-Estoy seguro de que si te hubieras enterado antes de que venía le habrías hecho una fiesta de bienvenida –repuso Liam en tono sarcástico.

-No somos amigos, pero creo que tampoco enemigos. No le deseo ningún mal -protestó el chico verdaderamente ofendido.

-Me alegro de que no lo consideres tu enemigo porque acabarías perdiendo la guerra contra él -comentó Liam con un tono casi imperceptible de desprecio y orgullo a la vez por el bello moreno.

-Ni él es tan inteligente ni yo tan tonto ¿sabes? -replicó Ashton irritado.

-No lo decía por eso. Zayn tiene bastante más maldad que tú -le explicó fulminando en la distancia a Zayn- Si él quisiera hacerte daño, tiene más armas que tú para hacerlo.

-Pareces enfadado ¿Se han peleado? -preguntó Ashton esperanzado.

-¡No! Solo decía -concluyó Liam recapacitando en el error que había cometido casi descubriéndose frente a Ashton.

La conversación con Ashton continuó tan aburrida como era de esperar, pero el interés por seguir escuchándolo fue mínimo cuando vio a su primo sentarse junto a Zayn. Observó complacido la cara de desprecio que le puso Zayn, y como sus amigos se reían tras la marcha apresurada de su primo. Imaginó que Zayn lo había espantado ¿Se suponía que él debía hacer lo mismo con Ashton? No estaba haciendo nada malo. Además, ellos no eran pareja. Mantendría su acuerdo de exclusividad, ya que no tenía ningún interés por ningún otro hombre. Pero no se debían explicaciones.

Sus propias palabras se volvieron en su contra al verlo acercarse a la mesa donde estaban las bebidas. Todos los chicos lo rodearon y comenzaron a charlar animadamente. Zayn les sonreía y contestaba a todos los comentarios. Quiso matarlos a todos y encerrarlo a Zayn en un lugar donde nadie lo pudiera ver nunca. Caminó a toda prisa hacia ellos y se unió al grupo haciéndose un hueco al lado de Zayn de un empujón.

-Hola -saludó Liam marcando territorio, colocándole el brazo por encima de los hombros a Zayn. Todos captaron la indirecta y se fueron- ¿Qué haces? -le preguntó irritado.

-He venido por algo de beber. Esperaba a que una cerveza viniera mágicamente hasta mí, pero viendo que no pasaba, me he tenido que levantar -bromeó Zayn risueño.

Liam ignoró tanto el chiste como a él y caminó, dándole la espalda hacia Louis y Harry. Zayn lo siguió, no porque deseara hacerlo, sino porque se dirigían al mismo sitio.

Liam decidió que su idea de mantenerse lejos no era conveniente cuando había tantos buitres cerca. Así que se quedaría con él. Aunque no le gustara la idea de compartir tanto tiempo con Zayn.

Zayn supo desde el mismo momento en el que vio a todos los chicos cerca de la mesa donde estaban las bebidas, que era el momento perfecto de ir por algo para tomar. Si Liam pensaba que se iba a librar de él tan fácilmente, estaba equivocado. Sabía que era un posesivo y un celoso. Siempre lo había sido, incluso, de pequeños cuando su papá lo fastidiaba diciendo que Zayn quería más a su padre que a él. Liam se había puesto a llorar desconsoladamente hasta que Zayn le había dicho que no era cierto, que él era la persona a la que más quería en el mundo. Ese era su punto débil y lo pensaba explotar.

No entendía cómo había podido olvidar todo lo que habían vivido juntos. Eran demasiados recuerdos para desechar por un error. Ni Zayn, que se consideraba la peor persona sobre la tierra, creía que se mereciera el trato que le estaba dando. Lo trataba como a un desconocido con el que compartió una noche loca y quería repetir la experiencia sin ataduras. Pero si Liam pensaba que era un manipulador, podía estar seguro de que lo sería. Convertiría su gran plan de sexo sin compromiso en su perdición. Volvería a tratarlo como se merecía o se alejaría de él para siempre, pero no lo dejaría aprovecharse de él. Nunca.

