Capítulo 57

1.2K 144 1

Desde la noche antes de comenzar esa visita, Liam se sentía el hombre más miserable del planeta. Había visto el dolor en los ojos de Zayn y se había dado cuenta de que todo lo que hacía era engañarse para poder tener una excusa para tenerlo cerca. Si se decía que Zayn no tenía sentimientos no tenía que preocuparse por herirlos. Pero Zayn los tenía y él le había hecho daño.

Se había repetido durante el trayecto en avión, una y otra vez que hablaría con él, que se disculparía y haría lo que fuera necesario para enmendar su error. Pero entonces llegó su madre y después, Justin. Y los celos nublaron su juicio una vez más-, siendo incapaz de hacer otra cosa que no fuera herirlo aún más.

Habían jugado a un juego peligroso de celos, pero sabía que Zayn no temía por él. Solo lo quería como un amigo, por lo que no importaba que otros lo desearan.

¡Y él se aprovechó de su amistad para atarlo a él! se reprochó avergonzado.

Sabía que Zayn lo quería y haría cualquier cosa para no perderlo. Habían sido muchos años juntos. Pero él se había pasado exigiendo y era justo que Zayn quisiera alejarse de él para siempre. No tenía derecho a pedirle que fuera su amante. Hacía días que se reprochaba por ello. Cada noche se quedaba despierto observándolo y ordenándose que al día siguiente le diría que ya no hacía falta que se sacrificara más por él. Nunca lo abandonaría. Pero después lo abrazaba y su olor y la sensación de la suave piel de Zayn contra la suya, le decía que no podría vivir un solo día sin eso. Frustrado lo había pagado con Zayn, siendo grosero y tratándolo mal. Pero no podía alejarlo de él. Cuando vio todo ese dolor en sus ojos esa misma noche supo que no podía continuar con lo que estaba haciendo. Y huyó.

Caminó durante más de dos horas. Intentó encontrar la manera de seguir junto a él y no tratarlo como a un objeto sexual. Pero no había ninguna. No podían ser amigos, porque deseaba besar cada centímetro de su cuerpo cada vez que lo miraba, y no soportaría verlo con otro. Zayn no era solo un cuerpo bonito, era mucho más.

Pero no había manera de tenerlo en su cama sin tratarlo como un objeto. Y Zayn no se merecía ese trato, por mucho que él se hubiera intentado convencer.

Había acabado aceptando que la única solución era alejarse el uno del otro y seguir con sus vidas. Decidió volver a la casa y contarle su decisión. Pero al ver a Justin en su asiento, junto a Zayn, todo su autocontrol y decisión se había evaporado. Suspiró irritado con el recuerdo, se frotó los ojos y se sentó en las escaleras de piedra del jardín.

Allí había decidido pedirle disculpas por ser un cretino y aprovecharse de él. Pero Zayn, siempre más inteligente que él, se le había adelantado, haciendo que terminara su peculiar relación. No supo qué decir. Pensó que si pedía disculpas, Zayn iba a pensar que era una manera de querer seducirlo para que cambiara de opinión. Y si seguía allí frente a él, tan hermoso como estaba, seguramente lo intentaría. Así que se marchó. Se encerró en su cuarto y entonces lo dominó el pánico ¡Lo iba a perder para siempre!

En estado de shock se había dejado caer en el suelo. No lo volvería a ver, ni a tocar. Otros lo besarían, se embriagarían con su perfume, se perderían en la inmensidad de su mirada, se extasiarían con su risa. No volvería a disfrutar de ese pequeño seductor nunca más. El corazón se le encogió tanto que creyó haberlo perdido por completo. No podía perderlo. Aún no estaba preparado.

Bajó a la realidad al ver como Zayn entraba en el baño y recogía sus cosas. Estaba haciendo la maleta ¿Cuánto tiempo llevaría allí? Había estado tan absorto intentando encontrarle sentido al caos que había en su interior que no lo había visto. Pero Zayn estaba por marcharse y no había encontrado ninguna solución. Así que se limitó a decir que simplemente no podía irse. Soltó la primera excusa que se le vino a la cabeza. Y sin pensar dijo la verdad ¡No podía abandonarlo! Lo quería junto a él. No se creía capaz de respirar si no era así.

