Capítulo 6: Una flecha al corazón (Parte 4)

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Kohina

Umm... ¿Donde...estoy...? 

Esta todo oscuro... esto... me resulta muy familiar... 

Este sentimiento de... 

MIEDO.

Narrador omnisciente

—Ahora... ¿Qué deberíamos hacer con la chica? —decía un hombre atractivo que iba vestido con una yukata y una espada en su lado izquierdo. Su nombre era Toru Yoshikawa.

—¿Debería matarla? ¿Violarla? O... ¿Debería torturarla hasta que no pueda mas y luego asesinarla frente a Kyouta...? —decía Yoshikawa con una mirada demente susurrándole al oído a Kohina.

—Bueno... ¿Qué tal si la vamos preparando?

—¡SI JEFE! —respondieron los aliados del hombre.

—Jumm, pero primero... te dejare inconsciente. Así sera más desesperante - exclamo Yoshikawa dejando inconsciente a Kohina.

Después de esto, los aliados de Toru Yoshikawa fueron arreglando una bodega que tenían desocupada, fueron colocando todo lo que fueran cosas como madera, paja, tela, entre otras cosas y después de que todo estuviera listo, Toru Yoshikawa personalmente se encargo de dejar a Kohina ahí y... prendió fuego.

Kohina

Este olor... es tan familiar... ¿Donde estoy ahora? Si no recuerdo mal... había un hombre... se llamaba Toru... Yoshi... kawa.

 ¿... Eh...? Este olor... huele a que algo se esta quemando...

ah... ya veo. Esto me trae muchos recuerdos... de esa noche...

-Ocho años atrás-

Siempre estaba sola. Tanto en el colegio como en mi casa. Mis padres son adinerados, tengo todo lo que un niño desearía pero a mi no me importa su dinero, desde que tengo uso de razón mis padres me han dicho que no podre tener lo que deseo, que mi futuro ya esta marcado, que intente lo que intente nunca tendré felicidad.

 Para mis padres no soy nada mas que una desgracia, una carga que se ha metido en sus vidas. Mis padres estaban casados pero solo por interés, cada uno hacia lo que se le daba la gana; papá se iba con cualquier mujer, mamá hacia lo mismo pero con hombres, aun puedo oír esas palabras...

"Ojala esa niña nunca hubiera nacido"

Esas palabras siempre resuenan en mi cabeza, lo único que podía hacer para ganarme la más mínima atención era obtener excelentes notas en todo. En el colegio yo quería tener amigos pero mis padres no me lo permitieron, me dijeron que en todo lo que debo pensar es en traer orgullo a la familia y no avergonzarlos... así y así... siempre.

Cada vez que intentaba hacer algo que una niña normal haría ellos me encerraban en un cuarto que tenían escondido de los demás, ese cuarto era oscuro, muy oscuro y estrecho por eso siempre trataba de complacerlos en lo que quisieran. Teníamos empleadas en casa pero mis padres no permitían que ellas me dieran algo que no estuviera en las normas que habían puesto, así que aunque ellas quisieran ayudarme no podían.

 Una noche, mis padres tuvieron una fuerte discusión y me involucraron en ella. Ese día era el cumpleaños de mi papá y quería regalarle un dibujo que había hecho de los tres juntos y felices en la escuela, se lo entregue pero él lo rompió y me tiro bruscamente al suelo. Mi madre, al verlo no hizo nada para defenderme sino que dejo un papel que decía "divorcio" y se fue de la casa. Mi papá lleno de ira comenzó a descargarla en mi, me jaloneaba el cabello, cogió unas tijeras y me lo corto, comenzó a hacerme cortaduras en mis brazos,  después cogió una vela, la prendió y me dijo:

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