Capítulo 14: "¡¿Qué?!".

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-Te juro que haré lo que sea por estar con William -me dijo de repente. La miré con los ojos bien abiertos. Contemplé sus ojos verdes oscuros, buscando algo que me indicara que todo era una broma. Pero no. Conocía a mi hermana, y hablaba muy en serio.

-Allison Tomlinson, ¿no puedes entender que yo le gusto a William? ¿No puedes entender que él me gusta a mí? ¿No puedes entender que tú no le gustas a William? -le pregunté prácticamente gritando.

-¡¿Por qué te has empeñado en joderme la vida?! -dijo gritando.

-¡¿Por qué te has empeñado en joderme la vida tú a mí?!

-Yo no te jodo la vida. Eres una puta. Niall debería saber lo que haces cuando él no está aquí. -dijo mirándome con asco.

-¡¿Puta yo?! Habló la que se folla a todo lo que se mueve -me pegó en la cara. Salí de la habitación, y fui hasta la de Danna y Riley. Ellas me miraron con los ojos bien abiertos, y adivinaron lo que había pasado en el mismo momento. Cuando me calmé un poco, les conté con detalles lo que había pasado, y Danna se quedó en la habitación. Esa noche dormí con las dos, con mi abrigo en las noches que estaba triste, con ellas, con casi toda la parte de mi corazón.

   Cuando me desperté, fui hasta mi habitación sin hacer ruido, cogí un short gris y una camiseta verde de tirantes y me las puse. Mis chanclas y una coleta y bajé a desayunar, como siempre, leche con Cola-Cao. Cuando bajé al salón, estaba Louis, viendo los Teletubbies.

-Buenos días Louis -le saludé. Después entré en la cocina. Escuché como se acercaba a mí.

-¿Te gusta William de verdad? -asentí con la cabeza. Después me abrazó-. Me alegro mucho de que estés con uno de mis mejores amigos, de verdad.

-Yo me alegro de estar con él. Es increíble -me volvió a abrazar. Desayunamos, cuando bajaron las peques les preparamos los desayunos, y después, a ver los Teletubbies. Poco después bajaron Riley, Danna y Alli. Cuando bajó esta última, la tensión aumentó.

-Hoy vienen a comer Harry, Hazel, Liam, Zayn, William, Mike y Taylor -dijo Louis. Los conocía a todos en persona menos a ese tal Mike y a Taylor. Preparamos macarrones, o más bien los preparamos RIley y yo, ya que éramos las únicas que sabían hacerlos.

-¿Y tus tíos? -oí que le preguntó Danna a Louis.

-Se llevan a las peques a comer por ahí -pusimos todos los platos de macarrones en la mesa, y esperamos a que vinieran los demás. Pasaron alrededor de cinco minutos, y sonó el timbre. Fui corriendo a abrir yo, y cuando abrí me encontré a William, que me miraba con una sonrisa, como siempre. Me abrazó y me levantó. Me dio un tierno beso en los labios, y después me soltó. Dejamos pasar a los demás. Abracé a Zayn, y noté como William me fulminaba con la mirada. Reí.

-Tía... Cuanto tiempo... -dijo con una sonrisa en la cara. Reí, y abracé a Hazel y Liam. Harry estaba junto a mi Tay... una de mis cantantes favoritas (aunque Avril Lavigne lo fuera más). Abracé a Harry.

-Taylor, te quiero presentar a Carla. Es una fan tuya -dijo Harry. Le dí dos besos a Taylor.

-Oh, encantada. Me alegro mucho tener una fan por aquí -reí.

-Y yo me alegro de haberte conocido -fui con Louis, que hablaba con un chico de rizos oscuros, muy oscuros, ojos castaños y piel morena. Tenía rasgos españoles.

-Hola, soy Mike -se presentó el chico dándome dos besos-. ¿Tú eres Carla? -asentí con la cabeza.

-¿Te puedo preguntar si eres español? -el chico empezó a reír.

-Mitad inglés, mitad español -abrí los ojos.

-Como yo -el chico sonrió.

