N°41 🏡

2.3K 188 3
                                        

Siempre vuelves al lugar donde fuiste feliz.

Tocó la puerta.

Se quedó un momento esperando. Su corazón latía a mil por hora.

Alguien abrió la puerta y frente a él apareció una cabeza pelirroja. Su corazón dejó de latir y su respiración quedó atascada en su garganta.

Frente a él estaba quien por muchos años fue su mejor amigo. Ron.

El pelirrojo quedó parado frente a él. Abría la boca para decir algo pero ninguna palabra salía de ella, Harry vio como sus ojos se empezaban a llenar de lágrimas.

-Harry... -logró decir antes de que sus lágrimas empezaran a salir y Harry se acercara para abrazarlo siendo su abrazo correspondido por el pelirrojo.- Te extrañé tanto. -lo escucho decir entre sollozos.

-¿Ron, hijo quien tocó la puerta? -detrás apareció Molly.- ¡Por Merlín! -exclamó cuando vio a Harry.

-Hola Molly. -la saludo el azabache. Ella lo abrazó fuerte y luego lo soltó para tomarlo de las mejillas.

-¿Papi quienes son ellos? -pregunto Lily. Molly y Ron se fijaron en la pequeña.

-¿Qui-quien es ella? -le pregunto Ron limpiándose las lágrimas.

-Ella es mi hija Lily y... -se giro un poco para ver a Draco y Scorpius.- Scorpius mi otro hijo... y ya conocen a Draco mi esposo.

Scorpius se acercó a Ron y levantó su mano.

-Mucho gusto, mi nombre es Scorpius Malfoy Potter, ¿y usted es? -Harry y Draco se rieron.

Ron se aclaró la garganta y agarró la mano del pequeño. El pelirrojo tenía una sonrisa.

-Mi nombre es Ron Weasley, encantado de conocerte Scorpius. -Scorpius miro a Harry y le sonrió.

Molly los hizo pasar a su casa, saludó a los niños y después a Draco, también le pido perdón a Harry por la última vez que se vieron, Ron igual lo hizo. También dijo que Arthur, George y Ginny iban a llegar más tarde.

Estaban sentados en el sillón conversando cuando la chimenea se iluminó y por ella salió una mujer y dos niños. Harry la reconoció, era Hermione.

-Hola a todo... -ella no termino de hablar ya que vio a Harry.- ¿Harry?

El azabache se levantó del sillón y le sonrió. Ella corrió hacia él y lo abrazó.

-Harry... -ella se puso a llorar.- No sa-sabes cuanto te extrañe... lo siento tanto.

-Esta bien. -le acaricio la espalda.- Yo también los extrañé.

Se separaron mientras ella se limpiaba las lágrimas.

-Por cierto. -dijo ella sonriendo.- Mis hijos, Rose y Hugo. -ellos miraron a Harry movieron su manito saludando.

-Hola. -los saludo Harry.- Estos son los míos, Lily. -ella se acercó y estiró su manito para saludar a Hermione.

-Hola, soy Lily.

-Soy Hermione.

Luego llegó Scorpius.

-Y él es... -dijo Harry pero Scorpius lo interrumpió.

-Soy Scorpius Malfoy Potter, un gusto. -estiro su mano y Hermione la agarro, mientras reía.

-Son muy educados.

-Tienen un buen papá que les enseña modales. -dijo Harry y Hermione recién se dio cuenta de que estaba Malfoy.

-Malfoy, tantos años. -le dijo ella.

-Si, es bueno verlos. -se aclaró la garganta y se puso detrás de Harry.

-Bien, vamos a comer. -dijo Molly. Todos comenzaron a ayudar a hacer la cena. Luego llegaron Arthur y George, el primero se sorprendió al ver a Harry y su nueva familia. George no, ya que lo había ido a visitar muchas veces.

Cenaron juntos con los niños jugando en el patio. Hasta que la chimenea volvió a iluminarse pero esta vez, de ella salió Ginny.

-Harry... -ella quedó parada en medio de la sala.- ¿Qué..? -trago saliva.- Pensé que ya no te veríamos nunca más.

-Hola Ginny. -Harry estaba sentado al lado de Draco, y el rubio le agarró la mano

-Malfoy. -dijo ella. Draco asintió con la cabeza a modo de saludo. Ginny miró a los niños junto a ellos.- ¿Quienes son ellos?

‐Ah, son Scorpius y Lily, mis hijos. -los niños por alguna razón esta vez no fueron a saludarla como lo hicieron con Ron, Hermione y los demás.

Se quedaron en un silencio incómodo hasta que Harry se levantó de su asiento y habló.

-Bueno, nos tenemos que ir. -Draco se paró a su lado con una mano en la cintura de Harry.- Tenemos que ir a la Mansión Malfoy, pero volveré a visitarlos.

Se empezaron a despedir y luego salieron de la casa para aparecerse en la Mansión. Ojalá Lucius los recibiera igual que los Weasley.

Aparecieron frente a la Mansión. Estaba igual que antes.

-¿Quien vive aquí papá? -pregunto Lily que ahora venia en los hombros de Draco.

El rubio suspiró.

-Aquí vivía yo, cariño.

Y también Lucius.

JuntosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora