*Psst* Notice anything different? 👀 Find out more about Wattpad's new look!

Learn More

Papá Castiel y Mamá Valerie... los papás Noeles modernos

Comenzar desde el principio

-¿Te falta mucho? -pregunté dando unos golpecitos con los nudillos a la puerta de Valerie.

-Maso...

-¡Listos o no ahí voy! -exclamé burlón al abrir la puerta.

-¡No! -soltó un gritito.

Cuando visualicé dónde estaba vi que llevaba el vestido puesto a medias y lo sujetaba contra su pecho, cubriéndose.

-¿Quieres que te ayude? -sonreí burlonamente.

-¿A vestirme o desvestirme? -me devolvió la sonrisa, contestándome en el mismo tono sarcástico.

-Yo que tú, no me dejo elegir -reí.

Soltó un suspiro como si yo no tuviera remedio y puso los ojos en blanco sin perder la hermosa curva en sus labios.

-Ayúdame, porfa.

-Solo si me dejas hacerlo a mi manera -decidí aprovechar la oportunidad.

-No me queda otra.

Me acerqué sonriendo triunfalmente. Esto lo haría a mi manera. La tomé de las caderas acomodándola delante de mí con suavidad y retrocedí un paso para poder admirar la piel desnuda de su espalda. Con una sonrisa me incliné para depositar un suave beso casi en la base de su columna, justo encima del inicio del cierre, mientras la sujetaba colocando una mano en su vientre. La sentí estremecerse de pies a cabeza y no pude evitar sonreír de manera engreída. Lentamente fue dejando un rastro de besos que era seguido por el cierre subiendo hasta sus hombros. No me detuve cuando el vestido ya estuvo cerrado.

-Castiel... -dijo en un susurro casi inaudible.

Probablemente quisiera detenerme pero eso era precisamente lo que menos deseaba hacer en ese momento. Seguí el rastro pasando de un hombro a otro intercambiando besos y suaves mordiscos juguetones, acariciando de cuando en cuando su piel con mi lengua y subiendo por su cuello al regreso. Sus labios dejaron escapar un suspiro y de manera inconsciente ladeó la cabeza dejándome un mejor acceso. La giré para poder encararla y besar su boca que recibió casi ansiosa a la mía. Me costó más de lo que jamás me había costado algo separarme.

-Nos están esperando -murmuró ella como si me hubiera leído el pensamiento.

-Vamos -asentí concentrándome en hacerlo.

-Me tengo que cerrar el corsé -susurró y no pude evitar notar que sus labios estaban muy cerca de los míos.

Volví a asentir y me forcé a desviar la mirada.

-Te ayudaría pero creo que mejor te espero afuera.

-Mejor -coincidió sonriendo levemente.

Poco después, cuando por fin terminaba de... calmarme... y tras acomodarme el almohadón en la barriga y el gorro y la barba, nos reunimos en las escaleras.

-¿Lista para repartir regalos y hacer estragos? -la tomé de la mano, sonriendo burlón.

-Dejémoslo en repartir regalos -rió.

Bromeando, nos reunimos con la familia que ya nos esperaba sentada alrededor del gran árbol que estaba en la sala principal. Todos recibieron nuestros disfraces con una sonrisa salvo el papá de Valerie que de manera muy educada le sugirió ponerse algo para estar más vestida delante de sus abuelos y especialmente de mí y el peque que cruzó los brazos.

-Ese no es el verdadero santa -protestó.

-¿Por qué dices eso? -le preguntó cariñosamente la mamá de Valerie.

-Porque no dice "Jo, jo, jo" ni está tan gordo -frunció el ceño.

No hubo ni una sola persona en la habitación que no se girara hacia mí apremiándome con la mirada.

-Jo, jo...jo -dije de mala gana empujando mi barriga hacia adelante para que la almohada saltara más a la vista, aunque bastó para satisfacer a todos.

Mis ojos buscaron al enano dispuestos a fulminarlo hasta que lo encontraron celebrando con el abuelito de Valerie. Malditos. Un suave golpe en el hombro interrumpió mis planes de venganza.

-¿Me ayudas? -inquirió mi novia ladeando tiernamente la cabeza.

-¿No vamos a esperar a las doce?

-¿Tu hermanito aguantará?

-Por supuesto.

-¿Qué tanto hablan? -se entrometió el papá de Valerie.

¿Por qué todos se metían como si estuviéramos haciendo algo malo?

-Calculábamos cuánto faltaba para la hora -contestó Valerie presionando con una mano en mi hombro como advirtiéndome de que me comportara.

¡Pero si todavía no había hecho nada! No tuve tiempo ni de reaccionar porque en ese instante empezó a sonar el reloj anunciando las doce. Había tardado mucho menos de lo que habíamos calculado. Todos nos pusimos de pie para repartir saludos navideños. Por poco me dio algo al descubrir que todos tenían planeado abrazarme como parte del saludo. Esforzándome por mantenerme neutral, aguanté la semi-tortura. Estaban definitivamente superando mis barreras de espacio personal, pero intenté tolerarlo de la mejor manera. La cercanía en todo momento de Valerie colaboró en gran medida. No tardamos en ponernos a repartir los regalos, viéndonos obligados a representar nuestros papeles. En el momento en el que me agachaba a recoger el regalo para mi mamá escuché una exclamación a mi espalda:

-¡Castiel me regaló un pomo de moco!

Todos reventamos en carcajadas al ver la indignación en el rostro de mi hermanito.

-Es Puaj -lo corregí.

-¡Claro que es puaj! ¡El moco es puaj! -exclamó sorprendido de que no le hicieran caso.

-No es moco -le expliqué aún entre risas.

Empezó a juguetear cautelosamente con su regalo de Navidad después de que me dedicara a aclararle de qué se trataba.

-Oh Dios...

Sonreí al reconocer la voz de Valerie y la ternura con la que había murmurado ambas palabras. Los regalos no eran lo mío. Simplemente me hubiera sido imposible comprarle algo. Preferí juntar unas cuantas cosas que tenían significado solo para ambos. Sin importar que todos nos estuvieran mirando, se lanzó a mis brazos con una de las mayores sonrisas que le había visto nunca.

-Feliz Navidad, angelito -susurré acariciando la punta de su nariz con la mía sonriendo como ella.

A nuestro lado, su mamá recogió unos papeles del piso: un supuesto menú con un solo plato escrito a lo grande, una boleta de entrada a una discoteca de la playa bastante arrugada por haber sido olvidada en un pantalón y una tarjeta de castigo mía en la que me obligaban a guiar a un alumno nuevo.

The Real Bad Boy (PUBLICADO)¡Lee esta historia GRATIS!