Capítulo 42

3.4K 277 67
                                    

Al despertar me di cuenta que ya no estaba en el lugar mágico al que Tom me había llevado la noche anterior, ahora estaba en mi cama, tapada con una manta y sin señales de él...

— ¿Y si fue un sueño? — me preguntó mi conciencia

Miré la hora y ya era demasiado tarde, corrí por mi uniforme, me lo puse, lavé mi cara y dientes, y salí de la habitación a paso rápido. Me senté al final de la clase y aún sin rastro de Tom.

                
[...]

Al terminar las clases me seguía preguntando dónde estaba Tom, comencé a dudar si en realidad había sido un sueño o no... Al llegar a mi habitación miré una carta sobre mi cama.

Lo extraño era que la cama estaba tendida cuando yo no lo había hecho en la mañana, también faltaba una de mis cobijas...

Me acerqué lentamente a la cama esperando a que no fuera una broma de ciertos gemelos y la carta me saltará a la cara...

La tomé con cuidado y la abrí, tenía la ortografía de Tom...

Sonreí solo por el hecho que me había dado una carta....

Espero te la hayas pasado bien anoche...
Tomé una manta tuya por si no te importa

Tom.

Entonces no había sido un sueño y Tom en realidad había dicho te amo... Guardé el sobre en un lugar seguro y me puse ropa cómoda...

Quería hacerle el mismo detalle así que me senté en el escritorio de madera, encontré un poco de tinta y una hoja...

Comencé a escribir;

Gracias por hacerme pasar una linda noche, y gracias por estar conmigo...

                   
— ¿Sería demasiado si le pusiera un te quiero? — pensé dudosa

Al final me decidí que no, quizás se sentiría incómodo... Puse mi inicial al final y sellé el sobre...

Salí de mi habitación esperando no ser vista por nadie, miré el pasillo y estaba vacío, comencé a caminar a paso rápido pero sin hacer ruido.

Cuando estaba en la puerta de la habitación de Tom, hice un movimiento con mi varita apuntando al seguro.

Éste se abrió y la puerta también, entré y no estaba Tom por suerte, y en la cama de Tom estaba la cobija que me faltaba...

Cuando deje con cuidado la carta en la cama, estaba a punto de salir y Tom apareció de la nada...

— ¿Creés que puedes entrar a mi habitación sin decirme? — Preguntó con una sonrisa mientras se acercaba a mi y yo retrocedía por los nervios.

— Solo venía a... — me quedé en silencio un rato — a verte... — Sonreí tratando de verme convincente...

— ¿Se te olvida que yo también sé leer mentes? — me miró de arriba a bajo

— Pero Mattheo dij... — me interrumpió

— Mattheo es un imbecil, él lee mi mente y yo la de él, así de sencillo — Rodó los ojos y se sentó en su cama

-  -  - 𝙈𝙞 𝙖𝙘𝙤𝙨𝙖𝙙𝙤𝙧 -  -  -Donde viven las historias. Descúbrelo ahora