Capítulo 13 - T2

1.5K 177 76
                                    

Desperté en mi habitación, y lo primero que se me vino a la mente fue lo que había pasado ayer con Tom... Me senté rápido en la cama y tallé mis ojos, de seguro no recordaba nada pero me tenia que asegurar después de ayer haberle contado que lo seguía amando...

Me levanté de golpe y me puse una sudadera negra que tapaba un poco mis piernas. Salí de la habitación a toda prisa, ni si quiera me moleste en ponerle seguro a la puerta. Cuando llegue al cuarto de Tom, toqué y toqué varias veces, pero no se escuchaba movimiento dentro de esta, volví a tocar con más fuerza, y se escuchó una especie de quejido dentro...

— ¡Tom!, ¡Abre! – Grité volviendo a tocar, no me importaba si alguien me había escuchado

Se escuchó otro quejido dentro, pero después un silencio que se refería que no habriria la puerta...

— ¡Abre maldita sea, Tom!.

Después de 5 segundos de silencio, se escucharon las pisadas dirigiéndose a la puerta, me aleje un poco y se escuchó como quitaban el seguro, y abrieron lentamente:

— ¿Tan temprano tu? – Dijo mientras se tallaba uno de sus ojos, haciendo una mueca de fastidio.

— ¿Qué creés que pasó ayer? – Contesté tratando de no sonar como una acosadora desesperada.

— Si no lo recuerdas tú, ¿creés que lo voy a recordar yo? – Sonrió burlón y se recargó en el marco de la puerta.

— ¡Tom, esto es enserio!.

— ¿Y por qué te interesa tanto? – Su expresión cambió a una seria, mientras cruzaba sus brazos.

— Porque puedo arruinar tu "reputación" – Hice comillas con mis dedos. – El día de hoy... – Le sonreí irónica

Al parecer se sorprendió, y tragó saliva en seco, como si le hubiera preocupado un poco.

— ¿Y eso que? No creo que por verme sosteniendo una botella de alcohol me vayan a mirar mal – Puso los ojos en blanco.

« Si supiera »

— Lo qué pasa es que ayer te me insinuaste más de una vez, y estabas llorando como niño pequeño... Incluso me dijiste "osita" – Hice una mueca de asco ante el apodo con el que me llamo anoche.

— Eso no es verdad... Estás siendo dramática y exagerada...

— Bien... – Le di una mirada de indignación. - no te sorprendas cuando todo el colegio sepa que el hijo de Lord Voldemort le dijo osita a su ex.. – Alcé las cejas y me di media vuelta para poder alejarme por el pasillo, pero Tom me detuvo tomando mi cuello por la parte de atrás, haciendo que lo mirara a sus fríos ojos.

— No te atreverías.

— ¿Quieres ver que sí, idiota?

Sin decir nada, me acercó más a él sin romper el contacto visual...

— Deberías irte... – Susurró y soltó su agarre de mi cuello, le di una ultima mirada amenazante y me alejé en silencio por el pasillo.


[...]

Mañana era la celebración por haber acabado los años en Hogwarts, donde estarían los invitados (los gemelos Weasley, Cedric, y más personas que no conocía)... Pero entre todos los de último año habíamos organizado una pequeña "fiesta" en la noche, no era la gran cosa, tambien habían invitado a Cedricy los Gemelos...

La mayoría sabía que acabaría en alcoholismo, bailes, prendas por el piso, personas dormidas por todas partes, pero en fin, ¿Qué más daba? Era nuestro último año.

Ya era de noche, en estos momentos debería de estar preparando lo que me pondría mañana para las dos fiestas, pero ni si quiera sabía si quería ir, se supone que habría un baile pero nadie me invitó, así que, ¿Para que pasar humillaciones?, Por esto mismo no me gustaba socializar.

Escuché como tocaron la puerta, sacándome de mis pensamientos mientras estaba recostada... Me levanté tan rapido que me sentí mareada al instante, toqué mi cabeza por instinto mientras me acerqué a la puerta...

Abrí y lo primero que vi fue la figura de un chico alto y músculoso, llevaba una corbata amarilla, alcé la vista aun con una mueca que parecía de dolor y me topé con el angelical rostro de Cedric...

— Hola – Sonrió amablemente

— Hola, Diggory... – Me quejé un poco mientras trataba de mantener el equilibrio.

— ¿E-estas enferma? – Se acercó un poco.

— No no... Sólo que me levanté muy rápido y me maree un poco...– Sonreí, la sensación de que me caería estaba desapareciendo. – ¿Y tú como lograste entrar a las habitaciones de Slytherin?.

— Dumbledore me dejó... – Se encogió de hombros. – Solo quería preguntarte si tú querías... – Su cuerpo se tensó y su voz comenzó a sonar nerviosa. – Quisieras ir al baile conmigo... Se que no soy de tu edad o de tu misma casa pero después de tanto suplicarle a Dumbledore dijo que sí.. Solo faltas tú... – Se encogió de hombros nervioso

Lo miré confundida, no por el hecho que era mayor que yo o que Dumbledore le había dicho que sí, sino porque de seguro Cedric tenía a demasiadas chicas lindas dispuestas a estar con él en el baile...

— Ir al baile como pareja.. – Hizo una pausa y abrió más los ojos asustado por lo que acababa de decir. – No, o sea, no como pareja. N-no estoy diciendo que no quisiera ir como tú pareja, es que sí quiero.. O sea si quieres sí pero si no quieres no – Dijo confundido y muy nervioso. – Entenderé si me dices que ya tienes con quien ir que no sea yo...

— Tranquilo Cedric... – Sonreí. – Sí me gustaría ir contigo.

— En serio? – Contestó emocionado.

— Claro, ¿Por qué no?. Aparte... Si Dumbledore te dijo que sí podrías invitar a alguien menor, no veo por qué no... – Me encogí de hombros.

— Gracias... – Me abrazó.

Debo admitir que no me gustaban mucho los abrazos, pero su olor, su olor hacia querer quedarte con sus camisas o abrazarlo toda la vida.

— No hay de que – Contesté mientras nos separábamos del abrazo.

— Entonces te veo mañana... – Me guiño el ojo y se alejó por el pasillo.

Mierda, ahora para encontrar que ponerme mañana...










una disculpa por tenerlos tan desactualizados, la escuela consume todo mi tiempo 😩

-  -  - 𝙈𝙞 𝙖𝙘𝙤𝙨𝙖𝙙𝙤𝙧 -  -  -Donde viven las historias. Descúbrelo ahora