局 D穩a: 1218

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1 de septiembre, 2018

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1 de septiembre, 2018

Del gran camión de mudanzas de color blanco con azul, estacionado en una orilla de la calle, sacó la última caja. Le tendió el dinero que tomó de su billetera al conductor y con una reverencia le agradeció por su amabilidad. Respiró profundo, sintiendo como el aire recorría su interior hasta almacenarse en sus pulmones, una sonrisa de plantó en su rostro al mirar la casa en la cual ahora viviría.

Dando pequeños saltitos se adentró, le guiñó un ojo al señor de seguridad que estuvo vigilando su estadía en todo momento, quien con su mano le hizo una seña militar al mismo tiempo que cerraba el portón negro. Siguió ese camino asfaltado que lo llevó hasta la puerta donde su hombre lo esperaba con una sonrisa en el rostro y una taza de té en sus manos.

—Increíble que hayas usado tu día de cumpleaños para esto —negó con la cabeza, Jungkook dejó la caja en el suelo, al lado de los demás y tomó al ahora peliazul de la cintura. —Feliz cumpleaños, mi amor hermoso.

Unieron sus besos en un delicioso beso que le quitó el aire a ambos, perdiéndose por unos largos segundos entre sus belfos que se movían de manera lenta.

—Te tengo un regalo, es pequeño pero significante —Taehyung separó sus labios, dirigiéndose al interior de su casa donde tomó una cajita de color azul rey.

—Pensé que era tu pito —se mordió su labio, intentando no reír por la expresión puesta en el rostro de su mayor.

—Eso no dices cuando pareces un hormonal pidiendo por montar mi polla —enarcó la ceja, acercándose nuevamente a su rostro mordiendo lentamente su labio—. Ábrelo...

La caja azul fue dejada en una de sus manos, con su pulgar acarició un poco de su textura. Miró a los ojos a Taehyung quien le tiró un beso, antes de posarlos en la tapita que poco a poco fue retirando.

Frunció su ceño, dos llaves, una más grande que la otra de color plateado descansaban en el interior, miró confundido a su novio esperando una explicación, sin embargo, este lo tomó por la cintura y lo dirigió a las afueras de la casa, justo donde el garaje se encontraba.

—No, Taehyung —se negó, moviendo su cabeza de un lado a otro mientras se intentaba de zafar del agarre ejercido por el mayor.

—Sí, Taehyung —repitió.

El portón eléctrico fue abierto, dejando ver los dos autos a la posesión de Taehyung, junto a un Audi R8 de color negro con detalles en dorados en los aros de las llantas. Un empujón en su espalda lo incentivo a avanzar, abrió la puerta con sumo cuidado y se adentró en el asiento del piloto. Anonadado observó todo su interior deleitándose con el color negro en cada detalle, acarició el volante con las palmas de sus manos y dejó caer su espalda.

—¿Te gusta? —Taehyung yacía sentado en el asiento del copiloto.

—Es demasiado, Taehyung —reprochó—. Pero no me haré el rogado.

Car Wash | KOOKVDonde viven las historias. Desc繳brelo ahora