Querida hija

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Ya eran las 6:00 a.m, él se levantó, se tomó su leche sin azúcar y se sentó en la mesa dispuesto a leer la carta que Marla le había arrojado. Ya se había secado, aunque aún así le quedaban arrugas y el papel seguía delicado. Al abrirlo se fijó que no era dirigida para él, y no decía ninguna de las ofensas y burlas que pensó encontrar, sino que era bastante seria, agradable y cariñosa:

- "Querida hija"- lee Ian en voz alta

- "Sé que si estás leyendo esto significa que hemos muerto, lamentamos mucho no poder estar ahí para cuidarte."

- Oh...eso era lo que le sucedía a la chica de ayer. - dice para sus adentros un poco apenado

- "Esperamos que seas una chica de bien, que encuentres la felicidad y logres cumplir todas tus metas...pero necesitamos un último favor de tu parte. Esto nunca te lo contamos, pero antes de que nacieras, teníamos unos amigos muy cercanos. Ellos tuvieron un hijo, y estaban muy felices, pero resulta que la hermana de nuestro amigo...no era nada buena. Con la ambición, hizo algo que no debía, y causó la muerte de nuestros compañeros. No sé si recuerdas...cuando te llevamos a las colinas de Herlone, aún eras pequeña, ahí conociste a un chico, más o menos de tu edad...Pues ese chico dejó de ser feliz después de aquel viaje. Allá–en las colinas– había una señora llamada May, ella sabe con detalles todo lo que sucedió...buscala, te explicará.

Te queremos mucho Alicia, espero que consigas hacer lo que nosotros no pudimos, ayudar a ese chico y decirle la verdad
                                De tus padres amorosos."

Esto...no creo que sea bueno

- Umm, me parece que sé donde queda ese lugar...una vez fui con mi tutora- recuerda Ian- pero lo más importante, debo buscar a la chica de ayer y entregarle esto. Al parecer cogí la carta equivocada cuando cayeron al suelo. Oh no, ¡eso significa que ella también cogió mi carta! Que vergüenza...verá que soy un rarito al que todos odian. - piensa mientras se reprocha así mismo por ser tan descuidado. - Pero...¿donde la encuentro?

***
3 horas después:

Alicia despierta muy cansada, pero un poco más calmada...hasta que de pronto todos los recuerdos de lo sucedido vuelven a inundar su cabeza. Se levantó, recogió la desordenada cama, limpió los platos sucios en el fregadero, ordenó los papeles que habían en el suelo y tomó una ducha para relajarse y quitarse todo el ambiente del otro día. Puso música, aunque eso le parecía un poco desconsiderado con sus fallecidos padres, debía respetar el luto, aún así ella necesitaba despejar la tristeza aunque sea por los 3 minutos de duración en la canción.
Después de haber desayunado decidió que era hora de leer la carta que sus padres le habían dejado. Al tomarla en las manos y darse cuenta de que ese no era su sobre empezó a llorar.

¡¿Cómo era posible que haya perdido lo único que sus padres deseaban que tuviera después de su muerte?!
Ah si, chocando con un extraño que también tenía una carta bajo la lluvia,
¿de tantas cosas tenía que tener una carta también?

- Vamos Alicia, cálmate. - se intentó animar a sí misma - todo estará bien, encontrarás a ese chico y te devolverá tu carta. Pero...ni siquiera sabes su nombre, además debes irte de Barcelona mañana.

- Ay, es cierto. ¡¿Qué haré?! Dios...lo mejor es llamar a Carlos y contarle todo. Él sabrá que hacer. - dice Ali mientras coge el móvil.

***

Después de 1 hora de regaños, consejos, frases motivadoras y ayuda:

- Entonces...¿tú le contarás a Dani acerca de nuestros padres?- pregunta Alicia con un tono de preocupación

El reflejo de sus ojos-[En Pausa]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora