Jungkook y Taehyung se odian a muerte. Ambos viven juntos hace un año ya que ninguno puede costear un departamento solo así que se convierten en compañeros de cuarto. Desde el primer día que se vieron se generó una rivalidad tonta y sin fundamentos...
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Despertó porque el cuerpo a su lado se removió, intentando ponerse de pie, pero él se lo impidió abrazándolo aún más fuerte.
— Necesito ir al baño — se quejó el pelinegro — Jungkook, me voy a orinar en la cama.
Con disgusto lo dejó escapar, Taehyung salió corriendo hacia el baño, abrió los ojos justo a tiempo para verlo desaparecer desnudo. Se quedó mirando el techo unos minutos recordando todo lo que había sucedido la noche anterior, había sido simplemente increíble, lo calificaría como la segunda mejor noche de su vida. La primera fue su cena de graduación.
Cerró sus ojos sonriendo, sintió el agua de la ducha sonar y se relajo tanto que volvió a dormirse hasta que sintió como su novio le lanzaba un cojín — Despierta, tenemos que ir a ver a los niños.
Obvio no olvidaba a sus niños, al abrir los ojos se dió cuenta de que el menor ya estaba vestido.— Deberías haberme dejado ducharme contigo.
— Quizás en que hubiera terminado esa ducha — murmuró en respuesta. Se puso de pie y caminó hacia él para darle un pequeño beso en la boca, cosa que el pelinegro recibió gustoso.
El rubio asintió por la seriedad en la voz del menor. Se ducho rápidamente relajando sus músculos y se vistió. Su novio estaba sentado en la cama jugando con sus manos, estaba nervioso lo pudo notar.
— ¿Que pasa, mi amor? — preguntó sentándose a su lado, pasando sus manos por la cintura del otro para abrazarlo.
— Jungkook... no usamos condón — le recordó. El ya había pensando en eso, se había regañado también por haber olvidado ese gran detalle.
— Lo sé.
— Tu sabes que... podría... yo podría — no podía decir la palabra por lo nervioso que se encontraba.
— Embarazado, lo sé — dió pequeños masajes en su espalda para relajarlo.
— ¡Y lo dices como si no importara! Nosotros ya tenemos tres bebés y no sé cómo sería tener otro. Me gusta prestarle atención a los niños, un bebé necesita mucho tiempo — se quejó escondiendo su cara en el cuello del rubio.
— Si podemos con tres, vamos a poder si son cuatro, estoy seguro. Pero no quiero que te preocupes por eso, no te voy a dejar solo pase lo que pase — intento reconfortarlo.
— Quiero que compremos una pastilla del día después — pidió.
— Está bien, como tú quieras — beso su frente.
— No quiero que pienses que no quiero tener un bebe tuyo, por favor — se escuchó triste. Jungkook sonrió acariciando su espalda.
— No pienso eso, mi amor. Tu decides todo, tienes el control y poder sobre tu cuerpo. Además yo ya tengo tres bebés que también son tuyos.