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Richard se recuperaba poco a poco, pero aun así estuvimos un día entero sin hacer nada. Me sirvió para poder reflexionar sobre todo lo que estaba pasando. Quería que acabase esto de una vez. estaba hasrto de ver estas atrocidades. No lo soportaba más, pero la unica manera de acabar de una vez por todas es finalizando las pruebas y consiguiendo aquello que el Doctor Shane nos pidió. No teníamos ni idea de como hacerlo, ni por donde empezar. Todos nos sentamos juntos y empezamos a hablar del como sonseguirlo, pero no surgían ideas. Lo unico que conseguímos sacar como conclusion fue que si conseguimos aprender a mover objetos con la mente y crear barreras tan solo con concentrarnos puede que consiguiesemos lo que nos piden. Pero sinceramente, no es lo mismo mover algo que meterte en la mente de una persona. Procuramos ir poco a poco y en parejas. me puse con Michael.

-Recuerda Jordan, concentrate todo lo que puedas. -Me dijo.

Asentí y cerré los ojos. Supuse que cerrándolos me concentraría más. Intente visualizar como meterme en la mente de Michael. Nada. Oscuridad. Era lo unico que podia ver. Era injusto que nos pusiesen a hacer esto. ¿Como narices piensan que lo consigamos? 

-Esta mierda no funciona. -Le dije. -Paso de esto, me voy a dar una vuelta.

-¿A dónde quieres ir? -Me pregunto.

-Eso a ti no te importa. -Le dije mientras me alejaba.

-Jordan joder, no puedes irte ahora. Ven. 

-Michael dejame en paz.

Hay muchas cosas que puedo odiar, y que me digan lo que debo hacer es una de ellas. Michael me cae muy bien. Pero no soporto que me den ordenes ni que nadie se meta en mis asuntos. Tambien odiaba estar en aquel lugar. No sabía donde estabamos, pero lo odiaba. Aunque por una parte era hermoso. Los árboles eran altos y la nieve se posaba en ellos como si de pajaros se tratase. Todo parecia delicado y fragil. Aquel panorama blanco, a su forma, era precioso. Me hubiese gustado estar en aquel lugar pero en distintas circunstancias. Mi caminata fue larga, hasta que me encontre con una serie de personas. A unos metros pude ver a los Próximos. Su grupo se había reducido. Ahora eran tan solo seis personas. Entre ellos estaba aquel chico que me contó lo de los Ardientes. Tambien vi a los dos chicos que acompañaban a aquella chica que supongo que no sobrevivió a tal brutal choque contra los árboles. Pensé en todo lo que nos habían hecho y en lo que intentaron hacernos. Sabía que vengarme de ellos no seria una buena idea. Pero me daba igual. Por una vez quería ser yo quien se divirtiese. Avancé unos metros detras suyo. Alcé la mano, y mentalmente, moví unas piedras que estaban ahi. 

-¿Habeis visto eso? -Dijo un chico.

Nadie lo había visto, así que continué. Creé delante de un chico pelirrojo una barrera y se estrelló contra ella. Todos se dieron la vuelta para fijarse en el chico. 

-Algo esta pasando. -Dijo el que parecia ser el jefe del grupo. 

-Ya lo dijo la mujer del olograma.

¿Una mujer? Pensé que el que se les aparecería seria el Doctor Shane.

-Aquella zorra solo quiere matarno. pero no lo conseguira. Iremos a por los Infractos y acabaremos con esto. -Dijo el lider.

-No se que pasa, pero esto no me gusta.

Me concentré y intenté tirar un árbol. Lo conseguí. El árbol cayó delante de todo ellos. Tiré dos más, lo cual consiguió que me empezase a marear del esfuerto.

-Salgamos de aquí corriendo. -Dijo una chica.

Cuando fui a gastarles mi ultima broma algo sono sobre nuestras cabezas. Una especie de cañonazo. Empezaron a sonar muchos y miré hacia arriba. De la parte superior del campo de fuerza salian unas ondas rojas. Empecé a notar calor y más calor. Me cayeron unas gotas de agua. Empecé a observar lo que me rodeaba. La nieve se estaba derritiendo. Lo que antes era un paraiso nevado y blanco, ahora era verde. Era tan primaveral que nadie diria que hace tan solo unos segundos estaba todo nevado. Se notaba el ambiente muy calido y ya no hacia el frio de siempre. Podias notar que la temperatura había ascendido. El calor empezaba a ser exagerado, así que me quite el abrigo que llevaba. Los cañonazos dejaron de sonar y las ondas rojas desaparecieron. Cuando me giré para ver a los Próximos, ya no estaban. 

Volví junto a mi grupo. todos estaban comentando la desaparicion de la nieve.

-Dios mio, pedazo de gilipollas, pensaba que te había pasado algo. -Dijo Michael mientras me daba un abrazo.

-No te ibas a librar de mi tan facilmente.

Despues de reunir a todos, les conte mi encontronazo con los Proximos. Ocurrió justo lo que me esperaba.

-¿Tú eres tonto verdad? -Me dijo Talia. -Podrian haberte matado. Eras uno contra seis.

-Pero estoy bien ¿no? -Dije. -Al menos he consehuido informacion.

-Inservible. Si, se les apareció una mujer, pero eso no es nada.

-Si es algo. Esa mujer no tendria el cargo tan alto que tiene el Doctor Shane. A los Próximos no les a pedido que desarrollen ninguna clase de prueba adicional.

-¿Y? -Dijo Paula.

-Y que nosotros somos los importantes. Sea quien sea el que controla toda esta mierda, nos necesita para sus experimentos estupidos y sadicos. No lo veis. Somos importantes para ellos. Nosotros ya casi hemos dejado de correr peligro. Pero ellos no. -Señalé a los Ardientes. -Tenemos que llegar cuanto antes a la cima o sino puede que intenten acabar con ellos. Debemos llegar cuanto antes a la cima. Nos espera algo malo. Pero debemos asumirlo.

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