Capítulo 43

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No había sido solo sexo para él. Había sido el encuentro con lo que siempre había buscado. Una revelación de lo que ya sabía. En Zayn estaba su hogar.

Se estremeció de miedo y se apartó rápidamente de él. Dándole la espalda, fingió intentar dormir.

No podía necesitarlo de aquel modo. Zayn no debía ser nadie imprescindible en su vida. El único motivo por el que antes lo era, tenía una causa meramente amistosa. Sabía lo importante que era para él. Más que nadie en el mundo. Pero no tenía el poder de usar su cuerpo para torturarlo si no hacía lo que Zayn deseara. Ahora sí. Se había vuelto un pelele más a las órdenes de un hombre.

¡Jamás! gritó una voz en su cabeza, en protesta por esa afirmación. No se dejaría vencer. No sería el esclavo de nadie, como había sido su padre durante tantos años. No le permitiría utilizarlo a su antojo ¡Nunca!

Zayn sintió que el corazón se le hacía pedazos cuando Liam se separó de él, de una forma tan brusca, nada más terminar con la relación carnal. Se sintió como un prostituto. Sucio y humillado. Solo era un trozo de carne para él.

Habían pasado una tarde como amigos. Y a Liam no le había importado nada. Como si hubiera sido un espejismo, que solo Zayn vio.

Habían hecho el amor de una forma tierna y con más amor del que Zayn nunca se hubiese podido imaginar. Y Liam le dio la espalda como si no estuviera presente.

No era su amigo. El que estaba a su lado no era el mismo Liam que él conocía y amaba ¿Quién había engañado a quién durante tantos años? No podía creer que lo tratara con tanto desprecio.

No eran amigos ni tampoco amantes. Para Liam solo era un desahogo. Pero si pretendía tal cosa se podía ir buscando a otro. Podría estar enamorado e incluso, desesperado por no perderlo. Pero nunca, jamás, se dejaría tratar de una forma tan denigrante.

Se levantó de la cama de un salto y tiró de la sábana. Se la envolvió alrededor de la cintura, dejando a Liam desnudo sobre el colchón.

Liam lo miró sorprendido ¿Qué demonios estaba haciendo? Lo observó allí de pie, con el ceño fruncido y la sábana liada sobre su perfecto cuerpo ¡Era una Dios! Tan bello que era imposible no desearlo.

Continuó mirándolo embelesado mientras Zayn se colocaba las manos en las caderas, preparado para la batalla. Lo fulminó con la mirada, diciéndole sin palabras que se fuera preparando para lo que le iba a caer encima. Pero Liam hizo caso omiso a su advertencia y siguió admirándolo.

No iba a dejar que nadie lo humillara, se dijo Zayn furioso. No es que deseara que lo abrazara. Solía evitar esas señales de afecto tras un encuentro sexual. Pero no recordaba ni una sola vez en la que él no lo hubiese abrazado mientras dormían juntos. En este caso era diferente. Y podía entender que Liam lo tratara más como un amante al que no quiere tratar con mucho afecto, que como un amigo al que desea cuidar y proteger con sus amorosos brazos. Pero no de esa forma. No apartándose de él como si tuviera la peste. No podía, ni quería entender que Liam lo despreciara de una forma tan vil justo después de llegar juntos al puro éxtasis ¡No se lo perdonaría!

-Ya has conseguido lo que querías. Ahora ¡lárgate! -le ordenó furioso Zayn.

-¿Qué? -dijo perplejo, no estando seguro de lo que había escuchado.

-¡Que te largues! ¡Que te esfumes! ¡Desaparezcas! ¡Te vayas! ¡Ya! -gritó perdiendo la poca paciencia que tenía.

-Pero... yo... -es lo único que pudo decir antes de que Zayn lo echara de la cama a empujones- ¡Zayn! -lo llamó agarrándolo por los hombros- ¿qué te pasa? -preguntó confundido.

Más Que Amigos, Menos Que amantes. Ziam¡Lee esta historia GRATIS!