2.La caída del guerrero

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Caímos en un lago, Hagrid había abierto los ojos y los tres nos mirábamos con alivio, jadeando.

Yo:Eso...estuvo...cerca...

Harry:Si que lo estuvo.

Hagrid:¡Oh miren, y justo estrellamos en nuestro destino!-exclamó apuntando hacia atrás de nosotros.

Yo y Harry giramos la cabeza y ahí estaba, la Madriguera, tal y como la recordaba.

Fuimos caminando hacia esa dirección.

Molly:¡Cloe, Harry, Hagrid!-La señora Weasley nos divisó cuando estábamos llegando a su casa, corrió hacia nosotros con una chica pelirroja al lado, Ginny.

Molly:¿Qué pasó? ¿donde están todos?

Yo y Harry intercambiamos miradas de terror.

Harry:¿Nadie...?

Yo:¿...ha vuelto?

Hagrid:Nos cayeron encima, Molly, no pudimos hacer nada.

Molly:Bueno, gracias al cielo que ustedes están bien-se tranquilizó un poco.

Hagrid:Nos estaban esperando-mientras decía eso, Ginny se acercaba hacia nosotros y nosotros hacia ella-fue una emboscada.

Ginny:Ron y Tonks ya deberían estar aquí. También papá, Fred y George.

??:¡Ayuda!

En la oscuridad había surgido una luz azulada que fue agrandándose y volviéndose más intensa, y entonces aparecieron Lupin y George, girando sobre sí mismos hasta caer al suelo. Comprendí enseguida que algo iba mal, porque Lupin sujetaba a George, que estaba inconsciente y tenía la cara cubierta de sangre. Harry y yo corrimos hacia ellos y cada uno le cogió una de las piernas a George. Entre Lupin y nosotros lo llevamos a la casa, pasamos por la cocina y fuimos al salón. Una vez allí, lo tumbamos en el sofá. Cuando la luz de la lámpara le iluminó la cabeza, Ginny y yo sofocamos un grito, noté un vuelco en el estómago: a George le faltaba una oreja. Tenía un lado de la cabeza y el cuello empapados de sangre, de un rojo asombrosamente intenso.

Tan pronto la señora Weasley se inclinó sobre su hijo, Lupin agarró con brusquedad a Harry por el brazo y lo arrastró hasta la cocina, donde Hagrid todavía estaba intentando hacer pasar su enorme cuerpo por la puerta trasera.

Hagrid:¡Eh!-chilló, indignado.

Yo:¡Suéltalo! ¡Suelta a Harry!

Lupin no nos hizo caso.

Lupin:¿Qué criatura había en el rincón de mi despacho en Hogwarts la primera vez que Harry Potter vino a verme? -preguntó a Harry zarandeándolo ligeramente-. ¡Contesta!

Harry:¡Un... grindylow!

Lupin soltó a Harry y luego hizo lo mismo conmigo.

Yo:¡¿Pero qué le pasa?!

Lupin:¿Qué me hizo Cloe Potter cuando tuvimos una reunión de la Orden?

Yo:¡Te mostré la imagen de la luna llena para ver si te transformabas pero no funcionó!

Lupin me soltó y se apoyó contra un armario de la cocina.

Lupin:Lo siento, pero tenía que asegurarme. Fuimos traicionados, Voldemort sabía que los moveríamos esta noche. Quería saber si no eran unos impostores.

Yo y Harry asentimos con la cabeza, entendiéndolo.

Hagrid, que finalmente había conseguido pasar por la puerta, fue tambaleándose hasta una silla y, al sentarse, ésta se rompió bajo su peso.

La hermana de Harry Potter 4¡Lee esta historia GRATIS!