Capítulo 38

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Liam estaba desesperado, Zayn no había ido a trabajar y nadie sabía el motivo. Había preguntado disimuladamente a algunos bailarines. Ya preocupado había interrogado a todos ellos junto a camareros, porteros y conocidos. Ni Harry y Louis sabían nada. No sabía qué hacer, así que sin importarle la hora fue a su casa. No tenía clara la nueva dirección. Ya que desde que se había mudado a la casa con la que siempre había soñado su madre, Liam no lo había visitado. Pero lo encontró.

Adormilada la madre de Zayn le abrió la puerta sorprendida por la visita. Le regañó por aparecer a esa hora de la madrugada y le dejó pasar sin hacer muchas preguntas. Lo adoraba como a un hijo. Siempre lo había dicho y tratado como a tal.

Tras un rato de charla y sin mencionar que Zayn no había aparecido por el trabajo, Liam se quedó petrificado al enterarse de que se había ido a vivir solo. Sabía que Zayn lo deseaba. Siempre habían soñado que lo harían juntos. Pero eran fantasías de niños y sus vidas nunca serían compatibles a tal grado. Vivir juntos sería absurdo, cuando ni siquiera se hablaban.

Se despidió y disculpó con la emocionada mujer, tras pedirle que le diera la nueva dirección de su hijo. Le había puesto la excusa de haber estado incomunicado por un viaje de negocios con su padre, y por eso no conocer los hechos. Era cierto que pasaba mucho tiempo trabajando con su padre últimamente. Incluso, había pensado irse a vivir solo él mismo ahora que estaba ganando algo de dinero. Pero era incapaz de hacer planes de futuro. Su cabeza solo podía pensar en una cosa. En una persona ¡Zayn! Iría a verlo y hablaría con él. No soportaba ni un día más de tortura.

No estaba preocupado por él, se aseguró sin poder dejar de imaginar que estaba enfermo y solo en un pequeño departamento, o que le hubiera pasado algo.

Sin darse cuenta había aumentado la velocidad para llegar antes a su destino. Sabía que estaría bien. Zayn era fuerte y no necesitaba de nadie. Ni siquiera de él, a su pesar. Pero tenía que asegurarse de que estaba bien.

Largo rato más tarde llegó a la dirección indicada. Eran unos departamentos muy modernos y en buen estado. Se veía desde fuera que ninguna familia vivía allí. Seguramente solo hombres y mujeres de negocios que necesitaban un lugar en la ciudad de paso entre cada viaje. No sabía cómo Zayn se podía permitir estar en un lugar así. Era consciente de que su puesto en el local de moda implicaría grandes beneficios, pero no recordaba que Zayn fuera de los que gastaban todo lo que ganaba sin ahorrar. Si seguía siendo el mismo de antes guardaría la mayor parte en el banco y daría una generosa porción a su familia. Pero no era el de antes. Un motivo más para darse cuenta de que era un egoísta superficial. Viviendo por encima de sus posibilidades.

Respiró hondo frente al apartamento 306 y llamó al timbre. Viendo que nadie abría, volvió a llamar varias veces más. Se escuchó un pequeño ladrido, un leve regaño al autor del ladrido y segundos después se abrió la puerta. Suavemente Zayn se asomó para asegurarse de que era alguien conocido y cuando lo vio, abrió del todo. Se veía precioso con el pelo revuelto y la fina bata. Se encontró sonriéndole como un bobo. Ahora que lo veía se daba cuenta lo muchísimo que lo había echado de menos.

Zayn no estaba seguro de que estuviera despierto del todo ¿Qué hacía Liam en su casa? ¿Cómo había conseguido su dirección? ¿Y para qué? Lo miraba atónito esperando una explicación. Pero viendo que él solo lo miraba muy sonriente intentó reaccionar ¡Estaba en bata! Seguro que tenía que estar horrible. No le extrañaba que Liam se hubiera reído de su aspecto. Tenía que tener el pelo hecho un asco. Se peinó disimuladamente con los dedos mientras hacía un gesto para dejarlo pasar.

Liam observó la vanguardista decoración. No era el hogar acogedor de una familia ni el pequeño apaño de un asalariado medio. Aquello había sido decorado por un especialista, estaba seguro ¿De dónde había sacado Zayn el dinero? ¿Qué más ocultaba?