Se levantó con brusquedad de la escalera de piedra y caminó por los jardines. Se había inventado otra artimaña más para mantenerlo atado a él. Y encima se lo había pedido en nombre de su antigua amistad ¡Era rastrero! Se detestaba a sí mismo. Pero tenía que hacer algo para no perderlo. Era algo temporal. Pero aún no estaba preparado para alejarse de Zayn para siempre.

Continuó caminando hasta encontrarse con la luz del despacho de Valentín. Él y su madre se besaban

apasionadamente en el interior. Podía verlos con claridad, en la distancia, por los grandes ventanales. Los dejó atrás en su camino.

¡Otra víctima más en la lista de su madre!, pensó con pesar. Ella era una persona sin corazón, incapaz de enamorarse.

Por su culpa había juzgado así a Zayn. Pero ellos no eran iguales. Zayn era sincero con sus sentimientos. Si odiaba a alguien lo decía y si le gustaba también. Su madre, sin embargo, podía decir estar locamente enamorada de uno y no solo no ser cierto, sino que lo traicionaba de la forma más vil. Había tratado a su padre como un perrito faldero, siempre dispuesto para acatar sus órdenes. Y él había sido testigo del desprecio que obtenía a cambio. No entendía cómo su padre la había aguantado por tanto tiempo.

Lo peor de todo aquello era que había pagado todo su enojo con Zayn, en vez de hacerlo con la verdadera responsable. Suspiró con tristeza y se encaminó hacía su habitación. No estaba seguro de lo que haría esos días, pero a pesar de que lo último que deseaba era quedarse en ese lugar, era su única excusa para tenerlo cerca.

Al llegar a la habitación, la encontró a oscuras. Caminó a ciegas hasta la cama, hasta que sus ojos se acostumbraron a la escasa luz. Zayn estaba acurrucado a un lado de la cama y le había dejado libre el resto, para que se acostara él al llegar.

Rodeó la cama hasta quedar junto a Zayn. Se arrodilló para quedar frente a su preciosa cara y lo contempló. Estaba hecho un ovillo, con las manos apretadas bajo su rostro. Le acarició la mejilla y rió al ver como Zayn movía su naricita.

Se puso de pie y se obligó a alejarse de él. No podía dormir en la misma cama que Zayn. No podría controlarse y acabaría como todas las noches, apretándolo contra él para sentirlo parte de sí mismo.

- Duerme, cariño -dijo antes de alejarse de Zayn.

Lo mejor sería una buena ducha fría. Eso aclararía todas sus dudas y amortiguaría su deseo. Le había rogado hacerle el amor un millón de veces desde que había llegado. Y aunque realmente lo deseaba, en realidad lo más insoportable era la idea de tenerlo lejos de su abrazo. Necesitaba el contacto de su piel. No tenía claro como sobreviviría sin ese contacto.

Mientras se duchaba recapacitó en el hecho de no tenerlo nunca más, y sintió que su corazón hecho pedazos se perdía por el desagüe.

Al llegar al cuarto aún entre sombras, volvió a esperar a que su vista se acostumbrara. A medida que se acercaba a la cama, sentía que sería un infierno mucho peor de lo que él pudiera imaginar.

El paraíso era estar dentro de Zayn, y él nunca más lo volvería a sentir.

Caminó de nuevo junto a él, envuelto en una pequeña, mullida y blanca toalla. Y se deleitó con la preciosa imagen que le dejaba ver la suave luz de la Luna que entraba por el ventanal.

- Te necesito tanto... -le susurró mientras le acariciaba el cabello.

Se acercó suavemente hacia él, como si tuviera todo el tiempo del mundo y quisiera aprovechar cada centímetro de la aproximación. Rozó suavemente los rosados y carnosos labios de Zayn con los suyos y depositó un casto y tierno beso. Un simple beso que le hizo estremecerse. Haciendo que la ducha fría no hubiera servido para nada. Zayn era la única persona capaz de tener tal poder sobre él. Su pequeño y travieso adonis.

Se colocó algo de ropa para dormir y se acostó en el pequeño sofá de la gran habitación. No se sentía con el suficiente autocontrol para dormir en la misma cama. Lo miró. Solo estaban a un escaso metro y le pareció que estaba en otro planeta. Un lugar inalcanzable. Lo había perdido. Y solo tenía unos días para hacerse a la idea antes de perderlo por completo.

Más Que Amigos, Menos Que amantes. Ziam¡Lee esta historia GRATIS!