Capítulo 7

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Estaba regresando a mi habitación, recién había ido a retirar la hoja de mis horarios de clase, para el día de mañana, cuando siento que me agarran del brazo y me meten a un cuerto totalmente oscuro.

Encienden la luz y veo la cara de tres chicas que reconocí inmediatamente.

Christina y sus amigas.

-¿Qué les sucede?-intente salir de lo que parecia ser la habitación del conserje, pero Christina me detuvo dándome un empujón. -¡Oye!-le grite parandome.

-Cállate, o te las veras conmigo-las amigas me volvieron a tirar en el piso y me taparon la boca con un pedazo de cinta. -Ahora, solo vengo a dejarte claro una cosa-se corre su pelo rubio teñido hacia un lado y se agacha hasta estar a mi altura. -Alejate de Cameron o no te gustará lo que te pase a ti o a tu amiguita-me parece ver un reflejo rojo en sus ojos, pero descarto ese pensamiento.

*De seguro estoy volviendome loca*

Salen las tres cerrando la puerta con pestillo y dejandome sola ahí dentro.

Me levanto del suelo rápidamente y me saco la cinta de un tirón sintiendo gusto a hierro en mi boca.

Mala idea.

Me toco el labio y miro mi dedo viendo sangre en este.

Empiezo a golpear la puerta mientras grito pidiendo ayuda, pero al no escuchar nada, me rindo y me siento en el suelo apoyándome en una de las paredes que está en frente de la puerta.

-Esto sólo me pasa a mi...-susurro para mi misma.

A los minutos escucho pasos del otro lado de la puerta y me levanto de un salto.

Comienzo a golpear la puerta nuevamente y en tan sólo segundos esta se abre dejandome ver a Cameron mirandome confundido.

-¿Qué hacias aquí dentro?-pregunta aun confundido.

No respondo nada y observo que lleva una de sus manos a mi rostro y me toca el labio, retrocedo, pero al hacer esto tropiezo con un trapeador y cierro los ojos con fuerza.

*Eres una idiota Bianca*

Siento sus manos rodear mi cintura como hoy en la cafetería y abro los ojos.

-¿Te encuentras bien?

Asiento con la cabeza mientras miro cada facción de su rostro.

Es imposible no quedarte mirándo cada parte de el, es como si tuviera algún tipo de imán que hace que toda tu atención se ponga en esos ojos tan llamativos.

Veo como sonrie y se separa de mi soltandome.

-Gracias.

-No hay de que-habla sin sacar su sonrisa de sus labios.

Los ruidos de unos tacones chocar contra el piso hace que los dos giremos a ver a un costado.

*Ay no, no otra vez*

Christina me miraba con odio, como si quisiera asesinarme, mientras caminaba hacia nosotros haciendo sonar sus tacones exageradamente.

-Hola Cam-dijo una vez al lado de Cameron.

No lo dejó responder ya que lo tomo de la camisa y lo besó apasionadamente.

La verdad es que al principio me sorprendió y sentí un dolor de estomago horrible y a la vez algo de... ¿Enojo?

Pero decidí alejarme de ahí sin decir nada en el momento en que empecé a sentirme demasiado incómoda.

(...)

Internado De Vampiros Y Lobos ¡Lee esta historia GRATIS!