Capítulo XXXVII: "No me Dejes"

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4/5 PARA EL FINAL


N/A: Antes de empezar con la lectura quiero decirles algo. Está historia y este capítulo en particular, tocará temas bastante sensibles que puede llegar a molestar a las personas, en especial a quienes práctican una religión. Así que si de alguna manera te incómoda, puedes evitar leerlo y espera el próximo capítulo. No lo hago con mala intención, sino porque la comodidad de mis lectores es primero.

Sin más que decir, disfruten el capítulo.

LOS ANGELES, CALIFORNIA

Dicen que nadie sabe lo que tiene, hasta que lo pierde. Que nadie nota el verdadero valor de las cosas, hasta que estás ya no están más a su lado.

Pero ese no era el caso de Jennie. Ella, había notado lo valiosa que era Lisa, desde el primer momento en que sus miradas se juntaron. Supo que era única y que debía de cuidarla con su vida, con tal de que nadie se la arrebatará.

Pero entonces si ella había hecho las cosas bien, ¿Por qué el destino se empeñaba en quitarle las cosas buenas y dejarla sola y desconsolada?.

Jennie, no entendía por qué Lisa, la había dejado sobre la cama y luego abandonado la habitación. Mucho menos entendía porque al acercarse a la ventana para ver el amanecer, habia visto a su novia subir a la camioneta de sus padres y marcharse con ellos. ¿Es que acaso para Lisa, ella solo era un experimento que quería aprovechar antes de partir?.

Era algo de lo que Jennie, no estaba segura, pero que sin duda iba a averiguar. Ya que en ese momento se encontraba dentro de su auto, siguiendo la camioneta de los Manoban a una distancia considerable, para que no la notaran. A su lado iba Jisoo, a quien había encontrado llorando en el porche de su casa, abrazada a sus piernas, pidiendo en silencio que Rosé, volviera a ella. Ahora iba en silencio, dejando en claro lo dolida que se encontraba.

— Maldición, no entiendo que hacen aquí. —dijo Jennie, viendo la camioneta blanca cambiar su camino e ir con rumbo al parque Rose Garden—. Por aquí no hay salida.

— Para ellos si. —la castaña giró su rostro observando rápidamente a Jisoo, que veía hacía afuera.

— No entiendo lo que dices. —comentó Jennie, volviendo su vista hacía el frente.

— Para que lo entiendas, tendrá que decírtelo Lisa. —dijo Jisoo, sin apartar la mirada—. Así cómo Rosé, lo hizo conmigo.

— Entonces tu ya lo sabías. —Jennie río con amargura y negó sintiendo cómo sus ojos empezaban a cristalizarse—. Solo esto faltaba. Que mi hermana supiera la verdad desde antes y no me lo dijera.

— Me enteré hace menos de cinco horas. —Jisoo aclaró—. Pero estás en lo cierto. Si yo lo hubiese sabido desde semanas atrás, jamás te lo hubiera dicho. —dijo con voz firme, pero sin verla—. Le prometí a Rosé, guardar su secreto únicamente para mí y eso haré hasta el fin de mis días. —agregó, con la voz quebrada—. Además, no es mi culpa que Lisa, no confiara lo suficiente en ti, cómo para confesarte su verdad.

— ¡¿De que verdad hablas?!. —Jennie, preguntó con desespero—. ¡No entiendo que estás tratando de decir!

— Ya te dije, la única que puede aclarar tus dudas y hacer que entiendas, es Lisa.

Jennie, soltó un sonoro suspiro al escuchar la respuesta de su hermana. No entendía nada de lo que Jisoo decía, pero tampoco pensaba perder el tiempo tratando de averiguarlo. Su única preocupación era no perder de vista la camioneta blanca que volvía a cambiar su dirección yendo hacia la parte trasera del jardín.

En Busca De Mis AlasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora