∆ Capitulo 1 ∆

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Salió al pueblo a robar algo de comer para el desayuno hace unos minutos, tenía su canasta con todo lo que había robado: pan, huevos revueltos, bolas de arroz, arroz frito, soba, camarones con mantequilla, tostadas con mermelada, ramen, algo de jugo y un par de cosas más, que no sabía que eran pero se veían apetitosas. Quizás los demonios tenían el poder de regenerarse, pero ella podía hacer algo aún mejor! ¡Comer y no engordar!

Se sentó en el mismo callejón de la noche anterior y se puso a tragar como si no hubiera un mañana todo lo que había en su nueva canasta favorita.

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Ya entrada la noche se movía ágilmente de árbol en árbol, la luna hoy casi no brillaba, era perfecto para robar a algunos viajeros despreocupados. Distinguió entre la penumbra la silueta de una persona de cabello color rojo, era un tono interesante de rojo, caminaba por el camino, y pudo distinguir muy bien un objeto que llevaba...

Una katana...

Sin duda alguna su objeto predilecto para robar, quizá era un buen momento para añadir una nueva a su colección bajo la luz de la opaca luna de esa noche. Se alistó para su robo con una peluca peli-roja y un kimono rosado, además un poco de maquillaje. Era momento de comenzar con su pequeño robo.

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Solo un poco lejos de la chica de hebras blancas se encontraba la primera luna superior buscando su cena de la noche, sujetando firmemente una de sus katanas favorita, tenía bastante filo y la empuñadura era suave, eso le gustaba de su arma. Buscaba algún viajero en ese sendero que llevaba al pueblo, era un camino transitado, en algún momento debía toparse con alguien, no era tan tarde aún.

Escuchó sonidos de pasos apresurados corriendo y comenzó a desenvainar su katana muy lentamente, aunque se vió detenido de ese acto cuando presenció a alguien de cabellera peli-roja corriendo hacia él, juró por unos segundos ver a su difunto hermano Yorichi, pero poco a poco esa figura de su pariente cambió a ser la de una chica peli-roja llorando y pidiendo ayudo.

—A-ayuda! P-por favor!!!— grito entre llanto aferrándose a la ropa del demonio de seis ojos — Secuestraron a mi hermana!! Unos bandidos se la llevaron adentro en el bosque más adelante en el camino!!

El demonio lo pensó, varios bandidos serían una mejor cena que la chica flaca y pequeña que tenía al frente, además que por su parecido con su difunto hermano no le gustaba la idea de comérsela, pero algo le inquieto de repente.

—Soy un demonio, qué no te das cuenta?— la miró incrédulo la primera luna ya que no parecía mostrar miedo hacia él.

—No me interesa lo que sea! Por favor ayúdeme!! Mi hermana lo es todo para mí!!— esa simple frase fue lo que hizo que el demonio sin decir más tomara rumbo a dónde dijo la chica que se habían llevado a su hermana, esa pequeña frase le movió el tapete de tal forma que simplemente se fue a buscar a los dichosos bandidos.

Camino por unos minutos buscando alguna presencia por el bosque, buscaba a su cena, aquellos bandidos que había dicho la chica, escucho un ruido, era una ardilla, pero aún así iba a sacar su katana para actuar rápido en el momento en el que los encontrará, sin embargo, ni la espada ni la funda estaban dónde deberían...

Le habían robado la katana...

Esa pequeña ladrona le robó la katana...
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En otra parte, más específicamente en el pueblo, la chica de cabellos blancos caminaba ya sin su peluca rojiza, observando con notable alegría su recién adquirida katana, había sido sin duda otro juego ganado, pero lo que no sabía en ese momento fue que no le había robado a un demonio cualquier, le había robado a la primera luna superior Kokushibou.

La albina de ojos celestes había aprovechado cuando se sujetó de la ropa del demonio para sacarle la katana de la forma más sutil posible, y esconderla en el kimono que formaba parte de disfraz de la forma más rápida que pudo, y todo mientras hacía su actuación dramática, en su opinión uno de sus mejores trabajos, y una victoria de la que se enorgullecería por semanas.

Aunque en otra parte el demonio de seis ojos aún buscaba a la chica, había sido engañado por una niña, y aparte de que le robaron una de sus katanas favoritas definitivamente iba a ser motivo de burla en la base multidimensional. El sol amenazaba con salir pronto ya que el cielo nocturno comenzaba a tornarse más claro, sin más remedio suspiro pesadamente.

—Nakime— con tan solo llamar a la demonio del biwa resonó el sonido de cuerdas por el boscoso lugar y frente a él se abrió una puerta estilo japonesa, sin más que hacer solo la atravesó.

Al momento de entrar a la fortaleza se encontró con la tercera Luna superior, Akaza, que al no ver por ningún lado alguna de las katanas que siempre llevaba el demonio de seis ojos solo le dedicó una mirada interrogante que Kokushibou evito dirigirse a la habitación de su amo y señor, el rey de los demonios.

Tocó la puerta para recibir un suave pero imponente "pase" del otro lado de la puerta, así que se adentró en la habitación y observó a su amo que investigaba con ayuda de varios frascos con sangre otros compuestos.

—Una niña peli-roja me robó la katana— dijo esa simple pero impactante frase y su amo dejó caer uno de los frascos que tenía en la mano y el contenido rojizo manchó el piso de la simple pero elegante habitación.

Y para resumir, a la noche siguiente un demonio de ojos homosexuales caminaba por el camino por dónde había encontrado la primera luna superior había perdido su katana a manos de esa pequeña ladrona de "cabellos rojos".

La luna estaba brillando bastante por lo que le era fácil ver el camino, y solo se quedó al lado de un árbol esperando ver a la chica de cabellos rojizos, aunque no se dignaba en aparecer, hasta que vió a un joven de cabellera negra correr hacia él.

—d-disculpe el llegar así! No ha visto a mi hermana? Tiene el cabello negro y un kimono de flores de Sakura— dijo el dichoso muchacho de pelo negro mientras miraba de un lado al otro en busca de su hermana.

La segunda luna superior solo siguió su camino, no comía hombres así que el joven no era de interés para él, aunque por otro lado su hermana sí, así que si la encontraba la devoraría.

Pero todo cambió abruptamente cuando se dió cuenta de que algo le faltaba, así que llamó a la demonio del biwa y se abrió la puerta de la fortaleza infinita frente a él, y al atravesarla, terminó frente a frente con su amo.

—me trajiste su cabeza como prometiste?— le preguntó a la segunda luna superior mientras que el ojos de bandera gay sudaba frío.

—En resumen, necesito nuevos abanicos—

Y esa noche Douma se quedó sentado bajo un pino cerca de su templo porque Muzan no lo quería ver.

Mientras que por otro lado, estaba la chica de cabellos blancos quitándose se peluca y el disfraz que había usado para parecer hombre, además de tener que bañarse para quitarse la gran cantidad de perfume de menta que usó para esconder su aroma.

Miró la luna por la ventana que iluminaba levemente la habitación, y tras ver a ese demonio rubio sabía con quién se había metido, Muzan Kibutsuji, el rey de los demonios.

Sería muy divertido...


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Bueno, muchas gracias por leer.

Cuál fue su parte favorita del capítulo?

Pequeña Ladrona ≈Muzan Kibutsuji y Tú≈Donde viven las historias. Descúbrelo ahora