Capítulo 2.

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Me arreglé un poco antes de abrir, era Sacha, mi ex-novio, aún me resultaba muy dificil llamarle así.

Con él fue todo una preciosa casualidad, habíamos coincidido en el circuito de Australia hace 4 años, yo estaba con mi hermano y él estaba con el suyo y con su padre, el gran Alain Prost.Ese fin de semana no nos parábamos de mirar, pero nadie se atrevió a decir nada.Cuando empezó la universidad allí estaba él; con ese pelo castaño claro y eses ojos verdes que enamoraban a cualquiera por no hablar de la sonrisa que le salió al verme allí, a metros de él, pudo haber iluminado el mundo entero.

Al mes siguiente, sin más demora, acabamos saliendo, duramos tres años y medio, nuestro mundo se basaba en puro románticismo, ahora, solo nos queda una gran amistad y cariño el uno por el otro.

-Wolfie, venía a despedirme.-dijo apoyado en la puerta, su cara transmitía tristeza.

-Te voy a hechar mucho de menos.-y era verdad, Sacha Prost era como parte de mi vida, una pieza indispensable del puzzle de mi vida, un gran hermano mayor.

Le abracé muy fuerte y el me respondió con un beso en los labios.

-Sa...sacha.-dije separándome un poco de él.

-Lo siento Wolfie, lo siento.-miró al suelo avergonzado.

-No te preocupes.-elevé su mentón y le dediqué una sonrisa.

-Bueno, entonces...-bajo la mirada para luego volverla a levantar con una gran sonrisa. -¿¡Qué te parece noche de videojuegos con tu chico favorito!?-gritó señalándose.

-Veo a mi hermano mañana, no esta noche-bromeé.

-¿Si no?-elevó una ceja.

-Es broma idiota.

-Ya lo sé, me adoras, si soy un amor, ya verás, hechamos una partida al Fifa...-dijo mientras encendía la televisión.

-Supongo que no es optativo-dije cogiendo el mando que me acababa de lanzar.-Solo un rato eh, mañana madrugo.

-Que si pesada, que te sientes,¿Jugamos un Real Madrid-PSG?-dijo eligiendo equipos con el mando.

-Me pido la Real.-dije como si pareciese obvio.

-Que empiece el partido nena,¿Preparada para perder?

-¿Preparado para ser humillado ante toda europa?.

El tiempo con Sacha se me pasó absolutamente volando, en un acto reflejo miré el reloj y me quedé de piedra,era muy tarde.

-¡Saaachaaa! Son las dos de la mañana, tienes que irte, oh dios, que tarde es, después le voy presumiendo a mi hermano de que soy responsable-dije apagando la televisión, Sacha me maldijo en francés, porque estaba a punto de ganarle al Chelsea.

-Juuliet por el amorr de dios,a esta hora mis compañeros de piso estarán haciendo se todo menos algo bueno.-dijo mirándome con una sonrisa.Yo seguía sería.Me hizo un puchero.

O dios mio.

Sacha era jodidamente adorable cuando hacía pucheros.

Irresistible.

-Vaaale, te puedes quedar.-rodeé los ojos y me levantó de la emoción.-La habitación de mi hermano esta al fondo a la derecha.

-Casi cuela.-me miró divertido.

-Casi.

-Buenas noches preciosa, si cambias de opinión ya sabes donde encontrarme-me dio un beso en la megilla.

-Vete antes de que me arrepiente.-me reí mientras veía como se iba poniéndome carantoñas raras.

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