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Los rayos del sol iluminaron su rostro, sus párpados se fueron abriendo poco a poco, pestañeó varias veces para adaptarse a la luz, sonriendo porque hoy sería un día soleado y no haría tanto frío como las últimas dos semanas que llevaba en este mundo

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Los rayos del sol iluminaron su rostro, sus párpados se fueron abriendo poco a poco, pestañeó varias veces para adaptarse a la luz, sonriendo porque hoy sería un día soleado y no haría tanto frío como las últimas dos semanas que llevaba en este mundo.

Se sentó sobre la cama, estiró su cuerpo y bostezó, para seguidamente ponerse de pie, pues le incomodaba que su garganta se sintiera tan seca. Se metió al retrete tenía la necesidad de orinar, lavó sus manos y luego su cara.

Salió de la habitación, todo estaba en silencio, tenía una sed terrible, sin embargo sus pasos se detuvieron cuando al estar dentro de la sala, observó a un hermoso alfa durmiendo en el sofá. Jungkook no pudo evitar no mirarlo mientras dormía, se acercó hasta estar cerca de él, observó a Taehyung en completo silencio, su cabello azabache se miraba tan sedoso y suave, al igual que su piel un poco pálida, parecía un gato blanco, ahora que lo tenía tan cerca pudo ver lo largas que eran sus pestañas, sus labios delgados y finos se miraban tan apetecibles.

Jungkook no era consciente del rubor en sus mejillas, no, el estaba tan entretenido admirando y observando a escondidas a su mayor, de pronto un recuerdo llegó a su cabeza, ya había visto a Taehyung, si, estaba seguro que era él.

Antes de que llegara a este mundo, cuando aún vivía con sus tios soñó con él. Ahora entendía porqué su rostro se le hacia tan familiar, lo que no entendía era él porque había aparecido en sus sueños, quizá era un indicio del destino, quizá la diosa Luna le estaba mostrando al hombre que lo protegería y amaria.

Atrapó su labio inferior entre sus dientes, ahora que había estudiado o mejor dicho leido sobre el omegaverse, entendía que Taehyung era su alfa, su pareja y predestinado, pero era vergonzoso, apenas habian pasado dos semanas desde que lo conocía, se sentia inseguro. Taehyung lo trataba bien y su delicado trato lo hacia sentir cosas que jamás habia sentido, quizá deberia ignorar el miedo, y dejarse llevar por las nuevas emociones.

Además su animal interior se volvía loco cada vez que tenía al alfa cerca de el, Taehyung le dijo que era normal, que incluso el de él se ponía inquieto, y eso se debía a que sus lobos tienen una especie de conexión, al ser almas destinadas se reconocian como pareja, y se llamaban inconscientemente.

Otra cosa era su olor, le encantaba y siempre lo tranquilizaba, ese aroma a menta, café y coco, tenia algo atrayente, algo que tanto el animal como al humano amaban.

Su interior se sintió cálido, ansioso y nervioso, no negaba que el alfa era apuesto, más ahora que lo tenía tan cerca, era consciente del aleteo en su estómago.

— Si quieres puedes tomarme una foto – habló el alfa con los ojos aún cerrados.

Y al darse cuenta que lo habían descubierto la vergüenza se fue alojando en el interior del tímido Omega, quien debido a la impresión retrocedió y el rubor en sus mejillas aumentó a tal punto que incluso podía sentir el calor de estas.

「 omega de luz 」taekookDonde viven las historias. Descúbrelo ahora