POV, Christian.

Me despierto sobresaltado, mierda mis hijos, al menos ya tengo un poco más de fuerzas, pero mierda mis hijos tenía que  esperarlos despierto pero me quede dormido, mierda, mierda..

Miro hacía el reloj que hay en la mesita, son las 10 de la mañana, mierda el trabajo, porqué carajos Ana no me despertó, mierda la furia está creciendo en mi interior, pero todo se desvanece cuando miro al lado de mi cama, no me había dado cuenta que mi princesa estaba ahí, jugando con su peluche, que al sentir mi mirada, me mira directamente a los ojos, gris contra gris, me da una sonrisa, que hace desvanecer toda la ira las preocupación, siento el impulso de cargarla y besarla, pero mierda estoy completamente desnudo.

Salgo de las sábanas, y me pongo el bóxer que está tirado en el piso, me pongo mi pantalón pues no tengo nada de ropa aquí, aparte de la que traje puesto, ya con pantalón con mi princesa.

Me pongo delante de ella, y Phoebe me sonríe y extiende sus manos la cargo y la recuesto en mi torzo desnudo, recuesta su mejilla en mi pecho sobre las jodidas marcas, antes tenía miedo que no podría soportar cargar a mis hijos, pero a la mierda todo, me encanta cargarlo, me encanta sentir su tacto, me encanta ser padre.

Le besó suavemente su cabecita, y ella instantáneamente me besa el pecho, como me encanta cargar a mi princesa, levanta la vista y al verme me mira ceñuda.

-¿Qué pasa princesa?.- le preguntó al ver que no para de verme con el ceño fruncido como si le molestara algo, ella me toca mis mejillas, y luego mi mandíbula, por mi barba .- ¿Te molesta la barba de papi?..- ella me sonríe y asiente.

Le sonrío la recuesto en la cama y le comienzo a pasar mi barba por su barriguita jugando, ella comienza a reírse, mientras me agarra del cabello jalándolo para que pare, yo sigo jugando con u barriguita, luego de un momento le doy un besito en la barriguita, y nuevamente paso mi barba por su barriguita.

-Papi, no.- me dice y yo paro instantáneamente, la miro a los ojos y le sonrío pero ella me mira ceñuda.

-¿Te has molestado con papi?.- le preguntó mientras me recuesto al lado de ella, ella sólo asiente y me mira aún más ceñuda, ay mi princesa gruñona.- ¿Qué puedo hacer para que perdones a papi?.- le beso la mejila, y ella se encoge de hombros ignorándome, la sujeto y la siento sobre mis abdominales, a mí princesa le encanta saltar ahí.-¿No quieres saltar sobre papi?.-  ella me mira por un momento y me saca la lengua no puedo evitar soltar una carcajada, pero ella sigue mirándome ceñuda, se baja de mi vientre y comienza a gatear poniéndose de espaldas a mí agarra su peluche, mierda mi princesa es tan gruñona.

Rodeo la cama y me pongo de cuclillas en el piso delante de ella estando a la misma altura pues ella está sobre la cama, me mira a los ojos gris contra gris.- ¿Haber sigues molesta pequeña gruñona?.- ella asiente y me lanza su peluche a la cara, suelto una carcajada y mi pequeña frunce el ceño aún más .- ¿por cuánto tiempo vas a estar molesta con papi?.-

-Toa la vida.- me dice balbuceando pues todavía está aprendiendo a hablar.

-¿Y no puedo hacer nada para que me perdones?.- me pongo serio, y ella también lo hace y ella niega con la cabeza.-¿Y si te compró más peluches?.- se le iluminan sus ojos grises al escuchar de los peluches, y asiente con la cabeza.-Te voy a comprar muchísimos más peluches ¿Ahora si perdonas a papi?.- ella se lo piensa un momento y se lanza a mis brazos, yo instintivamente la rodeo con los brazos, me da un suave beso en la mejilla, creo que eso es un sí, mi pequeña gruñona e interesada, me rio para mis adentros.- Ahorita sí que ya perdonaste al tarado de tu papi.- le digo con una sonrisa, y se me ocurre algo..-Porqué princesa todos los hombres son unos tarados, cuando seas grande como mami mantente alejada de todos, los únicos hombres que tienen que haber en tú vida son papi y Teddy ¿Entendido?.- bueno y los mellizos que no sabemos si son hombres o mujeres, pero seguramente será un hombre y una mujer, mi princesa me mira a la cara sin comprender nada.- Luego me entenderás a lo que me refiero.- le beso la frente y ella se recuesta en mi hombro.

Siluetas de Cincuenta Sombras - A. Grey.-¡Lee esta historia GRATIS!