NARRA JUSTIN:

Después de ir a casa de Danna lo único que tenía era sueño, así que sólo llegamos a casa y fuí directo a mi habitación a dormir.

La noche pasó como un relámpago, y sabía que lo primero que debía hacer era ir a casa de ese imbécil de Max.

Sabía que si no llegaba se molestaría de nuevo, así que sólo me levanté me duché y desayuné y aquí voy, a casa de un monstruo.

Llegué y como ya estoy arto de tocar el timbre cada vez que vengo aquí, solamente golpeé con mi puño la puerta.

-"Y ese milagro? Hoy si viniste temprano" me pareció extraño que quien me haya abierto la puerta haya sido Harry.

-"Los milagros existen" dije serio y pasé directo al despacho de Max -"Max, está en su habitación, tienes que esperar" dijo Harry sentándose en un sofá el cual estaba en la sala.

-"Odia que yo llegue tarde y ahora es él quien llegará tarde" comenté, me senté en un sillón, y saqué mi celular.

Tenía un mensaje de Austin.

Austin: Hey bro! Tommi está moleste y moleste con que si siempre vendrás.

Justin: Dile que Jaxon y yo llegaremos a las 2 p.m

Podía sentir como mientras escribía Harry no me quitaba la mirada de encima

Austin: Ok, bro.

-"Que diablos me vez tanto imbécil? A caso te gusto?!" pregunté, pero el de inmediato quitó su mirada de mí.

Pude ver en su cara como tenía moretones de la pelea que tuvimos hace poco, no sé porqué en su cara de miedo recordé a alguien.

-"Bien, buenos días muchachos, vamos a mi despacho" dijo Max, lo seguimos y él como siempre se sentó en su famosa silla de jefe.

-"Chicos, hay mercancía que recoger en la bodega abandonada, Harry tú ya sabes dónde queda, muéstrale a Justin donde es, ahí los estarán esperando los hombres de Mark".

Harry y yo asentimos -"No es necesario decirte lo que tienes que hacer cuando recojan la mercancía cierto Justin?" preguntó Max.

-"No" respondí para después salir de ahí -"Conduciré yo" avisó Harry caminando más rápido para llegar al carro.

No respondí nada, me da igual si conduce el o yo, entre al lado del copiloto y Harry puso en marcha el carro.

Por una extraña razón Harry se mantenía callado, quizá sea por la pelea que tuvimos, sino por qué? Si fuera otro momento Harry fuera hablando mierdas como suele hacer siempre.

Después de cómo 25 minutos manejando llegamos a una casa, más bien una bodega, muy vieja -"Es aquí" habló por fín Harry.

Tomamos nuestras respectivas armas poniéndolas en nuestros jeans para taparlas con nuestras camisetas.

Entramos y a lo lejos vimos un grupo de chicos, quizá no muy mayores, tal vez de unos 22 o 23 años.

-"Tardaron mucho, no nos gusta esperar" escupió un chico frunciendo su ceño -"No nos importa si les gusta o no, a lo que venimos" dije también muy serio.

-"Dinero" dijo el chico haciendo con sus dedos una mueca -"Aquí está" dijo Harry sacando un rollo de billetes.

El chico se acercó e intentó tomarlos, pero se lo impedí bajando la mano de Harry -"Shhhh" negué negando con mi dedo.

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