Capítulo 55

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Zayn se encogió de sorpresa y vergüenza. Lo había pillado y no podía más que intentar que la pareja de dentro no lo descubriera también. Se giró lentamente con ojos inocentes que suplicaban silencio absoluto. Su descubridor le sonrió con devastador encanto y lo agarró de un codo para guiarlo lejos de allí.

-Caro, que aficiones más extrañas tienes ¿Qué otros hobbies tienes además del espionaje?

-Rapto bebés y torturo a héroes de guerra -se burló Zayn, caminando junto a él hasta el jardín.

-No creo que haya un solo hombre en el mundo que no se dejara torturar por una belleza como tú -aseguró Justin con adoración.

Ese chico nunca se cansaba de adularlo. Y había algo en él que le resultaba irresistible. No sabía el qué. Era obvio que era uno de los hombres más atractivos que había visto nunca. Pelo castaño, ojos marrones que lo hacían perderse en ellos. Su perfecto rostro era tan solo comparable al de su amado Liam. Había conocido a muchos hombres guapos, pero ninguno llegaba a poder hacerle la competencia en sensualidad a Liam. Pero ese chico le hacía recordar esa misma pasión ¿Sería su acento italiano o había algo más? Fuera lo que fuera no era suficientemente fuerte para olvidarse de Liam.

Charlaron durante largo rato dando un paseo, hasta regresar al mismo punto del que partieron. Entraron a la casa para despedirse y arreglarse rápidamente para cenar.

-Estate preparado -le advirtió Justin con una sonrisa malévola- La cena va a ser muy interesante.

-¿Y eso? ¿Qué ha pasado? -preguntó curioso.

-Dan está furioso. Mi padre le ha armado tremenda escena esta tarde. Hubo insultos en italiano y todo -se interrumpió en carcajadas- Dan no se va a quedar de brazos cruzados ante las órdenes de mi padre.

-¿Cuáles órdenes? -quiso saber Zayn, seguro de que no le iba a gustar lo que iba a escuchar.

-Que se alejara del codiciado Liam. Y es extraño, porque mi hermano suele coquetearle a todo bicho viviente y con tu novio se ha comportado -señaló Justin frunciendo el ceño- No sé por qué se ha enfurecido tanto mi padre. Aunque Karen estaba también allí. Supongo que fue ella la que pidió que no se metiera en tu camino. Aunque la advertencia de alejarnos de tu querido novio fue para los dos. Al parecer quieren protegerlo de nuestras malvadas garras -bromeó con una sonrisa pícara.

Zayn no se molestó en desmentir el noviazgo. Valentín más que un favor le había causado un problema. Cuando a un chico superficial y caprichoso se le prohíbe algo es como decirle donde está escondido el tarro de las galletas, no dudará en ir a buscarlo. Suspiró con frustración. No necesitaba aquello. Pero había mucho más que una amenaza a una relación inexistente.

Zayn se había librado recientemente de sus secretos -o la gran mayoría-, pero allí flotaba la angustia de esconder la verdad. No entendía qué ocurría allí, pero tenía la desagradable intuición de que iba a explotar una bomba en cualquier momento.

-No te preocupes, caro -susurró Justin desdibujando con el pulgar el ceño fruncido de él.

Zayn desechó sus pensamientos y volvió a la realidad. Se encontró con unos ojos marrones pendientes de él. Unos labios carnosos humedecidos de deseo y unas dóciles manos acariciándole el rostro. Se quedó rígido ante Justin. Antes de que pudiera decir o hacer algo para separarse, escuchó un sonido muy característico. Eran... ¿aplausos?

Se giraron inmediatamente hacia el lugar donde provenía el sonido y se encontró con la esbelta y poderosa figura de Liam sobre el penúltimo escalón, observándolos con ojos chispeantes. Pero ¿qué era lo que se veía en ellos? ¿Diversión o ira?

-             ¡Qué bonito! -se burló Liam caminando hacia ellos como un enorme muro que se expandía ante él- ¿He interrumpido el momento tierno? -lo ridiculizó cogiéndolo por el brazo, apretándolo contra él- ¿No decías que nada de sexo en la casa? ¿O solo iba por mí?

Así que había decidido seguir torturándolo con desconfianzas e insultos ¡Perfecto! Zayn se había hartado de ser el buen chico. No valía la pena serlo. Y le demostraría lo bien que se le daba no serlo.

