Capitulo 30ღ

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Bizzle: Por supuesto que se cocinar, bueno…. Básicamente.

Son las siete de la tarde, mis pies están tan cansados y magullados que no puedo siquiera levantarme del suelo y estoy tan sudada y asquerosa que no creo que un vago pueda oler peor que yo.

Oh, y he hablado todo el día con Justin por mensaje.

Casi olvidaba mencionarlo.

Yo: Define básicamente…

Jamás pensé, y se los juro, jamás pensé que Justin sería tan conversador y divertido. Sabía que estaba loco y era un bromista, pero ser de esta manera, tan extrovertido, no lo sé, simplemente nunca me lo imagine así.

Honestamente, no sé cómo confiaba en mi de esta manera como para charlar conmigo, estaba segura de que solo cumpliría con su trabajo como ídolo y no volvería a tratar de comunicarse, y seguiría su vida normal llena de diversión.

Pero hablaba conmigo como si quisiera… conocerme.

¿Era así con todas las chicas?

Bizzle: Se hervir agua… ¿Eso cuenta, cierto?

Yo: Estas tan jodido…

Me levanto del suelo con todo el esfuerzo del mundo y me dirijo hacia la puerta de hierro que me encamina hacia las escaleras. El cielo está casi oscuro y las estrellas comienzan a asomarse, quisiera quedarme a observar , honestamente, pero tan solo quiero un buen baño y una comida decente.

Ni siquiera baje a almorzar.

Esto era lo que el baile me hacía, lo necesitaba tanto, tan fuertemente, Dios, lo había extrañado.

Bizzle: Solo bromeo, Castor, se cocinar algunas cosas, he estado viviendo solo el último par de años.

Sonriendo, entro en el ascensor, gracias a Dios se encuentra solo, así que me siento en el suelo duro, e inclino mi espalda contra la pared.

Yo: ¿No te molesta vivir solo?

¿Por qué demonios los ascensores tenían que ser tan estrechos?

No es como que sea claustrofóbica o algo así, simplemente estoy tan sudada y muero del calor, y el pequeño espacio reducido como que aumenta el infierno.

Y no tengo nada de agua, genial.

Bizzle: No en realidad, no estoy mucho en casa, y cuando lo estoy necesito estar solo para tomar inspiración, tú sabes, porque soy escritor y todo eso, por si lo habías olvidado.

Pongo los ojos en blanco y me rio.

Yo: ¿Eres escritor? Guau, eso es una sorpresa, casi lo olvidaba, lo siento, también olvidaba el hecho de que eres mi ídolo.

Bizzle: Casual. Suele pasar.

Sonrió, y me levanto al ver como la puerta del ascensor se abre. Me dirijo con paso ligero a la puerta de nuestro departamento y meto la llave.

Me paro en seco ante la visión delante de mis ojos.

Mi mejor amiga esta encima de Ryan en el mueble de nuestra sala, sus bocas están tan pegadas que no podría darme cuenta donde empieza una y donde termina la otra, las manos de Ryan investigan la franelilla de mi mejor amiga y Mare…

Mare está apunto de meter la mano en su pantalón.

-¡Mis ojos! – Grito abriendo los ojos como platos.

Mare salta del sillón tan rápido que no le da a Ryan ni dos segundos para reaccionar antes de que se caiga de culo en la alfombra.

Ryan me mira atónito y sorprendido, y mi mejor amiga gime de dolor mientras se levanta mientras soba su magullado trasero.

Quiero reírme ante la expresión de horror de Ryan, su corto pelo esta disparado hacia todos lados y su respiración trabajosa, supongo que no sabe si voy a gritar, a reírme o a llorar por lo que acabo de ver

Decido divertirme un poco con esto.

-Pensé que éramos solo tú y yo, nena… - Murmuro hacia Mare, la miro directamente a los ojos, poniendo mi expresión de sufrimiento fingido y ella agarra la indirecta.

-Jenna, cariño… - Suplica ella, tratando de acercarse a mí.

-¡Dijiste que me querías solo a mí! – Exclamo alto, Ryan abre más sus ojos, y sé que el pendejo ha caído, está bien, se lo merece.

Trato de pensar en cosas que hagan que mis ojos se agüen.

Perritos atropellados, niños hambrientos, desastres naturales, el nuevo disco de Ed Sheeran…

-¡Jenna, puedo explicarlo! – Ella se estira hacia mí y yo me echo hacia atrás, soltando todo lo que tenía en mis manos, lo dejo caer dramáticamente al suelo.

-¡No puedes explicar esto, América! – Grito, mis ojos llenos de falsas lagrimas que alegremente soltare en un momento, señalo a Ryan con mi mano derecha y lo miro como si fuera la cosa más asquerosa en el mundo - ¡Estabas besándote con el! – La cara de Ryan pasa de ser de sorpresa al horror - ¡Ibas a follartelo, ibas a follartelo en nuestro mueble, el mismo mueble donde ayer…! – Y con todo mi poder de actriz, dejo las lágrimas caer.

Ahora, la cara de Ryan es un poema, y quiero reírme a carcajadas.

Pero me muerdo la lengua, y dejó escapar un sollozo.

Mare me mira con tanto dolor en su rostro que casi le creo.

Casi.

-Nena, te amo, te lo juro… - Mare se acerca completamente a mí y esta vez la dejo, toma mi rostro en sus manos, mirándome fijamente a los ojos.

Ella se quiere reír tan mal como yo, puedo ver la chispa en sus ojos azules, pero se aguanta.

Levanto un poco mi mano derecha, dándole a entender el mensaje a Mare, y de la manera más dramática que puedo, le doy una abofeteada en el rostro.

Escucho a Ryan jadear tan fuerte que estoy segura de que si hubiera habido alguna mosca volando cerca, se la hubiera tragado.

-¡No te atrevas a usar nunca más esas dos palabras, América, nunca más! – Mare sostiene su mejilla, mirándome con la boca abierta y expresión horrorizada.

Obviamente no la golpee.

Mare y yo habíamos estado en el club de teatro desde que estábamos en cuarto grado, así que muchas veces habíamos practicado la típica escena de la abofeteada en un millón de obras en las que habíamos estado.

Mare se acerca nuevamente a mí y toma mi cara en sus manos, esta vez, acerca su rostro hasta el mío que estamos tan cerca que si algunas de las dos se mueve, sus labios estarán sobre los míos.

-Nunca voy a dejar de repetirlas, nena, te amo, te amo, lo siento tanto… - Sostengo su rostro de la misma forma en que ella lo hace, como si no pudiera controlarme más ante su toque y me hubiera derretido contra ella.

Puedo sentir como la respiración de Ryan se tranca.

Mare se acerca un centímetro más, así que nuestros labios se rosan.

Era mi mejor amiga desde que tenía memoria, era la única persona que me había visto completamente desnuda alguna vez después de mi mama, hacer cosas como esto no era extraño para nosotras.

Y cuando la tensión del momento  no puede ser más palpable, le guiño un ojo a Mare, y esa es nuestra señal.

Las dos explotamos en carcajadas tan fuertes que mis costillas duelen.

Belieber Dream ღ {JustinBieber} ©¡Lee esta historia GRATIS!