Como alguna vez Louis había pensado, la felicidad podía acabarse en menos de un segundo. Tanto una noticia como una escena podían arruinar la felicidad que te embriagaba. Y es posible que volviera a pasarle a Louis.

Era de noche, Harry se encontraba sentado en el sofá acariciando al gato esperando que Louis llegara. Él ya había vuelto del trabajo pero Louis aún no volvía. En su mente repasaba todos sus recuerdos, sus padres... su hermana, Louis. Realmente había sucedido todo aquello, ¿y ya?, ¿podrían ser felices como en los libros que leía?

Como en las películas.

Al parecer no.

Harry dejo caer al gato cuando la puerta se abrió bruscamente. En la entrada se encontraba su hermana con los ojos desorbitados e hinchados, cuando lo encontró se acercó a él y lo tomo de la mano. —Harry vamos, vamos, rápido, rápido, rápido...

(...)

Las personas no podían morir dos veces, en absoluto. Solo una vez. Sin embargo, para Louis, Jay había muerto dos veces. La primera, cuando le dijeron que no iba a despertar y la segunda, justo en ese momento.

Se encontraba en un estado extraño, sabía que estaba en la sala de espera del hospital, esperando a que un doctor le dijera que iban a trasladarla a quien sabe qué lugar y harían un funeral, o al menos Cassie lo haría.

Se encontraba en una burbuja, todo siempre a oscuras. Y pensó que tal vez no le importo que su madre muriera esta vez, porque, cuando el doctor dijo en voz alta que Jay había fallecido, el no dijo ni hizo nada más que sentarse en algún banco.

Pero no era eso. No era que estaba acostumbrado a ver morir a su madre, no se había acostumbrado a que le dijeran que ella había muerto o algo por el estilo. No era que el supiera que iba a morir. Era que esta vez era real. La primera vez en que Jay murió para él fue cuando estaba en coma, pero Jay respiraba y seguía viva en realidad.

Jay no estaba muerta realmente.

Esta vez no era así.

Esta vez, Jay estaba muerta, y todo por una chica suicida que creía que su vida de mierda merecía matar la de otra persona. Cuando Harry llego observo a Louis sentado en un banco, con sus manos en su cabello jalándolo con fuerza, se acercó con rapidez y coloco sus manos encima de las suyas.

—Louis... aquí estoy.

Y entonces llego, como un golpe en su estómago. La noticia que le había dado el policía:

Señor Tomlinson, su madre murió por colisionar con otro choque, pero todo indica que el choque no fue accidental, al parecer, la chica que conducía quería suicidarse y vio su oportunidad ahí. La señora Jay murió.

Y también las del doctor, avisándole que Jay había muerto. Y su cerebro diciéndole que Jay había muerto pero que esta vez todo era completamente real. Entonces escucho la voz de Harry y todo se volvió a destruir. Harry abrazo a Louis y Louis abrazo a Harry con fuerza mientras que terribles sollozos salían de su boca.

—No puede ser.

—Lo siento.

Y lloro, y lloro.

Y siguió llorando.

(...)

Cassie, como él había predicho, se encargó del funeral. El pidió que solo fueran ellos, Cassie, Gemma y Harry. No quería saber si tenía familia, primas, tíos, simplemente no le interesaba. Porque ellos lo habían abandonado con Cassie, y ahora su única familia eran Cassie y Harry. Y nadie más.

Veras con mis ojos y yo escuchare con tus oídos. (Larry Stylinson)¡Lee esta historia GRATIS!