los rayos de sol inundaban la habitación. Zayn comenzó a despertarse. Se tapó el rostro con una mano, intentando que la luz no lo cegara. Se estiró perezosamente sobre las sábanas y miró la parte intacta de la cama que había reservado para que Liam durmiera. Después, miró hacía el sofá del cuarto. Estaba solo. Liam habría salido temprano esa mañana. Probablemente para no tener que verlo. Se tiró sobre el colchón de nuevo y cerró los ojos. No quería pensar en lo que había significado todo lo ocurrido la noche anterior.

Liam lo había dejado en el cuarto hecho un mar de lágrimas. Había llorado hasta dormirse, acurrucado en un lado de la cama. Después, había notado un cosquilleo en la cara que casi consiguió despertarlo. Pero estaba en un magnifico sueño en el que Liam lo amaba y eran felices, y por supuesto él tenía un fabuloso Ferrari para acompañarlos en esa vida de ensueño. Pero entonces lo había escuchado susurrarle que se durmiera. Liam estaba allí, junto a él, acariciándole la cara. Y le había dicho "cariño". Solo lo hacía sarcásticamente cuando estaba enojado. Pero esa vez su voz era suave, dulce, tan tierna que casi lloraba de felicidad.

Pero después, no pasó nada más. Vacío. Escuchó la ducha y se dijo que todo era producto del ensueño. Intentó dormir de nuevo, pero no pudo. Escuchó cada paso que dio Liam en la oscuridad. Notó como se acercaba a él, y apretó los párpados intentando recordar que debería estar dormido. Iba a acostarse junto a él, y todo su cuerpo contestó al hecho. Pero no lo hizo. Durmió en ese pequeño -y estaba seguro que incómodo- sofá.

"Te necesito tanto..." le había susurrado antes de darle un dulce beso. Y estaba seguro que eso no había sido un sueño. Porque pasó las siguientes tres horas intentando darle una lógica a lo sucedido ¿Qué quería decir que lo necesitaba? Si fuera tan cínico como le gustaría pensar que era, pensaría que se refería a algo práctico, como que lo necesitaba para hacerse pasar por su novio. Pero la verdad era que se había sorprendido a él mismo creyendo en cuentos de hadas en los que el príncipe acaba enamorado de la princesa, y no aprovechándose de su cuerpo para pasar a la siguiente.

¡Cielos, era patético! se dijo irritado. Un casto beso en la comisura de los labios y ya estaba haciéndose toda una película de amor. Liam no lo amaba. Y si había oído ternura en sus palabras era porque había vuelto el Liam dulce que él conocía. Con suerte, se quedaría lo suficiente para no acabar matándolo antes de separarse para siempre. Porque él también había vuelto a ser el que era, y no se dejaría pisotear de nuevo.

Se levantó con decisión de la cama y se metió en el baño. Unos minutos después estaba listo para lo que se le avecinaba. Pero ¿qué sería exactamente? Habían concordado fingir ser novios. Pero no sabía que esperaba de él exactamente. Seguiría actuando como hasta entonces, se dijo relajadamente.

¿Ignorándolo y coqueteando con su futuro hermanastro? No estaba seguro de que esa fuera la imagen de un buen novio. Aunque él nunca había sido tal cosa. Solo estaría allí unos días, y ese mismo tiempo duraría su amistad con Liam, así que haría todo lo posible para ser el mejor novio del mundo. Después, lo sacaría de su vida y acabarían los problemas.

Sonrió al espejo y se dispuso a salir. Se encontró a Daniel y Liam en la cocina. Ambos hablaban relajadamente y reían sin parar. Pero no se sintió amenazado. Era un ambiente cómodo y distendido. Se preparó un zumo de naranja y se sentó a la mesa, junto a ellos. Pero nada más colocarse al lado de Liam él se levantó.

¡Se acabó el cuento de hadas! ¿Cuánto le había durado? ¿Cinco minutos? Suspiró y sonrió al muchacho que tenía frente a él.

-Liam me estaba contando sus planes para hoy -informó Daniel- ¡Es tan romántico!

¿De qué estaba hablando? Iba a hacer esa misma pregunta cuando Liam se sentó de nuevo junto a él, le colocó un enorme tazón de leche, como a él le gustaba y sus bollos preferidos ¿Qué estaba pasando ahí?

Más Que Amigos, Menos Que amantes. Ziam¡Lee esta historia GRATIS!