ciento uno.

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Después de varios análisis, mi situación no era sólo anímica.

Me operarían.

Era algo mínimo, pero estaba asustada.

Y no tenía con quién charlarlo.

Yo estaba sola.
Completamente sola.

Llamaste todos los días de la semana que falté.

Corté todas tus llamadas.

Necesitaba espacio.

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