Capítulo 42

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La felicidad de Zayn al ver como Liam se reía y compartía una tarde agradable entre amigos, se esfumó en cuanto se montaron en el carro. Una vez solos Liam había vuelto a su expresión indescifrable y respuestas toscas. Se había dado por vencido y no había vuelto a hablar, ni preguntar nada más. No soportaba la idea de que lo tratara mal de nuevo, y prefirió evitarlo.

Por unas horas Liam había vuelto a ver a su compañero de travesuras, su amigo del alma, la única persona sobre la Tierra en quien había confiado. Y eso lo destrozó. Prefería pensar que su amigo no existía, a pensar que era ese niño superficial y egoísta. No, lo que en realidad no soportaba era que Zayn pudiese seguir siendo ese ser tan especial que él conocía. Cuando lo consideraba único, era único en todo. Solo él lo veía así. Pero ese radiante Zayn, lo era para todos. Todos podían verlo. No soportaba que todos pudieran tener acceso a algo que él consideraba solo suyo. Y lo odiaba por ello.

En breve llegarían a su casa y no quería que Zayn notara lo furioso que estaba. Así que decidió hablar de algo.

Calmarse un poco. Si seguía comportándose como un gruñón Zayn se desharía de él. Le había quedado más que claro que su puesto podría ser ocupado por cualquier otro. Estaba seguro de que la lista de espera para sustituirlo era enorme.

-¿Hoy no trabajas? -preguntó al fin Liam, rompiendo el silencio.

Zayn lo miró. Se extrañó que su tono fuera tan amable y relajado. Estaba claro que lo hacía por educación. Estaba tanteando el terreno para lo que sucedería después.

Se reprochó por lo que estaba a punto de hacer ¡Se iba a meter en la cama con alguien que lo odiaba! Pero era Liam. Su Liam ¿Cómo podía odiarlo? Por mucho tiempo que pasara no dejaría de preguntárselo. No entendía qué era lo que había descubierto en él para que cambiara tanto. Zayn nunca se había considerado una buena persona, aunque él se lo repitiera una y otra vez. Nunca había fingido serlo. Lo único que había ocultado era su físico, y por ende, su sensualidad. Pero nunca había fingido ser otra persona ¿Por qué lo despreciaba?

-No -respondió Zayn en tono suave y algo nervioso- Hablé esta mañana con mi jefe. Como no he pedido nunca vacaciones, no le ha importado que me tome unas semanas. Con la condición de que esté de vuelta para la fiesta de Año Nuevo -explicó relajándose por minutos- Él estaba encantado. Ya que se asegura de que no le fallaré en fechas más importantes, y tendré más tiempo para preparar tranquilo la gran fiesta.

-Entonces sí que trabajarás -replicó Liam ceñudo- No me parece justo que te pida que organices nada cuando estás de vacaciones -protestó verdaderamente molesto. Zayn sonrió feliz por su reacción.

-Eso cree él. En realidad, ya lo tengo todo organizado. Pero es bueno que piense que trabajo en mi tiempo libre, justifica mi desmesurado sueldo -comentó risueño, desbastándolo con su mejor sonrisa.

- ¿Tanto ganas? -preguntó Liam uniéndose a él en su diversión.

-No sería justo ni lógico que me quejara. Me paga bastante bien -afirmó relajando la sonrisa a un simple gesto amable.

-Ya veo -dijo él dando por finalizada la conversación al llegar al edificio de apartamentos donde vivía Zayn.

Subieron en silencio y algo incómodos por lo que sabían iba a ocurrir. El nerviosismo no hacía que el deseo disminuyera. Liam estaba ansioso por estrecharlo entre sus brazos. Y Zayn se moría por el más mínimo contacto. Pero ambos consideraban ser los únicos en ese estado.

Liam temeroso de que Zayn se pudiera echar para atrás y rechazarlo, se mantuvo en un discreto segundo plano, mientras Zayn entraba, encendía las luces y daba a su perrita algo de comer y beber. Observó su nueva imagen, en su nuevo hogar. Y sintió ser un intruso en su nueva vida.

Más Que Amigos, Menos Que amantes. Ziam¡Lee esta historia GRATIS!