Pero claramente no lo haría hasta que este también lo fuera con él. Cosa que probablemente Harry no tendría en su lista de acciones por hacer.   

—Bien, entonces ¿por qué no lo hizo? —contestó un poco más calmado—. Has estado la última semana de viaje, y él solo sigue gastando el dinero. También es su cena del primer aniversario, no solo tuya —terminó de hablar regresando a las innumerables hojas por leer. Louis sabía que estaba en lo correcto y no podía justificarlo.  

—He pensado que, podríamos tener esas típicas cosas de “Terapias de parejas”.  

Zayn tenía en la punta de la lengua el comentario del año para responder, pero fue interrumpido por el sonido de los tacones de una mujer de cabellos rojizos con un entallado traje de oficina. Una de las tantas asistentes de Louis entraba con otra pila de documentos.  

—¿Puedo poner estos documentos en su escritorio, Sr. Tomlinson? —la pelirroja le sonrió mordiendo con descaro su labio inferior.  

—¿Solo los documentos? —coqueteó Louis guiñándole el ojo antes de que la mujer volviera a salir, moviendo exageradamente sus caderas.  

Louis nunca había desechado los pensamientos sobre unos buenos pechos, pero definitivamente no se acercaba ni a la mitad de lo que le atraían los hombres. No, definitivamente Louis no era infiel, jamás en su vida se atrevería a serlo,  gozaba cada que podía coquetear con las personas para poder conocer los cortos límites de ellos, pero amaba mucho más hacer rabiar a Harry con este tipo de acciones.  

Harry no era el tipo de persona que se tomaba tan a la ligera los “inofensivos” coqueteos como Louis, claro que él también lo había hecho para devolverle la jugada, pero éste solo comenzaba a reír y a canturrear “Eres tan patético, corazón”.  Harry se asemejaba más a un gran actor de escenas de drama, incluso Louis estaba completamente seguro que la vocación correcta de él era ser actor y no arquitecto.   

—Bien, si quieres “salvar tu matrimonio” —Zayn movió sus dedos para enfatizar las palabras—, no creo que eso esté permitido, compañero.   

—Lo sé —respondió arrepentido.  

—Aunque yo no debería decirte eso, el día que te deshagas de esa sanguijuela, festejaré antes que tú.  

Louis solo lo dejó pasar como siempre, él había aceptado la responsabilidad que conlleva casarse tan joven.  

  

  

  

**  

  

  

  

La gran casa seguía teniendo el aroma a canela que ambos habían acordado, pero hoy Harry no sentía que llenara del todo sus fosas nasales, su sentido del olfato estaba bloqueado, al igual que probablemente sus demás sentidos. Pudo despertar cuando sintió un par de manos cubrir sus ojos.  

—¡Feliz aniversario! —Louis besó su mejilla ruidosamente.  

Disenchanted || Larry Stylinson¡Lee esta historia GRATIS!