Louis era un excelente planificador en cuestión de lugares, siempre estaba un paso adelante para poder cumplir las expectativas de Harry. Era así como funcionaba, Harry decía y él cumplía.   

Para muchos era solo seguir alimentando la actitud mimada del menor, pero eso a  Louis aún no le incomodaba en lo absoluto, porque después de llenar las expectativas de su novio se sentía satisfecho al ver sus ojos verdes brillar más de lo normal, su boca siempre formaba una “o” en forma de sorpresa, para ser desplazada por la sonrisa acompañada con el par de hoyuelos propia de Harry.  

Había batallado por varias semanas por tener una reservación en el  “Alain Ducasse”, uno de los restaurantes más caros de Londres, pero no era del todo imposible si su nombre iba acompañado del Tomlinson. Era la ocasión perfecta para pedirle matrimonio a Harry, una perfecta cena en el mejor lugar de la ciudad.  

—Creo que puede llegar a ser mi lugar favorito para comer —Harry habló antes de tomar con la punta de su cubierto un poco del cangrejo de su plato.  

—Podemos venir cada que quieras —despegó sus labios de la copa llena de vino, para poder sonreír.  

—Sé que es difícil reservar aquí… —limpió su boca con la servilleta con pequeños golpes en la comisura de sus labios— sólo dejémoslo para ocasiones “especiales” —guiñó el ojo.  

Y si definitivamente Louis no podría dejar pasar que ese lugar estaba marcado como uno de los lugares, de los cuales no debía olvidarse jamás.  

  

  

  

  

  

~*~

  

  

  

  

  

Zayn se entretenía girando en una de las sillas movibles, esperando ser atendido por su mejor amigo. Louis seguía revisando una pila de papeles mientras con una mano tecleaba su móvil desesperadamente. Ambos sabían que era solo desperdicio de tiempo, porque él no estaba enfocado a ninguna de las cosas, no como debería.  

—Si tan solo pudieras ayudarme a revisar esto —regañó.  

—Hmmm… no —sonrió, para seguir girando un par de vueltas más—. No es mi culpa que no hayas hecho la reservación a tiempo —paró la silla frente al escritorio, mientras se compadecía de su socio, tomando algunas carpetas para leer.  

—Joder, he estado muy ocupado con el próximo evento de Otoño… —pasó ambas manos por su rostro frotándolo— … y las cosas siguen sin ir bien con Harry.  

—¿Qué no pudo él hacer la reservación? —preguntó—. ¡Oh, cierto!, es un completo inútil —escupió las palabras como si hablar del esposo de su mejor amigo fuera el tema más fastidioso del mundo.   

—No hables así de Harry —pidió por… bien, había perdido la cuenta de cuántas veces le había rogado a Zayn ser amable con su esposo.  

Disenchanted || Larry Stylinson¡Lee esta historia GRATIS!