A Liam le costaba mucho esfuerzo mantenerse al margen de las bromas y fingir desinterés. No quería que Zayn supiera que estaba disfrutando de la conversación. Así que se mantendría como un espectador, mientras los pequeños arpías se divertían a costa de las anécdotas de Louis.

-¡Oh, vamos, Harry! No te rías del pobre Louis -ordenó risueño Zayn- Ya ha dicho que estaba borracho. Y nosotros hemos hecho cosas peores en ese estado.

-Nunca me he desnudado en una clase a primera hora de la mañana -replicó Harry recordando la historia contada por su novio.

-¡Ya! Porque nuestras borracheras solían acabar a eso de las diez -le recordó el castaño con una sonrisa maliciosa.

-Que peligrosos tienen que haber sido ustedes juntos -afirmó Louis examinando la sonrisa pícara de ambos.

-Es una pena que ya no podamos. Cuando éramos bailarines, después del show nos íbamos de fiesta. Pero ahora yo tengo que quedarme a recoger la barra y Zayn es el último en irse -explicó el chico añorando los viejos tiempos.

-Hablan demasiado en pasado. Y tengo toda la intención de no dejar de divertirme simplemente porque a ustedes les haya dado por ser formalitos -protestó Zayn con el ceño fruncido haciéndole un mohín a su amigo.

-Claro que puedes contar conmigo. Siempre que no acabemos como en la fiesta del Vodka -replicó Harry, estallando ambos en carcajadas.

-¡Quiero saber qué pasó! -rogó Louis con una gran sonrisa.

-Nada. Solo que tu novio quería irse a vivir a una máquina de tabaco -comentó Zayn sin poder parar de reír.

-No lo entendí, pero estoy ansioso por escuchar la historia -afirmó Louis divertido.

-Pues aquí mi amigo, que con la borrachera se me perdió, y cuando me lo encontré estaba frente a una máquina de tabaco dándole desesperadamente a los botones y pidiendo que le abrieran que quería subir a acostarse -contó Zayn llorando de la risa. Liam no supo cómo consiguió no soltar una carcajada. Pero la aguantó.

-¡Ouch! ¡Cállate! -le tiró unas patatas a la cabeza mientras también se reía con el recuerdo- Yo solo confundí los botones con los de un portero automático, no me dio como a otros -recalcó la palabra pronunciando cada sílaba para que supiera que se refería a él- por montarme en un árbol y quedarme dormido allí.

-¿Qué? -preguntó Louis sorprendido.

-Como lo oyes. Se subió a un árbol y se quedó dormido. No sé cómo no se cayó y se mató -protestó Harry, con una mirada de reproche.

-De pequeño lo hacía mucho. Cada vez que no lo encontrábamos por ninguna parte, estaba sobre algún árbol cercano - explicó Liam en un tono tierno por los recuerdos.

-Pero ¿a qué no llevaba un pantalón que podría estrangular sus piernas? -le aseguró Harry.

-¡No! -se dio por vencido en la batalla y soltó una carcajada. Imaginárselo con ese atuendo subiéndose en un árbol, era una locura que solo Zayn podía hacer.

-Tú lo que tienes es envidia porque ni con ropa deportiva eres capaz de subir -se burló Zayn de Harry sacándole la lengua.

Liam se estaba divirtiendo, no lo quería admitir, pero así era. Y Zayn era el mismo chico loco y divertido que él conocía. Se negaba a ceder tan rápido, pero no quiso estropear la charla. Y aunque de vez en cuando conseguía volver a ponerse serio, su amigo contaba algo que lo hacía recaer. Lo echaba tanto de menos. Su risa. Sus locuras. Su compañía ¡A él!

Más Que Amigos, Menos Que amantes. Ziam¡Lee esta historia GRATIS!