Capítulo 39

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Nunca en su vida había conocido a un hombre tan despreciable, se dijo Zayn furioso. Admitía que lo amaba y que no podía estar sin él. Se había planteado convertirse en su amante todos los días desde que él lo insinuó. Pero escucharlo de sus propios labios con tanta frialdad hacía que cualquier esperanza de que pudiera ser algo más, desapareciera.

-Lo he pensado -admitió Zayn con reservas.

Liam suspiró aliviado. Había contenido el aliento desde que confesara sus intenciones hacia él, temeroso de que lo echara de allí de una patada. Por una parte estaba furioso por corroborar que Zayn pudiera aceptar tal degradación, la cual jamás se le habría planteado discutir con su buen amigo. Pero la parte de felicidad por tenerlo de nuevo entre sus brazos fue mayor.

Pero no había dicho que sí, solo se lo había pensado. Tenía que decirle que sí. O sería capaz de secuestrarlo y no dejarlo salir nunca de su cama. En el estado en el que estaba sería capaz de cualquier cosa.

-¿Y qué has decidido? -preguntó Liam serio. Se recordó que debía respirar mientras esperaba impaciente la respuesta.

No sabía qué responder. Hasta un segundo antes de verlo la respuesta era "no". Pero en el mismo instante en el que lo vio su decisión se tambaleó. Ya lo había perdido. Si no funcionaba no perdería nada. Salvo su integridad, orgullo, autoestima,... además, de estar seguro de que le haría daño.

-Dependerá de los términos -respondió con la misma frialdad que él.

¿Eso era un sí? Liam se vio a si mismo dando saltos de alegría en su mente. Exteriormente puso cara de disgusto. No tenía claro a qué se refería, pero había posibilidades de que no hiciera falta secuestrarlo.

-¿Quieres un contrato o algo así? -bromeó Liam.

-Algo así -afirmó Zayn desconcertándolo.

¿Qué tenía en mente ese malévolo hombre? No tenía la menor intención de ceder a sus chantajes. Era un manipulador y lo sabía. No había nada que Zayn pudiera hacer para convencerlo.

Habría seguido maquinando en contra de Zayn, pero se quedó embobado con la suave piel que la bata dejó entrever al cruzar las piernas ¡Era perverso! Pero era aún más bello.

Zayn no se iba a dejar pisotear por ese cretino. Aceptaba ser tan estúpido como para convertirse en su amante porque lo amaba, pero no se dejaría humillar. Ya lo estaba haciendo bastante bien como para empeorarlo. Su concepto de sí mismo había descendido a grados inferiores del lodo, y no dejaría que él lo hundiera más.

-No me voy a meter en tu cama sabiendo que me odias -explicó Zayn intentando aguantar la oleada de dolor y reprimendas que vagaba en su interior.

-Ya te dije que no te odio -repuso Liam con avidez.

-Solo me desprecias -dijo Zayn y él no pudo corregirlo ¡Lo sabía! se gritó a sí mismo conteniendo las lágrimas. Era lo que siempre había temido, ser una mala persona y que Liam lo odiara por ello. Se había esforzado tanto en creer que Liam tenía razón cuando le decía que era especial y único. Pero ya nadie lo pensaba. Todos sabían que no era más que un chico sin gracia a la sombra de lo que fingía ser. Intentó recomponerse y continuó seguro de poder llegar a un trato- Me da igual cuales sean tus sentimientos -espetó mientras Liam lo fulminaba con la mirada- pero no voy a soportar que me insultes ni trates mal.

-Yo nunca he hecho tal cosa -musitó Liam intentando recordar cómo lo había tratado esas últimas semanas.

-Lo has hecho -afirmó Zayn con fingida tranquilidad- Si tú quieres mi cuerpo, yo quiero mi dignidad.

-Hablemos entonces de tus términos.

No podía creerse que se le estuviera vendiendo en un contrato hablado. Era lo que él quería, pero le sorprendía que Zayn aceptara. Era aún más frívolo que su madre. Seguramente querría que le hiciera regalos, toda su atención y que lo siguiera como el perrito faldero que siempre fue. Si Zayn aceptaba volver a su cama, Liam aceptaría todas sus condiciones. Pero no dejaría que Zayn lo viera tan dispuesto a ceder.

Más Que Amigos, Menos Que amantes. Ziam¡Lee esta historia GRATIS!