Capítulo 30

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Todos los miraban y Zayn comenzaba a impacientarse por llegar a cualquier sitio donde pudieran estar a solas. Estaba acostumbrado a que todos los hombres de su alrededor se giraran para ver el magnífico cuerpo de Liam, pero esa noche no era capaz de soportarlo. Se dijo que eran amigos, y como tales no debía tener celos ¿Celos? ¿Estaba celoso?

Caminó junto a un pelirrojo que se comía con los ojos a su amigo. Sí, estaba celoso.

Aceleró el paso para llegar a su destino lo antes posible, sin dejar de sonreír y mantener la compostura. Estar tan cerca de él lo hacía temblar y estremecerse, pero se dijo que no dejaría que Liam lo supiera. Todo volvería a ser como antes costara lo que costara. Aunque para ello tuviera que sufrir él mismo. Pero no lo perdería. Ni siquiera Liam sabía cuánto lo había ayudado, cuanto significaba para él, cuanto lo quería, cuanto lo... amaba.

Llegaron al mismo despacho que semanas antes visitaran y se separó de inmediato de Liam. Como excusa para la separación, buscó dos copas del pequeño mueble-bar. Le alcanzó una a Liam y esperó a que dijera algo. No lo hizo. Supuso que su visión de él haciendo su trabajo lo había impactado hasta el extremo esperado y que no diría nada que pudiera perjudicar su orgullo. Porque si sabía algo de Liam es que tenía tanto, o incluso, más orgullo que él. Aunque cuando se refería a abrirse con alguien no quedaba claro por qué no lo hacía.

Pese a los muchos años que habían pasado juntos, no fue hasta su vuelta cuando Liam se abrió por completo a él.

Aún así seguía costándole hablar de lo que sentía. Por suerte Zayn no necesitaba escucharlo, lo sabía con solo verlo. Pero siempre habría una sombra entre ellos, algo que Liam no quería contar y que Zayn se cansó hacia años de intentar descubrir.

Zayn respiró hondo y decidió romper el silencio. Aunque no tenía muy clara esta parte de su plan, se dijo que era lo mejor para los dos. Actuaría como con cualquier otro referente a lo sucedido, pero no menospreciaría su amistad. Era muy consciente de que Liam no se lo perdonaría. Zayn no sería capaz de hacerlo.

Le costó la misma vida el no echarse en sus brazos y pedirle que lo amara por el resto de sus días. Suspiró y tomó valor.

-Creo que ambos hemos conocido -comenzó a decir con una tierna sonrisa- la cara oculta del otro. El sexo es el único plano por el que nuestra relación nunca había pasado. Pero supongo que era inevitable llegar a él.

-Supongo. Puede que 2 hombres no puedan ser amigos sin que haya... -piensa rápido y no digas deseo - malentendidos. Es fácil interpretar el cariño como... otra cosa.

-El cariño solo se puede confundir con el amor -dijo Zayn haciendo palidecer a Liam al segundo- y ambos sabemos que lo que ha pasado es solo sexo, deseo, lujuria.

-Su... supongo ¿Entonces? -preguntó Liam aterrado.

Zayn lo miró con una sonrisa tierna y caminó hacia él hasta tenerlo tan cerca como para escuchar el rápido latido de su corazón. Rodeó su cuello con los brazos.

-¡Eres mi Li! -afirmó con un hilo de voz mientras hundía su cara en su cuello- No quiero perderte por esto.

Liam estaba confundido y dividido a la vez. Lo abrazó automáticamente, porque no podía hacer otra cosa cuando lo tenía tan cerca ¡Ese chico lo iba a volver loco! O era un desconocido que hacía suspirar a todos los hombres a su paso, o su vulnerable amigo que necesitaba que él lo protegiera del mundo.

-Te prometí que nunca dejaría de estar a tu lado. Que siempre podrías contar conmigo -le recordó Liam con el corazón encogido.

Zayn se prometió que iba a ser el seductor que mira fríamente y piensa con claridad. Pero con él nunca había podido. Y ahora que se había confesado a sí mismo el porqué, no iba a empezar a conseguir tremenda hazaña. Era imposible aguantar las lágrimas, y no las reprimió.

-No llores precioso -le pidió Liam borrando el rastro de las lágrimas con su labios- Lo que ha pasado ha sido...

-Maravilloso -afirmó Zayn.

Sí, lo había sido. Y que Zayn lo admitiera, junto a esa vestimenta espectacular y la cercanía, no ayudaba a su autocontrol. Pero ahora era vulnerable. Era su amigo el que estaba frente a él, no el seductor adonis al que había poseído sin descanso.

