Una vez en casa, lo primero que hice, después de comer algo de pasta que había quedado del día anterior, fue sentarme en el sofá y respirar tranquila. Por fin los problemas de mi vida social estaban fuera de las paredes de mi casa. Sonreí inconscientemente. Al parecer, hoy tendrían una cita con Louis, en el cine. ¿Qué tan patéticos habíamos estado hoy en el baño? Fue romántico, sí, pero algo raro.

¿Llorar en un baño de chicas, en serio? Me reprimí a mí misma y, me pregunté donde había quedado la Juliet independiente, segura y a la que le gustaba ser popular en cierta forma. Puede que Louis me estuviese cambiando, solo un poco, pero lo necesario para que la gente se diese cuenta. Había comprobado eso cuando, hace una semana, una chica me invitó a su fiesta y dijo “puede venir tu novio, si quiere”, estoy bastante segura que se refería a Louis.

Miré la hora, eran las cuatro. Louis vendría a las seis. De pronto, el timbre sonó, haciendo que mí mente dejase un poco de lado a Louis. Lo agradecí. No podía parar de pensar en Louis, esto ya empezaba a parecer una obsesión. Rápidamente abrí la puerta, mi sorpresa fue descomunal cuando vi a Jake, con una sonrisa en la cara y una película en las manos. Lo miré confundida y su sonrisa fue minorando a cada instante.

¿Es que ya no te acuerdas de lo que hablamos la semana pasada? –negué con la cabeza, frunciendo el ceño hacia él. Bufó -. Quedamos en que hoy miraríamos alguna película juntos. Has pasado bastante tiempo con Louis y dijiste que querías recompensarme.

Hice una mueca. Mierda. Ahora me acordaba. Jake y yo no habíamos tenido mucho tiempo para estar juntos, así que le propuse pasar una tarde juntos, antes de que Louis me pidiera –o algo por el estilo- que saliéramos al cine. Quería darme golpes contra la pared en ese momento. Era estúpida. Sumamente estúpida. ¿Es que hoy iba a pelearme con todo el mundo?

-          Jake negó con la cabeza, sonriendo. –Si tienes planes con Louis, no te sientas culpable. Cuando yo estoy con alguna chica, también estoy ausente la mayoría del tiempo –hizo una mueca, tenía rozón-.

-          Pero sigo sintiéndome culpable –le confesé-.

Sonrió. –Eres feliz, aprovecha el momento.

Suspiré y lo dejé entrar. Se sentó en el sofá y yo me senté a su lado, recostada lo miro. Jake siempre estaba relajado, pero a solas parecía otra persona. Parecía más maduro, como si el peso de ser popular se le fuera de sobre los hombros, calmándolo. Quería abrazarlo, aunque seguramente acabase gastándome una broma si lo hiciera, como lanzarme por encima del sofá. Cómo hizo hace unos meses. No fue precisamente una experiencia que me gustaría repetir.

Me recosté de la misma forma que él lo hacía y miré al techo de la sala.

-          Louis y yo habíamos planeado tener una cita –le comento-. No me acordé de que hoy ya teníamos algo planeado.

-          No te sientas culpable, July. Sé que estás esperando tener una cita normal, después de todo lo ocurrido.

-          Le dije que me pensaría ser su novia si teníamos una buena primera cita.

Se puso a reír. –Ese chico está perdido contigo.

-          ¿Qué? –le pregunté, confundida-.

Debe de estar bastante pillado por ti si puede aguantar que le amenace en plena cafetería y, luego, planear una cita lo suficientemente buena como para que aceptes ser su novia –suspiró-. ¿Cuándo le vas a decir que no hace falta que se esfuerce tanto? Es increíble que Louis no se dé cuenta de que tú estás tan pillada por él como él de ti.

Pensé un par de segundos su pregunta antes de contestar. –Creo que lo sabe, pero no se hace a la idea todavía.

Suspiré. Louis parecía complacido con la relación que estábamos teniendo y yo, por mi parte, me sentía bien. Muy bien. El vacío que había dejado Louis un par de años antes ya se había llenado y en mi interior la paz reinaba. Ser la novia de Louis, Dios, eso sonaba realmente bien. Y, era como en realidad me sentía. Habíamos traspasado esa barrera hacía tiempo.

Blue, Deep and Yours |Louis Tomlinson|¡Lee esta historia GRATIS!