Complicaciones

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Las noches eran largas, la sensación de manos y besos por todo su cuerpo le atormentaba. Ser manoseado por alguien a quien aborrecía, tener que ser tocado en lugares vergonzosos... tener que hacer cosas indevidas para proteger su orgullo ante la persona que quería. En eso consistía la actual vida de Hinata Shouyou.

El timbre que indicaba el principio de clases sonó, Hinata se había quedado dormido de nuevo, por lo que no pudo asistir a la práctica matutina habitual. Antes se hubiera preocupado exageradamente, pero sabia que solo le tocaba escuchar los sermones de Kageyama y Daichi por la tarde, por lo que lamentarse era ya, algo inútil.

Aunque intentara disimularlo, estaba terriblemente cansado, tenía unas grandes ojeras bajo sus ojos y su energía habitual estaba ausente. Al caminar por el pasillo tropezaba con casi todo el mundo fue un respiro llegar sano y salvo a su clase.

La clase de historia japonesa fue aburrida, al igual que matemáticas e inglés. La verdad es que agradeció a Kotoma-sensei que fuera tan despistado así pudo sumergirse en sus pensamientos durante la última clase, antes del almuerzo. No estaba con ánimos de atender en clase. No había visto a Kageyama desde el entrenamiento de ayer y eso le inquietaba un poco, "necesito hablar contigo de una cosa urgente" esa frase le tenía frito el cerebro ¿A qué se refería con "urgente"? ¿Acaso ya se había dado cuenta de todo? Por un lado quería saber a lo que se refería, necesitaba ver a Kageyama, necesitaba sentir algo de tranquilidad cerca de él, bueno, si es que no le mata antes por faltar a la práctica de por la mañana.

-Hinata-kun, ¿puede leer el tercer texto por favor? -silencio -Hinata-kun... ¡Hinata-kun! Atienda en clase, por favor.

-¡Perdón Kageyama! -se despertó sobresaltado, encontrándose con la mirada atenta de todos sus compañeros.

-Hinata-kun, quedarse dormido en clase es una falta bastante grave, y más si balbucea cosas mientras lo hace.

Hinata se encogió en su sitio con la cara roja de vergüenza mientras sus compañeros de clase se reían de él, por otro lado, la cara de Kotoma-sensei no era la más amigable, le había pillado en mal día al parecer.

-¿Puede salir al pasillo a ver si allí atiende más que aquí?- señaló la puerta e inmediatamente Hinata salió del aula, arrastrando los pies.

Geniaal... lo que me faltaba por hoy... -pensaba para sí mismo –solo hace falta que me encuentre con Kageyama o alguien del equipo en el pasillo.

Se sentó en el suelo, esperando a que tocara el timbre del almuerzo y poder ser libre, no tenía las fuerzas suficientes para estar de pie. Esperar era aburrido, y eso con el tener sueño no eran buena combinación. El pelirrojo cayó dormido inmediatamente después de diez minutos de estar fuera, a este paso le acabarían echando de Karasuno.

El timbre que indicaba el almuerzo sonó, el central aún seguía dormido en el pasillo como si nadie ni nada le pudiera despertar. La gente de su clase empezó a salir del aula, encontrándose con esa escena un tanto "adorable". De repente, una gran multitud de gente se aglomeró delante de él, sacando fotos sin parar.

Kageyama salió de su clase bostezando, no había sido una buena noche y el instituto no ayudaba. Hoy hablaría con Hinata sin falta y el momento para ello era ese sin duda, solo faltaba encontrarlo. La clase de Hinata no estaba muy lejos de la suya así que pudo ver  la masa de gente tomando fotografías delante de dicha clase, debía pasar por ahí de todos modos así que no perdería nada por echar un vistazo.

-Luego me pasas la foto andaa.

-Sí, sí, tranquila.

-No sabía que podía ser tan adorable.

Desmoronamiento [EDITANDO Y CORRIGIENDO]¡Lee esta historia GRATIS!