-Pero que nos hayamos divertido juntos no debería cambiar las cosas. No quiero que cambien. Ambos somos adultos, sabemos lo que es el sexo. No tiene más importancia de la que se le quiera dar. Y la verdad, -dijo Zayn tímidamente- no quiero darle ninguna. Fue fantástico -repuso al ver el ceño de su amigo- pero no merece la pena perder cuanto hemos creado por un revolcón ocasional.

Sabía que tenía razón. En eso mismo estaba pensando Liam. Pero no hacía que se sintiera menos perturbado por sus palabras. Sin duda había sido fantástico y no se planteaba que pudiera volver a pasar otra vez. Pero escucharlo de sus labios lo hacía aún más imposible. Y lo deseaba, lo deseaba tanto que le dolía. Pero no pudo más que afirmar que Zayn tenía razón.

-Sería estúpido fingir que no ha pasado nada. Pero podemos tomarlo como una prueba de amistad -sugirió Liam - Pese a todo seguimos siendo amigos.

-¡Claro! -concedió Zayn feliz- Podemos compartir lo que siempre nos hemos ocultado el uno del otro. Nunca hemos visto nuestra faceta "nocturna".

-Puedo asegurar que ya la hemos visto -bromeó Liam con una sonrisa pícara.

-Sí. Podremos hacer cosas juntos que antes no hacíamos por miedo a que me descubriera -explicó Zayn.

-O a que tú te enojaras conmigo por ser un picaflor -añadió él.

-Supongo que no es lo mismo escuchar tus hazañas que verlas. Podremos hacerlo ¿verdad? -preguntó temeroso.

-¡Por supuesto! -afirmó Liam sin ningún rastro de duda en su entonación.

Tenían que conseguirlo ¡Lo conseguirían!, se dijo Liam mientras lo apretaba contra él. Era posible que se hubieran ocultado cosas. Liam admitía seguir haciéndolo. Pero en sus brazos tenía al mismo niño que siempre había estado junto a él cuando lo necesitaba, que se sentaba a su lado y bromeaba de cualquier cosa para animarlo, porque él era incapaz de hablar de sus problemas. Ese mismo niño con el que hacía planes de futuro como los mejores amigos del mundo, que no desean separarse jamás. No podían separase ahora, por algo tan absurdo como el sexo. No le iba a hacer eso a Zayn. Ni tampoco a él.

Zayn se maldecía cada vez que se mostraba tan vulnerable frente a él. Pero por muchos esfuerzos que hiciera, era inevitable. La única forma que había descubierto para dejar de serlo, era estar lejos de él. Y no tenía planeado hacer tal cosa próximamente. Era un chico fuerte, decidido, inteligente y seguro de sí mismo. No necesitaba a nadie para conseguir lo que deseaba en la vida. Pero lo necesitaba a Liam para seguir viviendo. No le gustaba esa dependencia, pero hacía años que la había asumido.

Con su marcha Liam lo había destrozado. Fueron unos años horribles para Zayn. Hablaban todos los días, pero al principio eso no era suficiente. Después Zayn intentó ocupar su hueco...

Los recuerdos lo estremecieron de pura tristeza. Consiguió compañía, afecto y dolor ¡Más pérdidas! Se prometió entonces que no volvería a sufrir por ningún hombre. Pero se había enamorado de su mejor amigo. Y de eso solo podía haber una consecuencia: dolor.

Por el bien de ambos, se separaron y cada uno se marchó por su lado con la promesa de volver a ser lo que eran el uno para el otro. Pero todo había cambiado. Zayn lo amaba y Liam no le correspondía, pensó Zayn. Mientras que Liam intentaba unir mentalmente -sin mucho éxito- a los dos hombres más fulminantes que había conocido. Sabía que era uno solo, pero le era imposible creerlo. Uno de los dos era falso y no tenía claro cuál. El pasado y su experiencia le decía que no se confiara y mantuviera su barrera defensiva. La había bajado con el indefenso Zayn. Pero este no era inofensivo, era un peligro para él. Y no dejaría que se acercara tanto como para descubrirlo.

Spoiler:

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¡Ese si era su Zayn!, se dijo orgulloso Liam, mientras seguía observándolo. Pero a continuación su alegría se evaporó al verlo apoyar su cabeza sobre Louis y éste besarle la frente.

Más Que Amigos, Menos Que amantes. Ziam¡Lee esta historia GRATIS!