Capítulo 54

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Zayn estaba sorprendido con la actitud de Liam. Se había negado a ir a almorzar con su madre. Finalmente había aceptado cuando él lo hizo. Pero todo el almuerzo se comportó de una forma fría y distante. Pensaba que había cambiado su actitud con él. Pero no sabía que con los demás también.

A lo largo del día notó que sus acciones escondían un rencor desconocido para él. Estaba claro que no conocía tanto a ese hombre como creía. Pero le sorprendió aún más ser testigo de una conversación entre ellos que lo dejó helado.

-Tu padre me ha dicho que has comprado un apartamento para independizarte -dijo Karen a su hijo.

-Sí -corroboró sin interés.

Zayn estaba petrificado. No tenía ni idea de que Liam se fuera a mudar. Y era extraño porque se pasaban el día juntos.

- No sabía que siguieras en contacto con él -continuó Liam fulminando a su madre con la mirada.

-Es tu padre. Es natural que estemos en contacto. Además, él me informa de cómo te va, ya que tú apenas te dignas a llamarme.

Zayn cada vez se sentía más fuera de lugar. Necesitaba escabullirse, pero no había forma de hacerlo que no fuera muy obvio.

-No hay mucho que contar. Mi vida no es tan... ajetreada como la tuya -espetó con desdén.

Tanto Zayn como Karen lo miraron atónitos. Había sido descaradamente cruel, y eso no era normal en la despreocupada actitud de Liam.

-Te vas a vivir solo, tienes novio... Creo que son suficientes cosas que desconocía y que una madre debe saber -reprochó Karen indignada.

-Hay cosas que un hijo debe saber y tú nunca le has dicho -replicó Liam con la mirada más fría que habían visto jamás.

Karen se quedó perpleja y tembló unos segundos, después sacudió la cabeza como si se negara a que sus pensamientos fueran ciertos. Esbozó una sonrisa que sorprendió a Zayn, y continuaron con un tema superficial el resto de la tarde.

No sabía qué hacer o cómo comportarse. Notaba la tensión en Liam. Pero no sabía qué ocurría. Al subir a la habitación para cambiarse antes de bajar a cenar no pudo más.

Liam daba vueltas por la habitación, como si se le quedara pequeña, tirando su ropa en cada rincón. Con solo los vaqueros, se sentó en el borde de la cama. Hundiendo sus dedos en su cabello, escondiendo de Zayn su rostro.

-¿Qué ocurre? -preguntó Zayn inseguro.

-Nada -contestó rápidamente.

-No es lo que parece. Has esparcido tu ropa por toda la habitación -replicó Zayn dispuesto a enterarse de lo que le pasaba- Estás furioso ¿Por qué?

Liam levantó el rostro hasta cruzar la mirada con la de Zayn. Sus ojos reflejaban dolor, rencor, ansiedad, furia,... ¿miedo? Se veía tan frágil que le cortó la respiración. Y una necesidad primitiva de protegerlo y consolarlo se apoderó de él.

Pero antes de que Zayn hiciera el más mínimo amago de acercarse a él, Liam cambió su actitud. Nublando todos esos sentimientos, con una expresión insondable.

-¡Frustración sexual! -exclamó acariciándolo con la mirada- Eso es lo que tengo.

Desde que habían llegado a casa de su madre no habían hecho el amor. Zayn se había negado a ser un objeto sexual en presencia de otros. Cada día, cada minuto, estaba más seguro de no poder seguir con esa farsa.

Liam había intentado seducirlo, y en innumerables ocasiones Zayn había estado a punto de ceder. Pero para suerte de Zayn, siempre algún obstáculo había impedido que se dejara llevar por la lujuria. Liam le había coqueteado a Dan, y el chico no había sido inmune a sus encantos, a pesar de ser consciente de que "traicionaba" a su nuevo amigo. Pero Zayn se había contenido los celos, porque básicamente no le había quedado otro remedio. Siempre estaban rodeados de gente. Y para suerte de él -de nuevo, muy afortunado- Daniel siempre estaba dispuesto a distraerlo cuando Liam estaba ocupado en otros menesteres.

Los celos de Liam siempre podían más que sus deseos de vengarse, y acababa buscándolo para marcarlo como "propiedad privada". Suspiró con los recuerdos de esos dos últimos días. Zayn quería a ese hombre. Pero cada día descubría que lo desconocía más de lo que pudiera imaginarse. Aunque en otras cosas fuera totalmente predecible.

-Ya te he dicho que no habrá sexo en casa de tu madre -le repitió por decimoséptima vez ese día.

Liam suspiró frustrado y se levantó de la cama con brusquedad.

-Habría sido mejor que te quedaras en el cuarto de Dan -replicó malhumorado.

-De acuerdo. Siempre puedo ir si no deseas que compartamos la cama -informó Zayn, encogiéndose de hombros con despreocupación.

Liam lo miró con expresión sombría. Achicó los ojos hasta que fueron dos puntos de pura furia en su rostro. Se levantó, caminó hasta el baño y entró dando un portazo tras de sí.

-¿Eso es un sí o un no? -preguntó Zayn a la habitación vacía.

Como respuesta se escuchó un objeto frágil haciéndose pedazos contra la puerta del baño.

No estaba de humor para que indagara en el asunto, y mucho menos para sus típicas peleas de "quien puede más". Estaba realmente furioso. Y Zayn no quería ser el afortunado con el que decidiera desahogar toda su rabia.

Salió de la habitación para evitar ser él la próxima víctima de su enfado. Caminó por los pasillos enormes y desiertos. Todos estarían seguramente preparándose para la cena. Bajó por las escaleras y se sorprendió al ver una luz encendida en un cuarto apartado. Pensando que podía ser Dan o Karen se acercó.

Desde la puerta pudo ver que efectivamente Karen estaba dentro. Acurrucada frente al fuego, en los brazos de Valentín. Era una visión tan romántica que no pudo evitar contemplarla y sonreír.

-Piccola mia, no te preocupes -le decía él besándola con ternura.

-Pero creo que sabe la verdad -comentó Karen con angustia, sorprendiendo a Zayn, que se quedó estupefacto en el sitio.

-Si lo supiera habría dicho algo. Y con el temperamento que ha demostrado tener, probablemente me habría roto la nariz o algo parecido -bromeó Valentín abrazando con más fuerza a su mujer.

-Deseo tanto ser tu esposa y que todo se aclare -dijo Karen en un suspiro.

Zayn se detestó por estar espiando. Pero le fue imposible moverse. Sabía que hablaban de Liam ¿Él sabía un secreto sobre su madre? Zayn estaba seguro de que así era. La actitud de Liam lo demostraba. Fuera cual fuera el temor de la bella mujer estaba justificado, porque Liam estaba evidentemente molesto con ella. Y él no lo estaría sin razón.

-¿Nunca te dijeron que es de mala educación espiar detrás de las puertas? -pregunto una sensual voz masculina llena de sarcasmo.

Spoiler:

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Zayn desechó sus pensamientos y volvió a la realidad. Se encontró con unos ojos marrones pendientes de él. Unos labios carnosos humedecidos de deseo y unas dóciles manos acariciándole el rostro. Se quedó rígido ante Justin.

Más Que Amigos, Menos Que amantes. Ziam¡Lee esta historia GRATIS!