Tú sabes, entabla una relación con la DUFF, y todas sus amigas sexys serán tuyas.

Lo odiaba.

Esa maldita palabra se había quedado grabada en mi memoria desde que estábamos en primer año, cuando un chico lindo se había acercado a hablar conmigo, llamándome DUFF, le pregunte por ello, y al darse cuenta de que ninguna manera iba a dejar que se acercara a mi mejor amiga, me lo explico de la manera más amable posible.

Sí, claro.

-Voy a hacerte este favor, Jenny, para que no creas que todos los que se acerquen a ti quieren acostarse contigo – Dijo el chico Landong mientras se encontraba enfrente de mi – Eres la DUFF, ¿Entiendes lo que es eso? – Murmura el, su rostro molesto mirándome fijamente – La amiga fea y gorda – Él sonríe amargadamente hacia mí – Cada chico que comience a hablarte solo tiene un  solo propósito, nena, y es llegar al culo caliente que es tu mejor amiga – Y con un guiño molesto, desapareció de mi vista.

Maldito Andrew Landong.

Después de cuatro años, aun sabía cómo joder mi mente.

Jamás me había preocupado nunca por verme bien para un chico y no creo que eso llegue a pasar, jamás tuve una cita ni nada parecido, así que ese apogeo que empezaba cuando faltaban unas dos horas para que Mare saliera con un chico nunca me había pasado a mí.

Quiero decir, ni siquiera me habían besado.

Totalmente patético, lo sé.

Yo era la definición de sencillez y eso estaba bien para mí, me prometí a mí misma que nunca cambiaria mi forma de ser por un chico, nunca, jamás en la vida, si alguien va a quererme, entonces va a tener que hacerlo justo de la manera en que soy.

-Oye, Castor, ¿Estas escuchándome?

La voz divertida de Justin me saca de mis pensamientos.

-Eh…eh, ¿Qué? – Parpadeo varias veces para concentrarme nuevamente en su rostro divertido.

-Estaba preguntando acerca de cuánto tiempo piensan quedarse en la ciudad, pero estabas mirando fijamente a América y casi esperaba que rayos láseres salieran de tus ojos – Él se ríe.

Yo me sonrojo un poco, volteando la mirada a Mare que aun jugaba con un Ryan molesto y nuevamente dirigiéndola a Justin.

El me mira expectante, sus labios curvados en una pequeña sonrisa y sus ojos mieles brillantes.

-Oh, eh, estaremos al menos, unos tres meses creo, luego volveremos a casa para navidad, y partiremos a la universidad en Enero – El me mira sorprendido.

-Valla, ¿Tan rápido?

Me encojo de hombros.

-Las cosas son diferentes allá, las clases comienzan antes y los periodos son mucho más largos – El asiente, comprendiendo, sus ojos vuelven a nuestros amigos, cambio de tema antes de que bostece porque estoy segura de que debo aburrirlo un montón – Así que, ¿Cuáles son tus planes?

El fija su atención en mí.

-No tienes que responder si no quieres – Me encojo de hombros, dándole una sonrisa tranquila.

Él pone los ojos en blanco y se ríe.

-De alguna forma, sé que no iras por ahí gritando todo lo que te diga, así que puedes preguntarme cualquier cosa – El guiña un ojo hacia mí, uh – Estoy mudándome hacia aquí esta semana, hace unos días firme el contrato, así que oficialmente soy parte de Los Ángeles – El levanta las manos, haciendo una ovación hacia sí mismo y yo me rio de él.

¿Así que ahora estará viviendo en Los Ángeles?

Demonios, está mucho más lejos de casa.

-Si necesitas ayuda con las cajas, ya sabes, tienes mi numero en tu teléfono – Le guiño un ojo.

Él se ríe sarcásticamente.

-Así que, Castor, cuéntame más sobre ti, ¿Tienes un hobbie o algún fetiche secreto? – Justin pasa su perfecto y tatuado brazo sobre el respaldo detrás de mí del cómodo sofá, haciendo que mi corazón salte.

Levanto una ceja.

-¿Un fetiche secreto?

El ríe.

-Oh, vamos, todos tenemos algún fetiche realmente extraño el cual no queremos que nadie sepa, así que comienza a hablar – El me empuja un poco burlonamente.

-Está bien, uh… - Me tardo un minuto para pensar en algo que decir, ya ni siquiera recuerdo que me gusta hacer, demonios – Tengo como esta pequeñísima y ligera obsesión con los libros.

Él me sonríe.

-Apuesto a que principalmente con los eróticos, ¿Cierto? – Su mirada toma de alguna manera un aspecto sexy.

Mier…

-Pues… - Comienzo.

-¿Cincuenta sombras de Grey? – El alza una ceja hacia mi muy divertido al parecer.

Hijo de una madre.

-¡Eras tú! – Exclamo, abriendo mis ojos a mas no poder - ¡Hijo de… ¡¿Por qué no me dijiste que eras tú?!

Justin se ríe a carcajadas en mi cara, lo miro fijamente con la boca completamente abierta, Ryan y Mare aun nos ignoran felizmente mientras se agarran a golpes por la victoria en el Just Dance.

Sin poder evitarlo, golpeo fuertemente su hombro.

El simplemente sigue riendo.

-¡No es gracioso, idiota! ¡Era mi jodido sueño conocerte! – Golpeo su hombro nuevamente, más que todo porque es molesto que se esté riendo de mí.

Este estúpido, idiota, rubio teñido, cerebro de lechuga…

Belieber Dream ღ {JustinBieber} ©¡Lee esta historia GRATIS!