Capítulo 48

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Liam continuó observando el magnífico cuerpo acurrucado contra él. Admirando cada centímetro de suave piel. Hasta que un sonido lo suficientemente fuerte para despertarlo irrumpió en la habitación.

El teléfono de la sala sonaba sin parar. Decidió levantarse a toda prisa a cogerlo antes de que su bello durmiente se despertara para matarlo.

-¿Quién? -preguntó soltando un suspiro al llegar lo suficientemente deprisa como para que dejara de hacer ruido.

-Harry ¿Dónde está Zayn? Todos lo estamos esperando desde hace rato -explicó el chico preocupado.

-No va a ir -afirmó Liam relajadamente.

-Zayn no se perdería el cumpleaños de un amigo sin avisar ¿Qué ha pasado? -quiso saber Harry algo irritado.

-¡Está dormido! -exclamó con un claro tono de diversión. Al otro lado de la línea hubo un silencio, que se rompió poco después por una risita. Liam se desconcertó un poco. Entendía que Harry supiera de lo que hablaba, pero no sabía por qué eso le hacía gracia. Un colega se habría reído de su hazaña y habría bromeado sin parar. Pero Harry no era su amigo.

-Alguna vez le tenía que tocar ser la víctima -comentó risueño. Hacía unos años no habría entendido nada de esa conversación. Pero tanto tiempo con alguien como Zayn le había enseñado mucho. Sobretodo a pensar mal, muy mal.

-¿Qué quieres decir? -exigió Liam notando cómo se tensaba todo su cuerpo de rabia. Le había entendido. Sabía lo que quería decir. Y no se iba a parar a pensar que su pequeño adonis torturador había jugado a ese juego con otros hombres. La simple idea le hacía querer romper algo ¡La cabeza de todos esos tipos!

-¡Nada! -se corrigió inútilmente. También había aprendido que era un bocazas y no paraba de meter la pata.

-¡No irá! -gruñó Liam, dando por finalizada la conversación. Con toda la intención de colgar y pagar su frustración con algún objeto valioso a su alcance.

-¡Espera! -le ordenó Harry- Si está dormido, lo despiertas. Si se pierde esta cena, te aseguro que no querrás saber cuál será su venganza.

Liam meditó lo que decía el chico. Tenía razón, Zayn se las haría pagar. No le preocupaba un posible castigo, pero la idea de que rompiera su acuerdo, sí le preocupaba. Aunque él no había hecho nada que estuviera en contra de su acuerdo. Pero Zayn no estaba atado a ese trato. Podía romperlo cuando quisiera. Aún así se negó a verlo rodeado de hombres.

-¡No irá! -repitió ceñudo.

-Louis está aquí. Si quieres venir tú también, lo pasaremos bien ¡Pero despiértalo ya!

-¡No irá! -dijo justo antes de colgar.

No iba a ir a ninguna cena con todos los gigantones que trabajaban con él. Liam sabía como lo miraban, como babeaban por Zayn ¡Todos lo hacían! Aún no sabía como soportaba todo aquello. Zayn era un adonis deseado por todos los simples mortales. Sentía que tendría que luchar contra el mundo para tenerlo. Por eso era mejor apartarlo del mundo y tenerlo solo para él.

Caminó hacia la habitación esperando poder descansar un poco y aliviar la angustia que se apretaba en su pecho. Pero ésta se multiplicó al no ver a Zayn en la cama. Escuchó un ruido y se giró para verlo salir del baño. Su fresca y deliciosa fragancia le llegó como una oleada de sensaciones. Ya estaba vestido. Aunque era evidente que se había duchado, no tenía el pelo mojado, ni había rastro alguno de prisa en su imagen. Había tenido suficiente tiempo para una ducha rápida y alistarse.

Zayn le sonrió mientras se colocaba los zapatos.

-¿Quién era? ¿Harry? -preguntó Zayn sonriente, haciéndole saber que había estado despierto mientras él hablaba.

Más Que Amigos, Menos Que amantes. Ziam¡Lee esta historia GRATIS!