40. Futuro

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CAPÍTULO 40 (FINAL)

Ya habían pasado algunas semanas desde que entré a la universidad, y por el momento todo iba genial. Con Ivy nos habíamos acercado mucho más y un día que nos encontrábamos almorzando en la cafetería habíamos conocido a un chico llamado Kyle. Al principio pensábamos que le gustaba Ivy y por eso se había acercado, pero luego descubrimos que era gay y que tenía un novio que iba en un año superior. Desde ahí siempre en los tiempos libres estábamos los tres juntos, a veces nos tocaban algunas clases juntos, pero si no, siempre nos encontrábamos en la cafetería o por los pasillos. 

Las clases iban bien, los primeros días me sentía algo perdida, ya que aún debía acostumbrarme al ritmo de las clases. Pero al ir pasando las semanas, logré ponerme al día y algunas tardes estudiábamos en la biblioteca con Ivy lo que nos había costado aprender un poco más.

Con Evan, a pesar de no estar tan lejos, no nos habíamos poder ver tan seguido como antes, él también tenía clases en su universidad y al ir en tercer año ya tenía muchas más responsabilidades que yo, por ende estudiaba mucho más. Así que lose fines de semana aprovechábamos de vernos y él se quedaba en mi departamento.

Pero había un pensamiento rondando en mi hace algunos días, y necesitaba decírselo ya.

Ese viernes después de la última clase de ese día, salí corriendo del edificio porque sabía que él me estaba esperando ahí afuera. Apenas lo vi con su gran sonrisa me lancé a sus brazos y él me cargo mientras me abrazaba. Enseguida su aroma invadió mis fosas nasales y todo mi ser se sintió completo.

Lo había extrañado demasiado.

Llegamos hasta mi departamento y desde que subimos por el ascensor no habíamos despegado nuestros labios el uno del otro. Abrí la puerta lo más rápido posible y deje la llave sobre la mesita de la entrada. Evan la cerró con fuerza detrás de mi para luego tomarme por la cintura y pegarme a esta misma sin dejar de besarme con fuerza. 

Sus manos comenzaron a recorrer mi cuerpo con desesperación, acariciando cada centímetro. Tomé su camiseta y se la quite, esta ya me estaba estorbando un poco. La lancé lejos de ahí y observé con deseo su cuerpo. Sus hombros eran anchos y sus brazos fuertes, se notaba a lo lejos que hacía ejercicio. Su abdomen estaba marcado, pero tampoco era algo tan exagerado.

Lo cual me encantaba.

Mis dedos se deslizaron por todo su torso, este se encontraba ardiendo. Evan me observó y pude notar como sus pupilas se dilataban, oscureciendo su mirada. Me acerqué y llevé mis labios a su cuello repartiendo algunos besos húmedos. La respiración de Evan comenzó a sonar más pesada y la mía cada vez se aceleraba más.

-Echaba de menos esto -dijo en un susurro-

-¿Ah sí? -me separé de él para observarlo-

-Sí -su voz sonó ronca-

Tragué saliva -¿Qué más echabas de menos? -pregunté con la intención de provocarlo-

Él sonrió -¿Prefieres que te lo diga, o qué te lo muestre?

Las piernas me comenzaron a temblar de solo imaginarlo -Creo que ya conoces la respuesta.

Evan al instante me tomó por las piernas para que estas quedaran rodeadas en su cintura y me llevó hasta mi habitación mientras me besaba con fuerza, sus dientes agarraron mi labio y tiró de este mientras gruñía sobre él. Al llegar a mi cuarto me dejó sobre la cama sin dejar de besarme, luego quitó mi camiseta con rapidez y comenzó a besar mis pechos, de vez en cuando tiraba de ellos logrando que me retorciera de placer.

Fue bajando lentamente hasta llegar a mis piernas, una vez ahí desabrochó mi short y lo dejó caer. Acarició mis muslos mientras los apretaba y llevó su boca hasta mi entrepierna, donde me besó por encima de las bragas. Después tomo esta con sus dientes y las bajó con desesperación. 

Aprendiendo a amarDonde viven las historias. Descúbrelo ahora