setenta y cuatro.

562 40 3

Llegamos rápido, no estaba muy lejos de la escuela.

Nos sentamos en silencio.

Yo empecé a jugar con tu muñequera.

La estiraba y la ponía en su lugar.

Varias veces.

Estaba enojada, aún no sé por qué.

Nos tomaron la órden.

El pidió nuestros favoritos.

Y habló.

«Creo que deberíamos parar»
¿Qué?

«¿Parar qué?»

«Ésto. No creo que sea bueno para ninguno de los tres»

«¿Tres?»

«Sí, ya sabes. Tú tratando de olvidarlo conmigo, yo tratando de que le olvides y él celoso.»

No contesté.

«Nos divertimos juntos, pero a ti te gusta él, y está bien; pero no hay lugar para mí en eso»

«Él es sólo mi amigo»

«Los únicos que creen eso son ustedes»

¿Recuerdas?¡Lee esta historia GRATIS!