Parte XXXIX

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Decide

Había hablado demasiado.

Jared la miraba esperando por una confirmación, aunque en su corazón sentía que la respuesta era sí.

Lucianna no podía hablar. Buscó en cada rincón de su cabeza dónde se había equivocado pero optó por una mejor idea, buscar una forma de salir del paso.

¿y si ya dejaba todo ese lío y le decía la verdad de una vez por todas?

No.

Jared la odiaría.

¿Por qué le importaba tanto que Jared la odiara?

No quiso responder… Pero no podía dejar de pensar…

Flashback

Lucianna, 6 años

- ¿Mami? ¿dónde estás?- La pequeña Lucianna abrió la puerta de la habitación de Rafaella pero su mamá no estaba ahí. ¿por qué su mamá nunca estaba cuando ella la necesitaba?- mami- resoplo con tristeza y bajó las escaleras.

La casa de la nona Lucía era enorme. A veces le daba miedo caminar por ahí sola, sobre todo cuando estaba oscuro como en ese momento.

Lucianna había vuelto a despertar llorando y había mojado la cama del susto. No sabía por qué soñaba con un señor que discutía con su mamá, solo sabía que la aterraba y en ese momento solo quería que mamá la abrazara.

Dio un saltito al llegar al último escalón y se escabullo imaginando que era una agente especial. Tal como la que aparecía en la película que su nona y ella habían visto esa tarde. Caminó sigilosamente y escondiéndose en cada rincón, detrás de los muebles y mirando a cada lado. Era divertido. Casi se había olvidado del susto y de que su pijama favorito estaba mojado.

Se acercó a la entrada de la sala y escuchó que su mami gritaba. También la nona hablaba, y un señor. Ella no lo conocía.

Asomó cuidadosamente su  carita para ver qué estaba pasando pero no lo lograba. A gatas se acercó y se quedó escondida tras el sofá favorito de nona. Ese en el que la abrazaba mientras le contaba algún cuento y bebían chocolate. Le gustaba el chocolate.

- ¡NO FRANCO! ENTIENDELO, ELLA NO ES TU HIJA- ¿por qué mamá le gritaba al señor? ¿por qué el señor lloraba?-

-Por el amor de Dios Rafaella, déjame conocerla, déjame ver a Lucianna. Es mi hija, no me lo puedes negar- ¿su hija? Pero si su mami le había dicho que ella no tenía papá.

- QUE NO ES TU HIJA, VETE Y DEJANOS EN PAZ, ¡NO SE PARA QUE VOLVISTE! ¿ME DEJASTE POR ESA PUTA Y AHORA VUELVES POR LA NIÑA?- no, no era una niña, era su hija.

- Rafaella, amore, per l’amor di dio – la nona hablaba extraño, pero le gustaba, ese acento italiano era divertido- hazlo por Lucianna, ella merece conocer a su papá.

-ELLA NIÑA NO TIENE PADRE-

 

Lucianna se sentía mareada, y también tenía mucha pena. Sentía que su mamá no la quería, no entendía por qué. Y ahora se enteraba que sí tenía un papi, era todo muy confuso.

Retrocedió en silencio y volvió a su habitación sin que nadie lo notara.

Lloró mucho, nunca había llorado así.

Tiró las sabanas mojadas y que ya olían feo y las dejó en un rincón. El colchón estaba mojado también. Ahora se sentía mucho más triste.

A little piece of heaven, a little piece of you¡Lee esta historia GRATIS!