-Estaba barajando mis opciones. Como Dan está enojado, no me resulta nada atractiva la idea de compartir su cuarto -comentó Zayn con tranquilidad y un rastro de burla- Así que esperaba que Justin me hiciera un espacio en su cama ¿Crees que lo consiga? -preguntó con fingida inocencia y un fondo de malévola sensualidad.

Pudo ver como las chispas de sus ojos ardían con furia. Sonrió satisfecho, antes de que Liam lo cogiera del brazo y lo arrastrara escaleras arriba. Y como por primera vez en mucho tiempo se sentía seguro de sí mismo y con muchísimas ganas de fastidiar a ese hombre, decidió meter más leña al fuego.

-¡Ciao, amore! -gritó Zayn a Justin muerto de risa, mientras era arrastrado- Nos vemos en la cena -dijo antes de perderlo de vista al entrar en los pasillos que llevaban a los dormitorios.

-¡Ciao, caro! -escuchó replicar al joven entre risas.

Miró a Liam que lo sujetaba del brazo, con tanta fuerza que le hacía daño. Pero no se lo iba a decir. Lo último que diría en ese momento era algo que le hiciera saber que podía dominarlo, física o emocionalmente.

Abrió con brusquedad la puerta de la habitación y lo tiró contra la cama. Se separó de Zayn solo unos segundos para ir a cerrar la puerta con llave y volvió a él. Zayn estaba sentado en medio de la cama con las piernas cruzadas bajo él y una enorme sonrisa en los labios.

-¿Crees que esto es un juego? -protestó Liam furioso.

-¡Tú sabrás! Eres el que lo ha empezado. Yo solo lo he continuado. Y obviamente, lo he ganado -replicó Zayn ampliando una sonrisa condescendiente.

-No juegues con fuego -advirtió furioso.

-¿O qué? ¿Me voy a quemar? -espetó Zayn inesperadamente triste- ¿Qué puedes hacer o decir que me haga más daño del que ya me has hecho? -preguntó rogando porque la irritación de sus ojos para dejar salir las lágrimas, desapareciera.

Vio como cada músculo del cuerpo de Liam se tensaban. Miró a Zayn con algo parecido a culpa y después de apenas unos segundos, todo rastro de emoción desapareció de sus ojos. Se mantuvo frente a él, quieto, inmóvil, sin hacer ni decir nada.

-Tengo que arreglarme para la cena -dijo Zayn corriendo hasta la confortable soledad del baño.

Cerró tras él y se dejó caer sobre la puerta hasta dar en el suelo. Le había confesado que le estaba haciendo daño. Si lo conociera como él siempre había creído que hacía, ataría cabos. Deduciría que lo amaba. Pero si lo conociera, se habría dado cuenta antes que nunca habría estado con él por simple sexo. Si lo conociera...

¡Ni él se conocía a sí mismo, en esos momentos! Enamorado de su mejor amigo. Dejándose utilizar. Soportando sus insultos y acusaciones. Y esa mirada de desdén que siempre lo acompañaba. Él no tenía por qué soportar nada de aquello ¡y no lo haría!

Se lavó la cara, miró en el espejo al Zayn fuerte y seguro de sí mismo que había desaparecido hacía meses, y salió del baño. Pero la habitación estaba vacía. Se había ido. Una vez más, daba la espalda a hablar del problema y se encerraba en sí mismo. Pero esta vez no sería Zayn quien corriera tras él para estar a su lado sin hacer preguntas.

¡No lo quería como su amigo! Pues que buscara alguien que soportara y entendiera sus cambios de humor. Que supiera que estaba mal aunque sonriera. Que se sentara durante horas a su lado en silencio sabiendo que necesitaba a alguien a su lado, pero no era capaz de hablar. Ya no sería Zayn el que hiciera todo eso. Ya no eran amigos.

Y en ese mismo instante lo decidió. Nunca recuperaría lo que una vez tuvieron. Había desaparecido la oportunidad de que Liam lo viera como algo más que un cuerpo que le diera calor en la cama. No había ninguna posibilidad de volver a ser amigos. Y por tanto, era absurdo seguir siendo amantes. Zayn solo recibía dolor de esa relación. Destellos de lo que podrían tener juntos y nunca tendrían.

Más Que Amigos, Menos Que amantes. Ziam¡Lee esta historia GRATIS!