-Siéntate si quieres -dijo Zayn tímidamente señalando al sofá de diseño.

-Gracias -repuso ceñudo sentándose- Una casa muy bonita.

-Sí lo es. Algún día cuando tenga la mía espero que se parezca a esta -explicó Zayn emocionado admirando de nuevo cada detalle como llevaba haciendo desde que se mudó allí.

-¿Ya estaba decorada cuando tú viniste? -preguntó sinceramente interesado.

-¡Oh sí! Pedro, un compañero de la oficina, en realidad, uno de mis jefes, es el dueño. Sabía que yo buscaba donde quedarme y me la ofreció. Me cobra una miseria por vivir aquí. A cambio tengo que mantener libre la otra habitación para cuando él vuelva de sus negocios. No es normal que pase mucho por aquí y cuando lo hace suele quedarse en su casa, que es más grande. Pero como la casa está lejos y este depa está justo al lado de la oficina, no quería perder su acceso a él -concluyó la explicación con una sonrisa.

-Entiendo -contestó Liam examinando la mesa como si estuviera probando si fuese capaz de atravesarla con la mirada.

De todo lo dicho por Zayn, Liam solo había entendido que Zayn se había hecho amante de un ricachón que le había regalado un bonito sitio donde vivir y poder meterse en su cama cuando quisiera.

Maldijo al maldito superficial que tenía frente a él. Pero ¡que hermoso era! aún despreciándolo como lo hacía en esos momentos, lo dejaba sin aliento con una sonrisa.

-Y... -se aventuró a decir Zayn- ¿qué haces aquí?

-No has ido a trabajar y todos estaban preocupados -afirmó sin interés.

"Todos estaban preocupados" ¿Él lo estaría? se preguntó Zayn intentando no tener esperanzas por ello. Pero fue imposible, y una oleada de felicidad lo invadió.

-Estaba muy cansado por la mudanza y no me encuentro con la energía suficiente para enfrentar a un puñado de millonarios consentidos con ganas de desinhibirse -explicó Zayn bromista.

-Pensaba que te gustaba tu trabajo -afirmó Liam pensando que una vez más se equivocaba con él.

-Se me da bien. Tampoco me disgusta. Es solo que a veces no es fácil sonreír y dar la cara ante tanta gente cuando no te sientes bien -comentó con pesar.

-Supongo -dijo él asintiendo. Estaba seguro de que en el estado en el que él estaba sería incapaz de hacer un trabajo de cara al público. Pero Zayn era un manipulador profesional y no tendría problemas en fingir. Aunque no sería necesario porque Zayn no tenía motivos para estar mal. Era evidente que todo le iba a las mil maravillas.

Zayn sabía que si él había ido hasta allí era por algo. No era para asegurarse de que estaba bien y ya está. Estaba seguro de que lo habría buscado aunque no hubiera desaparecido sin dar señales. Le pareció que quizás Liam tenía algo de lo que hablar con él.

-Creo que no es de mi trabajo o mi casa de lo que has venido a hablar -aseguró Zayn mirándolo expectante.

Liam lo miró atónito durante unos segundos y después sonrió. Zayn si seguía leyéndolo como un libro abierto. Estaba claro que no podía ocultar lo que deseaba decirle, lo que deseaba que pasara, lo que deseaba de él ¡Lo que lo deseaba!

-Quería saber si te has planteado mi propuesta -dijo Liam sin dar más rodeos.

¡Hablaba en serio! ¡Lo quería como su amante! Zayn no sabía si ofenderse por la proposición, otra vez, o alegrarse de que aún lo deseara. Su cuerpo optó por alegrarse sin consultarle primero. No deseaba meterse en su cama, sino en su corazón. Pero eso no sería posible. Había sido muy duro estar sin él. Pero no estaba seguro de que estar con él en esos términos no lo fuese a ser más.

No podía decidirse a darle una respuesta y menos cuando lo estaba mirando con esa cara inescrutable. Parecía no tener ninguna emoción hacia él ¿Cómo podía plantearse mantener una relación con alguien a quien le importaba un rábano qué fuese de él? Daba igual que solo fuese una relación sexual, para Zayn tenía que haber algún sentimiento.

No iba a acabar bien parado si decía que sí.

Más Que Amigos, Menos Que amantes. Ziam¡Lee esta historia GRATIS!