-Compañero, tenemos una compañera nueva en este grupo -dijo hablándole a Louis. Reí. Nos sentamos a comer. Me senté al lado de William y de Riley. En frente estaba Hazel. William acercó sus labios a mi oído.

-¿Qué tal con tu hermana? -negué con la cabeza, ya que tenía la boca llena de macarrones. Cuando me los tragué, empecé a contarle todo lo que había pasado anoche.

-No quiero perderte... -susurré, pensando que no me iba a escuchar de lo bajito que lo dije. Pero me escuchó. 

-No me vas a perder nunca. Soy tuyo. Que eso no se te olvide -me besó la mejilla, y le sonreí. Me acerqué a Riley, y me acerqué a su oído, ya que no quería que nadie nos oyese. Taylor estaba en frente de ella. 

-¿Cómo estás? -me miró. 

-Bien -dijo sonriéndo forzadamente. Después, la abracé.

-Yo sé muy bien que no lo estás -ella me correspondió al abrazo y asintió con la cabeza. La voz de Taylor nos separó del abrazo.

-¿Y cómo decís que se llama esto? ¿Maracones? -preguntó inocentemente Taylor. Riley la fulminó con la mirada, y sonrió forzadamente.

-Macarrones guapa. A ver si estás un poco más atenta... -le dijo borde Riley.

-A mí no me hables así -le contestó Taylor.

-Te hablo como quiero -oh no...

-A mí una estúpida no me habla así.

-Ni a mí una estúpida con extensiones y relleno en las tetas me va a hablar así. Que porque seas famosa no te tienes que creer más que nadie -Harry cogió a Riley y la sacó de la habitación. Oh dios mío... Se va a liar...

Riley

   Harry me sacó del salón. Miraba sus ojos esmeralda, que eran una señal para saber que estaba muy cabreado. Salimos a la puerta de la casa de Louis.

-¿A tí que te pasa? -preguntó borde-. No le hables así a mi novia.

-Que no me hable ella así -le contesté lo peor que pude.

-Mira, ya sé que te gusto... -abrí los ojos, y gritando, le contesté...

-¡Mira so' ser...! ¡Que no todas las chicas tienen que estar enamoradas de tus hermosos rizos chocolates, de tus ojos esmeralda que siempre que los miras te calman, porque tienen el color verde más bonito del mundo, ni de tus preciosos hoyuelos que te hacen incluso más mono de lo que eres, ni de tu radiante sonrisa, ni de tu...! -Harry me besó en ese mismo instante. Metió su lengua por toda mi cavidad bucal, y pasó sus manos por mi espalda. Yo enredé mis dedos en su pelo, y él juntó su cuerpo todo lo que podía con el mío. Cuando nos separamos, miré más cerca que nunca sus ojos hipnotizantes.

-Esto no ha pasado... -susurró. Pude oír mi corazón agrietarse- ...haber si te olvidas ya de mí... -se acercó a mi oído- ...niñata -se separó de mí, y entró al salón, dejandome a mí, ahí, sola en la calle y destrozada.

Carla

   Cuando Harry entró al salón sin Riley, me preocupé. Me preocupé mucho. Miré a Danna, que también tenía los ojos llenos de preocupación.

-¿Dónde está Riley? -le preguntó Danna bordemente.

-Se ha quedado fuera. Ahora entra -susurró mientras se terminaba su plato de macarrones.

-Carly, tu móvil -dijo William. No me había dado cuenta de que me estaba sonando. Lo cogí, y me fui a mi cuarto, ya que era mi madre.

-Hola mamá -le saludé.

-Hola hija, ¿qué tal?

-Muy bien mamá, mejor de lo que he estado nunca.

-Ya sé por lo que es... -arqueé una ceja.

-¿Te lo ha contado Alli?

-Hija, no te hagas la tonta... que ya sabemos todos de que le dijiste a Alli que avisara a Niall para que fuera a Londres... y él encantado aceptó... no soporta estar cabreado contigo -me mareé en ese mismo momento. 

-¡¿Qué?! -le dije gritando. 

-Debe de estar al llegar hija. Se ha ido hace una hora. 

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