Capitulo 26 ღ

348 19 1

-¡Lo siento, lo siento! – Dice el dejando de reír un poco, se echa hacia atrás con una sonrisa plasmada un su cara completamente roja – Eras la única chica en todo el lugar que estaba leyendo un libro erótico,  tenía una camiseta de los Guns And Roses y botas de hebilla, era como un gran cartel que decía “Odio a Justin Bieber y cualquier música pop que exista”

-Bueno idiota – Digo, sonrojándome un poco – Me gusta cualquier clase de música, obviamente- Él se ríe, volviéndose a colocar en su lugar a mi lado.

-Bueno, de todas maneras, está bien que te gusten esos libros, yo también los leí – Él se encoje de hombros y me sonrojo fuertemente sin poder evitarlo – Oh – Vuelve a reír a carcajadas, echando su cabeza hacia atrás al ver mis mejillas completa y totalmente rosadas.

-No te creo  - Murmuro, mirando a los chicos bailar para evitar mirarlo a él.

Demonios, esto es vergonzoso.

-¿Cuarto rojo del dolor? ¿Fustas? ¿Audi? ¿Vain…? – Tapo su boca con mi mano antes de que mis mejillas exploten.

-¡Esta bien, te creo, te creo! – Digo riéndome, él se ríe contra mi mano.

Quito mi mano, sin poder evitar rosar un poco sus labios.

Son tan malditamente suaves.

Olvídalo.

Lo sé, lo sé.

-De todas maneras, ¿Cuál es tu libro favorito? – Pregunta, observándome con ojos curiosos.

Uh.

-Pues, todos son mis favoritos – Le sonrió un poco.

-Tiene que haber uno que te guste más que cualquier otro, vamos, piensa un poco – El me empuja juguetonamente con una sonrisita.

-Bueno… - Recuesto mi cabeza hacia atrás en el sofá para pensar un poco, pero recuerdo que el brazo de Justin se encuentra allí, así que vuelvo a levantarla, él sonríe, tocando mi cabeza suavemente mientras la empuja hacia atrás de nuevo, recostándome en su brazo, mete su mano en mi cabello y empieza a jugar con él.

Demonios, sapos y culebras.

-Esta esta saga sobre un ángel caído que acosa a una chica pelirroja, ya sabes, chico malo consigue a chica buena que se vuelve ruda, sí, creo que definitivamente es ese – Lo miro sonriendo y sintiéndome relajada, su mano juega con la parte de atrás de mi pelo.

Alguien debería decirle al chico que en cuanto alguien toca mi cabello, soy papilla.

-Chico malo, ¿Eh? ¿Te gustan los chicos malos? – El me da una sonrisa ladeada que debería ser ilegal en su rostro.

Me encojo de hombros, tratando de parecer indiferente.

-Los tatuajes y las motos son mi debilidad – El alza sus cejas sorprendido.

-¿Tienes un tatuaje?

Qué más quisiera.

-Por supuesto – Asiento, sonando completamente segura.

-¿Puedo verlo? – Pregunta, su mano se detiene en mi cabello.

Entrecierro mis ojos hacia él.

-Por supuesto que no, está en una parte privada de mi cuerpo que el mundo aún no conoce.

El abre los ojos aún más sorprendido.

-¿Y qué es?

Yo sonrió con suficiencia antes de responder.

-Es una frase – Hago una pausa de unos segundos mientras él me mira expectante, obviamente esperando que le diga que es mi falso tatuaje- Dice “Solo los chicos malos pueden ver este tatuaje”

Justin parpadea un par de veces antes de echarse a reír.

-¡Bueno, a la mierda! – El grito molesto de Ryan hace que Justin saque la mano de mi cabello de golpe - ¡Me rindo, maldición, no puede ser! – Justin y yo estallamos en carcajadas burlándonos de Ryan mientras este se tira en el sofá a un lado de Justin con los brazos cruzados sobre su pecho como un bebe.

-Ustedes, par de perdedores, nos deben a mi chica y a mí una pizza extra grande de peperoni y queso – Dice América, parada frente a nosotros con las manos en sus caderas y una sonrisa triunfal sobre su hermoso rostro.

-No, no, esta es la revancha, joder – Exclama Justin, su rostro tornándose serio mientras se levanta de mi lado para quedar al de Mare.

-¿Estás pensando lo que yo, amigo? – Dice un Ryan aún más serio.

Okay, mucho drama.

Justin asiente hacia el antes de pararse frente a mí.

 –Te reto, Castor, malditamente te reto, si pierdes, América y tu harán cualquier cosa que queramos, y si yo pierdo haremos lo mismo, ¿Trato? – Justin levanta su mano hacia mí, sus ojos competitivos mirándome fijamente.

Miro a mi mejor amiga con una sonrisa en mis labios, ella asiente hacia mí, dándome ánimos, estrecho la manos con  Justin, sabiendo que esto será pan comido.

La única persona en este mundo que podía ganarle a Mare en el Just Dance era yo.

Belieber Dream ღ {JustinBieber} ©¡Lee esta historia GRATIS!