Una noche larga Parte 1...

POV. Christian...

Sumido en mis pensamiento voy viendo el panorama desde la ventana del coche a la casa de mis padres para la fiesta de caridad, veo cada árbol que pasa, cada niño caminando con sus padres, veo el rostro de mi campeón y mi princesa, y sigo asimilando que ahora voy a tener dos hijos más, dos pequeños más, la felicidad que siento no cabe en mi cuerpo, estoy tan feliz por volver a ser padre, no sé como mierda en el pasado reaccione tan mal cuando Ana me dijo  que estaba embarazada de Ted, en ese momento tenía miedo a ser padre, a que mis hijos no me quieran, a yo no ser capaz de quererlos, miedo a que mis hijos me toquen, pero desde que nació Ted y luego Phoebe todos esos miedos desaparecieron, me tocaron y en vez de pánico sentía un profundo amor, por su tacto tan cálido, los amos y se que ellos me aman, y ahora voy a tener dos bebes más a los que amar, y darles de todo, protegerlos, pues siempre voy a proteger a mi hermosa y amada familia....

- Un dólar por tus pensamientos.- me susurra al oído Ana, sacándome de mi ensañamiento.

-Creo que necesitarías muchos dólares.- le beso su frente.

-Bueno estoy casada con el más sexi millonario ósea puedo darme ese lujo.- me guiña un ojo, y no puedo evitar soltar una carcajada, la aprieto más a mi cuerpo, y le beso la cabeza.

-Solo pensaba en cuanto los amo, en cuan feliz me hacen mi hermosa familia, amada mía.- poso mi mano en su vientre .- Y ahora vamos a tener 2 miembros más, a los que amar y proteger.- le beso su vientre y Ana suelta un suspiro nos quedamos así hasta que Taylor detiene el auto, me acomodo en el asiento y miro hacía la puerta de la casa de mis padre... Mierda está repleta de periodista, acaso estos jodidos no pueden dejarnos en paz. Ana se queda sorprendida también al ver.

- Bueno Christian es mejor hablar con ellos.- me da un casto labio.- Relájate, lo mismo de siempre contestamos un par de preguntas y luego nos dejan en paz.-

-¿Nena estás segura?, Puedo decirle a Taylor que nos ayude a pasar.- le sugiero.

-Christian es mejor contestar sus preguntas y así nos dejan en paz al menos por unos días.- me guiña un ojo pero no me convence.- Relájate, yo contesto la preguntas tú solo preocúpate de salir sexi en las fotos.- me besa la nariz .-¿ O acaso tiene miedo señor Grey?.-

Y así salgo de la mano con mi esposa del auto, camino al matadero, ojala no hagan unas estúpidas preguntas, llegamos a unos metros de la puerta y comienzan los flashes, se acercan y comienzan las preguntas, y lo que me temía preguntas totalmente estúpidas.

-Señora Grey, hace dos días se publicaron unas fotos donde se ve a su marido en situaciones muy cariñosas con otra mujer ¿qué opina de eso?, ¿ha traído problemas a su matrimonio?.- mierda estás jodidas personas no se pueden meter en sus putas vidas, Ana me aprieta la mano, sabiendo que me estoy poniendo furioso y al sentir su tacto me relajo un poco.

-No ha traído ni un problema a mi matrimonio, confío plenamente en mi marido, se que no paso nada con esa mujer.- dice calmada, mierda como se puede controlar con está gente.

-Señora Grey y ¿sus hijos no los acompañan está noche?.-

-Señores nuestros hijos todavía son unos bebes, y no es un lugar para ellos.- contesto calmadamente, no sé porque pero parece que hablar de mis hijos me relaja un poco.

-Hoy fueron vistos saliendo del hospital ¿Se encuentran bien?.-

-Estamos perfectamente bien y felices.- dice Ana con una amplia sonrisa, seguramente recordando la noticia que nos dieron hoy en el hospital automáticamente a mí también se me dibuja una amplia sonrisa cuando nos dijeron que íbamos a tener  mellizos, todavía no proceso muy bien la idea, parece demasiado perfecto para ser verdad.

Siluetas de Cincuenta Sombras - A. Grey.-¡Lee esta historia GRATIS!