diez

65.8K 6K 4.8K
                                        

Su mente quedó en blanco, su cerebro estaba trabajando a todo lo que su capacidad le permitía para descifrar las palabras de Jungkook

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Su mente quedó en blanco, su cerebro estaba trabajando a todo lo que su capacidad le permitía para descifrar las palabras de Jungkook. Se quedó mirando a la nada, mientras las palabras daban vueltas en su mente; Me gustas. Ocho letras que seguían dando vueltas en su confundida mente.

¿Había escuchado bien? ¿Estaba soñando? ¿Era una broma? De entre los dos, el rubio siempre había sido el más directo, pero aun así le sorprendió la facilidad con la que esas complicadas palabras habían salido de su boca.

- Si me vas a rechazar, hazlo amablemente, porque tengo corazón de pollo - dicho esto, el chico escondió su cara entre sus manos, como si temiera de su respuesta.

- No te voy a rechazar - respondió rápidamente. Su boca actuaba por voluntad propia. El rubio levantó su cara y lo miró ilusionado, como un cachorrito al que se le ofrecía su juguete favorito, o un paseo por el parque.

- ¿Entonces...?

- Aún lo estoy procesando ¡Cómo me dices esas cosas así nada más! - gruño. Se sentía tan avergonzado y confundido que no sabía cómo actuar.

- ¿Y cómo quieres que te lo diga? - cuestionó.

- Que se yo, con indirectas quizás - se encogió de hombros avergonzado.

- ¡Pero si me la paso diciendo indirectas! Y tú nunca las entiendes - se quejó el rubio, pudo sentir la angustia en su voz.

- No es que no las entienda, solo las ignoro, porque nunca se si me estás jugando una broma - bufo Taehyung desviando su vista. La seriedad de la conversación se iba perdiendo a medida que avanzaba, como todas las charlas que tenía con el rubio.

- No estoy jugando, ya te dije, esto que siento es de verdad - el chico se aseguró de que lo mirara a los ojos mientras hablaba. Pudo notar la sinceridad, tanto en sus palabras como en su mirada, y eso hizo que su corazón comenzara a latir a toda velocidad. Aunque estuviera totalmente seguro de sus sentimientos por Jungkook, el ser correspondido era algo que no esperaba, por lo que no sabía cómo manejar sus sentimientos y acciones ahora que el rubio había confesado sus sentimientos.

- ¿Me vas a rechazar? Dime para empezar a llorar - se quejó el rubio. Quiso golpearlo por siempre bromear en situaciones como esas.

- Ya te dije que no lo haré.

Jungkook dejó escapar un suspiro demasiado exagerado. Así era el rubio y esas pequeñas cosas eran las que volvían loco a Taehyung, no sabía si estaba loco de amor o loco de fastidio, quizás era una mezcla de las dos. El chico siempre sabía cómo hacer que una situación dejará de ser incómoda, sus frases podrían tener múltiples interpretaciones y sus gestos, sonidos y expresiones siempre terminaban quitándole la seriedad a sus conversaciones. Si, le volvía loco su sarcasmo, sus bromas, su comportamiento, sus risas, sus gestos exagerados, sus imitaciones, sus comentarios, todo Jungkook lo volvía loco. Pero estaba comenzando aceptar que todo eso que lo volvía loco también lo tenía profundamente enamorado.

padres ♥︎ Kookv [ Adapt ]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora