–Enero de 1995 el invierno más frío que tuvimos –empezó a contar.– al menos unas mil doscientas personas murieron ese año por hipotermia, las restantes murieron por lo que vino poco después; 26 de enero, eran entre las 08:30 y 09:00 de la mañana, las personas recién a esa hora se estaban levantando, haciendo fuego para no morirse de frío. Ni los hechizos de calefacción funcionaban, que les puedo decir, además la magia de las personas de este pueblo se empezó a descontrolar ese día, nadie podía dar una explicación a eso; o sea que si alguien intentaba hacer un lumos podía llegar a explotar...
–Osea que... –empezó a hablar Harry, interrumpiendola.
–No me interrumpas. –dijo ella con el ceño fruncido.– Como decía... los magos y brujas dejaron de ir a trabajar, por eso las calle se llenaron de basura. Ese día como nadie podía hacer magia la gente decidió quedarse en su casa, nadie quería hacer magia, tuvieron que hacer las cosas al modo muggle y entonces llegó la noche, en ese momento llegó lo peor, empezó a nevar y a correr viento la temperatura iba bajando una grado cada hora, las brujas tratando de hacer fuego y mantener la casa abrigada, hubieron al menos tres incendios. –hizo una pausa para tomar té.– Eran al menos las diez de la noche cuando empezaron a escucharse ruidos extraños proveniando de afuera, creímos que era el viento... hasta que escuchamos un grito de la casa de enfrente, me asomé a la ventana para ver que ocurría, la hija de dieciséis años venía corriendo hacia mi casa cuando algo se le tiró encima y empezó a comérsela, de primero no sabía que era hasta que me di cuenta, era un escondedetrás*. –Harry abrió los ojos sorprendido.– me quedé parada mirando, no pude hacer nada, salí de mi trance unos segundo después cuando unas casas más allá se escucharon más gritos y luego en las demás casas. Fueron al menos veintitrés criaturas que atacaron esa noche, muchas brujas y magos murieron, los que sobrevivieron decidieron irse. –hizo una mueca.– Esos bastardos mataron a mis dos pequeñas.
Se formó un silencio, en donde Harry y Draco procesaban lo que habían escuchado.
–Eso... eso fue horrible, lo lamento. –hablo Harry.
–Si, bueno, no es una buena historia para contarles a tus hijos antes de que se vayan a dormir. –bromeo ella.– Por cierto mi nombre es Brenda y el tipo rudo de por allá –señaló al hombre de pelo castaño.– es mi hermano Klaus y ya conocen a los gemelos Marshall y Marceline, les gusta molestar y hacer bromas a las personas.
Harry se acordó de los gemelos Weasley cuando estaban en Hogwarts y hacían bromas.
Draco que había estado callado escuchando la historia hablo.
–Entonces ¿nos podemos ir?
Brenda lo miro y levanto una ceja.
–No me caes bien muchacho...
–Bueno, usted a mi tampoco, pero no le pregunte eso.
–Si si, ya se pueden ir. –Brenda rodo los ojos.– Klaus, ¿puedes llevarlos a la salida?
Klaus asintió.
Salieron de la casa no sin antes despedirse y Klaus los guió hasta donde estaba la puerta, tuvieron que caminar al menos cuatro cuadras para llegar.
Se despidieron de Klaus, abrieron la puerta y pasaron de vuelta al mundo muggle. La puerta se cerró detrás de ellos que quedaron parados un momento en ese lugar en medio del bosque.
–Nunca pensé que podia haber pasado algo así. –hablo Draco rompiendo el silencio.
–Yo menos...
–Anda, vamos que esta oscuro y me sigue dando miedo este bosque. –Draco agarró la mano de Harry.
–Entonces admites que tienes miedo de andar por este bosque. –le dijo Harry con una sonrisa, entrelazando sus dedos.
Draco soltó un bufido.
–Por supuesto, esto se parece al bosque prohibido de Hogwarts. Ahora vamos que tengo hambre y quiero llegar al hotel
Así empezaron a caminar todo el camino de vuelta.
(*)
–Ah... extrañe esta cama. –dijo Draco tirándose encima de la cama que tenían en la habitación de hotel.
Harry se sacó las zapatillas y se tiró encima de Draco, quedando espalda con espalda.
–Merlín...
Harry rió y miró hacia donde estaba el balcón y se dio cuenta que había una lechuza con un algo atado en su pata. Se levantó de un salto de la cama y fue hasta las puertas del balcón para abrirlas y que entrara la lechuza. Esta entró y se posó sobre la televisión.
–Draco, mira una lechuza.
–¿Qué..? –este se dio vuelta y vio a la lechuza. Se acercó a ella y desató lo que traía, y lo abrió.
Harry se acercó a leer lo que decía.
Queridos Harry y Draco.
Espero que hayan llegado bien y que hayan podido encontrar un lugar donde quedarse los extraño demasiado.
Les escribo esta carta para saber como están, y además poder decirles que fueron noticia.
Eso mis queridos, ojalá estén bien
Los quiero.
Narcisa Malfoy.
La carta era demasiado corta. Pero dentro del sobre venía otra hoja doblada. Una página del profeta. Donde salía una foto de Draco y Harry en el callejón donde le habían sacado esa foto dándose un beso. El titular decía:
¿Donde están el elegido y el menor de los Malfoy?
Y habia un gran texto donde decían que había una posibilidad de que hubieran escapado juntos, entre otras teorías. Harry y Draco se miraron y estallaron en risas.
–Si supieran que eso fue lo que paso. –dijo Harry aún riendo.
–Me pregunto como habrá reaccionado mi padre al ver que no estoy en casa. –hablo Draco entre risas.
Siguieron riendo por unos segundo hasta que tocaron la puerta y Draco fue a abrir dejando pasar a la chica que les trajo la cena.
Al terminar la cena se acostaron y miraron películas hasta que se cansaron y decidieron dormirse acurrucados, abrazados, sintiendo el calor del otro.
///
Según mi libro de animales fantásticos:
Escondedetrás:
El escondedetrás es una especie creada de modo accidental, importada a Norteamérica por el bandido europeo Phineas Fletcher. Fletcher, es un traficante de animales y artefactos prohibidos, quizá importar al Nuevo Mundo un demiguies de contrabando, con el propósito de fabricar capas invisibles. Una vez a bordo, el demiguies se escapó y se apareó con un ghoul que iba de polizón en el barco. La criatura resultante de esa relación huyó a los bosques de Massachusetts cuando el barco de Phineas llegó al puerto, y sus descendientes siguen poblando la región en la actualidad. El escondedetrás es un animal nocturno y tiene el poder de la invisibilidad. Quienes han podido verlo lo describen como una criatura alta, de pelo plateado, parecida a un oso enjuto. Sus presas preferidas son los humanos, quizás como consecuencia, según especulan los magizoólogos, de la crueldad de Phineas Fletcher trataba a las desgracias criaturas que caían bajo su poder.
En fin, ojalá hayan disfrutado el capítulo.
Chao, chao.
No olviden la estrellita.
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Juntos
FanfictionNo nos van a separar Si ellos no lo aceptan, pues que mal por ellos Porque no me voy a separar de ti Drarry 🏳️🌈 M-preg +18
