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Capítulo 6

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El atronador ruido del despertador bombardeo mi cabeza sacandome de mi dulce sensación post-orgasmica.

Abrí mis ojos perezosamente y deje caer mi mano sobre el despertador cesando el ruido que ponía en entredicho mi cordura matutina, girandome entre las sabanas palpé el vacío reinante a mi lado, Anthony no estaba? Me incorpore tapando mi desnudez, como queriendosela ocultar al sol para que no padeciera envidia, mis ojos recorrieron la habitación y se posaron sobre almohada.

"Buenos días princesa vainilla. He salido a currar a las 2, bonito 2-1, me debes el desempate, ya nos vemos el jueves en el trabajo, cualquier cosa tienes mi numero..
Un besazo

Yacía escrito sobre un papel que con su blanco alteraba mi adormilada mirada, era perfecto, sin resaca ni coñazo del día despues, armada con algo de energía me puse una camiseta de negra y unas bragas rojas de encaje impregnadas en un olor a suavizante que me embelesaba.

Acariciando mi melena en toda su largaria deshacía nudos mientras me dirijia a la cocina... Las 15:30, en una hora y cuarto tendría que salir a la universidad, que pereza. Tome el móvil entre mis manos y abri la nevera mientras miraba mis whatssaps. Saque leche y me la serví en un vaso, añadi café y puse dos tostadas a hacer... Desayunando a las 3 de la tarde, como no, típico en mi. Me senté sobre la encimera al lado e la tostadora mientras leía mis mensajes, la gran mayoria de las chicas del grupo "black diamond" dormían, salvo mi querida Lusi que como no, salio a escudriñar en mi noche.

-Hey trabajadora a largo plazo, como fue ayer?
-Je... Muy bien
-Hum hum, me lo esperaba, siendo Anthony...
-Y tu? Nada especial?
-Que va, me fui a casa de mi novio a hablar con el porque se puso a las 4:00 a molestarme y controlar donde estoy y con quien
-Joder... Puto paranoias
-Ya ves
-Y que hablasteis?
-No gran cosa... Le dije que el no era quien para controlarme y el se creía que por ser mi novio tenia el derecho, total, que discutimos y le deje...
-Joder... Estas bien....?
-Si joder desde cuando me han importado a mi estas cosas? Lo único que intento pegarme y me pase un poco defendiendome
-No voy a decir que me sorprenda porque me lo esperaba xD por cierto soy yo o tu has adelgazado?
-Em? Que va tía...
- -Ni te ralles U_Ú

El ruido de las tostadas saliendo disparadas me saco de la conversacion, eran entretenidos estos diálogos matutinos. Tome una de ellas entre mis dientes mientras volvia a mi dormitorio, comence a escudriñar en mi armario buscando algo de ropa entre todos aquellos uniformes de trabajo, saque una camiseta negra de tirantes, una camisa y unos vaqueros largos, los tendi sobre mi cama mientras terminaba de engullir mi tostada, añadi un gorro negro, no me apetecia arreglarme el pelo, y por lo visto el tampoco estaba por la labor de hacerme caso. Era realmente increíble el cambio de mis uniformes del black diamond a mi ropa cotidiana...
...
El día se presentaba radiante, pero no me encontraba en condición de disfrutarlo porque como de costumbre, llegaba tarde, las metálicas puertas del autobús urbano comenzaron la rápida cuenta atrás entornandose a una torturosa y cercana distancia de mi. Mi mano se coló en el resquicio entre ambas que se abrieron como repeliendo mi piel.
-Lo siento, Buenas tardes -Dije jadeando, ya no sabia si por la adrenalina de poder haberme pillado la mano o por la carrera a plena luz de sol... Unas finitas arrugas se definieron en la sonrisa del conductor, parecia un hombre mayor, quizás unos 40 años felizmente vividos, un rostro compasivo, y unas perlas alegres que me transmitían cierta amabilidad.
-No pasa nada chiquilla, anda pasa que no llegamos...
Pase mi tarjeta y me acomodé al fondo del autobús, junto a una ventana... Esas típicas ventanas en las que te apoyas y mágicamente te pones a pensar en tus cosas con cara nostálgica... Pues esta vez no iba a ser menos.. Los conjuntos bondage de madame Lisbeth bailaban en mi cabeza, realmente me favorecian, quizás podría aceptar la sesión de fotos... No me vendría mal un pequeño sobre sueldo, pero lo que no terminaba de empatizar con mis ideas, era que pretendía ella de mi hermana, por llamarla de alguna forma.
Kheila no parecía tener contacto con estos mundos, realmente sabía que ahí dentro había algo mas que no me cuaja... O eso me gritaba mi vena paranoias desde lo mas profundo, o quizás seria mi conciencia? Si algo tenia claro era que verla no era mi meta en estos días, mientras que la sesión de fotos despertaba mi zona mas egocéntrica cerebralmente hablando...

Las mismas puertas que hace poco se cerraban ante mi se abriron, dejandome salir de nuevo a las pobladas calles... 16:50... Llego perfecta, las calles agetreadas despertaban una prisa irracional en mi aunque disponía de 10 minutos. Pero algo no tardó en imponerme intranquilidad, mi móvil comenzó a vibrar en mi bolsillo, interrumpiendo el estribillo de la canción que retumbaba en mi cabeza, chop suey de Soad. El nombre de Kheila se reflejo en la pantalla, una duda me asaltó, ¿debia contestar?... Algo reflejo me indicó que no era el momento, quizás mi dedo deslizando el botón de contestar seguido de un "luego te llamo" que corto la esperanza de la voz al otro lado de la línea telefónica... La duda apareció flotando sobre mi... ¿Que querría Kheila? ¿Tendría madame algo que ver en esta llamada?
16:56...
-Hola Ruth cariño dime-Se escuchó la voz alegre de madame por mi teléfono, la tentativa de dejar de pensar en Kheila me había impulsado a aceptar la oferta... Vale, quizás no solo eso, quizás también tenia ganas, aunque no se que hacia buscándole razones al porque de la llamada, simplemente me apetecía.
-Buenos días Madame, veras yo... -Era imponente hasta hablar con ella por teléfono...
-Querias aceptar la oferta, ¿me equivoco?-Interrogo retóricamente en un tono jocoso...
-Si, ¿para cuando seria?
-¿Te parece bien mañana por la tarde?
-Tengo un examen pasado mañana, mañana repasaré, me da que no, esta noche tengo, un hueco si te viene bien...
-¿Tantas ganas tienes?
Me rei avergonzada, pero la verdad era que si, y seguramente me vendría muy bien para dejar de pensar en Kheila...
-¿A las 11?
-Si cielo, 11 en el black diamond
-Deacuerdo
Me apresure a colgar justo cuando el ambiente se veía inmutado por el timbre de la universidad, nuevamente y sin darme tiempo a guardar el móvil, el nombre de kheila se reflejo en la pantalla acompañado de la vibración del móvil... Mi pulso se aceleraba, ni tan si quiera pude acabar de escuchar la canción.

Continuará...

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